Putin levantó el embargo en forma unilateral

Rusia dio el paso y armará a Irán

Rusia levantó ayer la prohibición de entregar sus misiles S-300 a Irán, al considerar que el acuerdo marco que firmaron en Lausana las grandes potencias y Teherán le permite tomar esa decisión sin esperar al fin de las sanciones contra el régimen iraní.

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Putin adopta otra decisión que provoca irritaciones en Occidente. Foto: Reuters.

Israel, uno de los mayores opositores a un acuerdo sobre el controvertido programa nuclear iraní, no tardó en reaccionar a la medida anunciada por el Kremlin, opinando que se trata del "resultado directo de la legitimidad concedida a Irán" con la negociación en curso.

Es "la prueba de que el crecimiento económico posterior al levantamiento de las sanciones (internacionales) será explotado por Irán para armarse y no para garantizar el bienestar del pueblo iraní", añadió el ministro de Inteligencia, Yuval Steinitz, en un comunicado.

El pasado 2 de abril, Irán y el grupo 5+1 (China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Rusia y Alemania) firmaron en Lausana un acuerdo marco sobre el programa nuclear iraní, tras meses de negociaciones.

Ahora tienen hasta finales de junio para solucionar los aspectos técnicos y jurídicos de ese pacto y firmar un documento definitivo.

El expresidente Dimitri Medvedev había prohibido en 2010 la entrega de misiles S-300 a la República Islámica, aplicando así una resolución de la ONU para sancionar a Teherán por su programa nuclear.

Moscú y Teherán habían firmado en 2007 un contrato de 800 millones de dólares para la entrega de ese armamento capaz de alcanzar en vuelo a aviones o misiles.

Tras la prohibición de 2010, Irán llevó el caso ante la Corte Internacional de Arbitraje en Ginebra (Suiza) para reclamar a Moscú 4.000 millones de dólares como indemnización.

Según el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, la prohibición de entregar misiles S-300 a Irán no estaba vinculada con la resolución de la ONU, sino a la voluntad de Moscú de hacer todo lo posible por "estimular el proceso de negociaciones" sobre el programa nuclear iraní.

Por tanto, al no haber relación con el embargo decidido por Naciones Unidas, Rusia no tiene por qué esperar a que el Consejo de Seguridad levante las sanciones impuestas a Teherán, aseguró Lavrov.

En realidad, el entonces presidente ruso, Dimitri Medvedev, firmó un decreto presidencial el 22 de septiembre de 2010 "sobre las medidas necesarias para aplicar la resolución 1929" de la ONU, que preveía la prohibición de vender los misiles S-300 a Irán.

Lavrov recordó, asimismo, que esos misiles "tienen un carácter estrictamente defensivo" y que no "constituyen ninguna amenaza para los Estados de la región, incluida, por supuesto, Israel". El anuncio del Kremlin llega tras meses de conversaciones entre Moscú y Teherán.

A principios de año, Rusia e Irán firmaron un protocolo de acuerdo para reforzar la "cooperación militar bilateral", durante la visita del ministro ruso de Defensa, Serguei Choigu a la capital iraní.

Y Moscú propuso entonces la entrega de Antei-2500, una nueva versión de los misiles S-300. Irán y Rusia se han visto afectados por sanciones económicas de Estados Unidos y países europeos: Teherán, por culpa de su programa nuclear, y Rusia, por su implicación en el conflicto ucraniano.

Ambos países, que han reforzado su cooperación en el ámbito económico en los últimos años, son los principales apoyos del régimen sirio de Bashar Assad.

Acuerdo lleva el crudo al alza.

El precio del petróleo oscilaban cerca del equilibrio ayer, con una leve subida, hacia el final de los intercambios en Europa, en un mercado optimista sobre la demanda. El barril de Brent del Mar del Norte con entrega en mayo operaba a 57,91 dólares en el Intercontinental Exchange (ICE) de Londres, un alza de cuatro centavos con respecto al cierre del lunes. AFP

AJEDREZ REGIONAL EN MEDIO ORIENTE.

"El hambre de poder de irán".

La situación en Yemen se origina en el "hambre de poder de Irán", dijo ayer el exiliado presidente yemení Abedrabo Mansur Hadi, quien urgió a los rebeldes chiítas a sentarse a negociar.

"Mi país, Yemen, está bajo el sitio de fuerzas de la milicia radical Hutí, cuya campaña de horror y destrucción es alimentada por el apoyo político y militar del régimen iraní, obsesionado con el dominio regional", dijo Hadi en un columna en el diario estadounidense The New York Times. "No hay duda de que el caos en Yemen obedece al hambre de poder de Irán y a su ambición de controlar toda la región", agregó. Hadi, quien se exilió en marzo en Riad, luego de que la milicia de hutíes tomara la capital yemení Saná, instó a "un apoyo internacional sostenido para asegurar ahora el poderío militar en el campo de batalla". "Hace dos semanas, Yemen se encontraba al borde del abismo", indicó Hadi. "El nivel sin precedentes de apoyo árabe e internacional nos alejó de ese borde", agregó el mandatario exiliado, al referirse a la coalición liderada por Arabia Saudita que ha lanzado ataques aéreos con el objetivo de doblegar a la milicia hutí. AFP

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