POLÍTICA EN ESPAÑA

Sánchez aplaza la suba de jubilaciones para presionar a partidos que dudan en apoyarlo

Los planes del Ejecutivo para las pensiones pasan por retrasar la revalorización pese a que podía haberlas subido un 0,25%, como establece la actual ley de Seguridad Social.

Pedro Sánchez, presidente del gobierno español. Foto: Reuters
Pedro Sánchez tiene como parte de su estrategia para formar gobierno aplazar mejioras. Foto: Reuters

El Ejecutivo en funciones de Pedro Sánchez ha decidido aplazar la subida de las jubilaciones y el salario mínimo interprofesional (SMI) hasta que se constituya un nuevo Gobierno. Esperará a que se celebre una investidura para dejar la decisión al próximo Gabinete, según apuntan varias fuentes del Ejecutivo español. “Confiamos en que esto no vaya más allá de enero”, apuntan esas mismas fuentes. Los planes, no obstante, siguen siendo subir las pensiones un 0,9%, revalorizar el sueldo de los funcionarios un 2% y revisar al alza el SMI.

El bloqueo político ha acabado por afectar a las jubilaciones, al salario mínimo y a la remuneración de los funcionarios. Ya hace semanas que la ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, había expresado en público sus dudas sobre la posibilidad de que un Gobierno en funciones pudiera subir las pensiones el 0,9% anunciado a la Comisión Europea en el plan presupuestario para 2020. El criterio habitual de la Abogacía del Estado es que un Ejecutivo que no tiene funciones plenas no puede tomar decisiones presupuestarias que comprometan al siguiente.

En esta ocasión, además, se añaden otros motivos de índole política. La decisión supone una presión añadida para los partidos que dudan si apoyar un Gobierno presidido por Sánchez. La voluntad de aplazar estas subidas es política porque el Ejecutivo sí que encontró el pasado otoño un resquicio legal para desbloquear los fondos del sistema de financiación a las autonomías a pesar de estar en funciones.

Los planes del Ejecutivo para las pensiones pasan por retrasar la revalorización pese a que podía haberlas subido un 0,25%, como establece la actual ley de Seguridad Social, tal y como está redactada desde 2013. Esta norma estuvo suspendida en 2018 y 2019, pero el año que viene, como no se aprobó la reforma que iba a vincular la mejora anual de las pensiones a la subida del IPC real, volvería a estar en vigor. Para evitar esa subida del 0,25%, el Ejecutivo ha decidido aprobar un decreto ley para suspender la norma a la espera de que en pocas semanas haya una investidura. Cuando haya un Gobierno formado podrá subirlas ese 0,9%, que tendrá carácter retroactivo desde el 1 enero.

Fuentes de Trabajo explican que subir ahora el 0,25% para después aumentar el 0,65% restante es un gasto de recursos innecesario. No obstante, tampoco se escapa que ese aumento anual del 0,25% fue muy criticado por el PSOE cuando estaba en la oposición. Entonces se comprometió reiteradamente a derogar la norma de cuya aplicación impone ese incremento cuando hay un déficit en la Seguridad Social, como ocurre desde 2011. El Ejecutivo socialista renovó ese compromiso cuando volvió al Gobierno. Así que aplicar ahora esa subida sería un mal trago político que Sánchez no parece dispuesto a asumir.

Lo mismo ocurre con el sueldo de los funcionarios. El Gobierno solo aprobará la subida pactada del 2% a los empleados públicos cuando se constituya un Ejecutivo con garantías. De esta forma, la mejora salarial tampoco verá la luz con la entrada del nuevo año, sino que tendrán que transcurrir unos días o unas semanas hasta que salga adelante una investidura. El ministro de Política Territorial y Función Pública en funciones, Luis Planas, ya explicó hace semanas que, legalmente, un Gobierno en funciones no puede llevar a cabo dicho aumento. Pero aclaró que este será devengado con fecha 1 de enero.

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