CONFLICTO ARMADO

Rusia envía tropas y toma el control en Nagorno Karabaj

Dicho acuerdo consagra las victorias militares azerbaiyanas en esta región montañosa del Cáucaso, poblada mayoritariamente por armenios.

Nagorno karabaj: Rusia envió 2.000 solados y 90 tanques. Foto: Reuters
Nagorno karabaj: Rusia envió 2.000 solados y 90 tanques. Foto: Reuters

Rusia empezó a desplegar ayer martes 2.000 soldados en Nagorno Karabaj, tras el acuerdo firmado bajo su patrocinio entre Armenia y Azerbaiyán para poner fin a seis semanas de encarnizados combates por el control de esa región.

El acuerdo, que entró en vigor la noche del lunes, fue firmado por el presidente azerbaiyano, Ilham Aliyev, y el primer ministro armenio, Nikol Pashinyan, así como el presidente ruso, Vladimir Putin.

Dicho acuerdo consagra las victorias militares azerbaiyanas en esta región montañosa del Cáucaso, poblada mayoritariamente por armenios, y que se separó de Azerbaiyán tras una guerra en los años 90.

Ahí se enfrentaban desde fines de septiembre el ejército azerbaiyano y los separatistas apoyados por Armenia.

En un comunicado en Facebook, el primer ministro Pashinyan aseguró que firmar el acuerdo fue una decisión “increíblemente dolorosa para mí y para nuestro pueblo”, pero que tuvo que tomar la decisión tras “analizar en profundidad la situación militar”, en alusión a los avances azerbaiyanos en el terreno.

Por su parte, el presidente de Azerbaiyán proclamó la “capitulación” de su enemigo, aunque no haya reconquistado todo Nagorno Karabaj.

Azerbaiyán retoma el control de distritos alrededor de Nagorno Karabaj, una especie de cordón de seguridad creado por los armenios en torno a la república autoproclamada desde hace 30 años.

Los sectores bajo control armenio se mantienen, y también un corredor terrestre entre estos territorios y Armenia, según Putin.

En total, Rusia moviliza a 1.960 militares, 90 tanques y 380 vehículos para asegurar el cumplimiento del acuerdo.

Poco después del anuncio del acuerdo, miles de manifestantes se congregaron frente a la sede del gobierno armenio, gritándole a Pashinyan “traidor” y “dimisión”.

Cientos de ellos entraron en el edificio, rompieron ventanas y saquearon oficinas, sobre todo la sala del consejo de ministros. Lo mismo sucedió con la sede del Parlamento. Ayer martes la policía armenia recuperó el control de las dos instituciones.

Una derrota militar en Nagorno Karabaj podría amenazar el futuro del primer ministro armenio, que llegó al poder tras una revuelta popular en 2018. Antes del anuncio del acuerdo, 17 partidos de oposición pidieron su dimisión.

En cambio, en Azerbaiyán los habitantes daban muestras de júbilo. Muchos salieron a las calles durante la noche y también por la mañana, bailando y enarbolando banderas, al grito de: “¡Karabaj es Azerbaiyán!” o “¡Estamos de vuelta!”.

El acuerdo se produjo después de que las fuerzas azerbaiyanas anunciaran, el domingo, la conquista de Shusha, una ciudad estratégica situada a 15 kilómetros de la capital separatista, Stepanakert, ubicada en un eje vital que conecta la república autoproclamada con Armenia.

Ayer martes, el presidente de Nagorno Karabaj, Arayik Harutyunyan, admitió que las fuerzas armenias habían perdido la ciudad el sábado.

El conflicto ha dejado al menos 1.300 muertos desde el 27 de septiembre, según los balances disponibles, muy parciales.

Por su parte, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, expresó ayer martes a Putin su convicción de que Turquía debe participar en el control del alto el fuego en Nagorno Karabaj.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados