CIUDAD "MARAVILLOSA"

Río violento: 20 tiroteos por día y 150 muertos en enero

A una semana del carnaval la capital carioca está en guerra con los narcos.

Rocinha: esta favela es una de las más peligrosas de Río, en enero murieron allí 23 personas. Foto: Reuters
Rocinha: esta favela es una de las más peligrosas de Río, en enero murieron allí 23 personas. Foto: Reuters

La imagen de decenas de niños protegiéndose de un tiroteo en el suelo dentro de un colegio de Río de Janeiro ilustra la gravedad de la ola de violencia que sacude la ciudad, con más de 20 enfrentamientos diarios que dejaron 150 muertos en enero, en vísperas del carnaval.

La frialdad de las estadísticas contrasta con la crudeza de las fotografías que los profesores y alumnos del colegio público de São Cristóvão, en el norte de Río —una de las zonas más castigadas por la pobreza y la violencia de la ciudad— han distribuido en las redes sociales. Un delincuente armado que huía de un operativo policial ingresó en las instalaciones y los alumnos tuvieron que salir de sus clases y refugiarse en un corredor.

También ayer, el batallón de operaciones especiales (BOPE) tuvo que liberar a seis miembros de una familia que fueron tomados como rehenes por un ladrón que entró en su casa armado, en la zona norte de Río, huyendo de la Policía.

Una situación que se repite con dramática frecuencia en el estado de Río de Janeiro, donde solo en la última semana los tiroteos han dejado 13 muertos, en la capital y en el balneario Angra dos Reis.

La presencia de unos 10.000 efectivos del Ejército, que llegaron a Río el año pasado y que se quedarán hasta finales de 2018, no se ha traducido en una caída de la violencia ni ha disuadido a los delincuentes.

Según Fuego Cruzado, una aplicación que ofrece un mapa de los enfrentamientos en Río de Janeiro y su zona metropolitana, en enero pasado se registraron 688 tiroteos, lo que arroja una media de 22 por día, la cifra más alta desde que este sistema comenzó a funcionar en julio de 2016, y casi el doble de los registrados durante el mismo mes del año anterior.

Las víctimas de esta ola de violencia también se multiplicaron: 146 muertos —entre ellos 13 policías— y 158 heridos por arma de fuego solo en enero pasado, frente a los 115 fallecidos que se contabilizaron hace un año.

El grueso de los enfrentamientos se registró en favelas del norte, el oeste y el sur de Río, y buena parte en comunidades con Unidades de Policía Pacificadora (UPP), como Ciudad de Dios (46) y Rocinha (23).

Precisamente los tiroteos entre policías y traficantes en Ciudad de Dios obligaron ayer jueves a cerrar, por segundo día consecutivo, la "línea amarela", una de las principales arterias de Río. Una secuela de los enfrentamientos dejó tres muertos el miércoles, entre ellos el supuesto líder del tráfico de drogas en la favela.

Pero la violencia no se limita a la ciudad de Río y su cinturón metropolitano. El balneario Angra dos Reis, a unos 150 kilómetros de Río, amaneció ayer, por sexto día, con tiroteos que han dejado siete muertos producto de la "guerra" entre facciones criminales en la zona por el control del narcotráfico.

El ministro de Justicia, Raúl Jungmann, reconoció esta semana que el sistema de seguridad de Brasil es "fallido" y que las Fuerzas Armadas sólo actúan como un "parche" contra el crimen. Jungmann adelantó que se multiplicará el número de militares destinados a Río de Janeiro y que se tomarán nuevas medidas de vigilancia que incluirán hasta el espacio aéreo.

Entre tanto, el gobierno municipal que encabeza el evangélico Marcelo Crivella, presume que el carnaval de este año, que se celebrará entre el 10 y el 14 de febrero, recibirá a 1,5 millones de turistas y movilizará a más de 6 millones de personas.

La fiesta en la calle, que comenzó la pasada semana con los primeros desfiles de las comparsas, ya ha tenido que lamentar víctimas. El sábado, tras el desfile de un popular "bloco" (comparsa musical), un joven falleció por una bala perdida procedente de un tiroteo entre policías y criminales que dejó también tres heridos en Tijuca, un barrio de clase media.

Río de Janeiro
Récord de homicidios en el último año
Patrullaje de militares y policías en Río. Foto: Reuters

 

Homicidios.

El estado de Río de Janeiro, donde la mayor parte de la población se concentra en su capital y su región metropolitana, registró en 2017 el mayor número de muertes violentas desde 2009, con 6.731 homicidios (18 por día), un 7,5% más que el año anterior, según el Instituto de Seguridad Pública regional.

Enero violento.

La violencia en el estado de Río continúa presente en el inicio de este 2018, pues solo en el mes de enero se han registrado casi 500 tiroteos, 41 de los cuales se produjeron en Cidade de Deus, según la aplicación OTT "Onde tem tiroteio" (Donde hay tiroteo).

Militares.

La crisis de seguridad obligó al gobierno a enviar a mediados del año pasado 10.000 efectivos de las Fuerzas Armadas con la previsión de que permanezcan allí hasta finales de este año. Río también sufre una de las mayores crisis económicas de su historia.

Operativo.

La Policía brasileña, con apoyo de militares, lanzó ayer una operación contra el robo de cargas y el narcotráfico en Río y su región metropolitana. La operación fue bautizada "Barba Negra" en referencia a los piratas que saqueaban las localidades portuarias. El foco lo pondrán en la Baixada Fluminense.

CORRUPCIÓN

El 53% dice que Lula debería ir a la cárcel

Un 53% de los brasileños considera que el expresidente Lula da Silva debería ir preso luego de la condena en segunda instancia por corrupción y lavado de dinero impuesta la semana pasada por la Justicia.

De acuerdo con un sondeo realizado por el Instituto Datafolha entre el 29 y el 30 de enero y difundido ayer jueves por el periódico Folha de San Pablo, el 53% de los encuestados considera que Lula debería ir a la cárcel, sin embargo, solo el 39% cree que sí será preso.

La Justicia brasileña ratificó y aumentó la condena contra el expresidente la semana pasada, cuando un tribunal de segunda instancia en Porto Alegre dictó por unanimidad una pena de doce años y un mes de prisión contra Lula frente a los nueve años y medio que le había impuesto un juez de una instancia inferior.

Esta condena deja en manos de la Justicia electoral la candidatura de Lula para las elecciones de octubre. El expresidente encabeza todas las encuestas de intención de voto. De acuerdo con el sondeo divulgado ayer, para el 51% de los encuestados Lula debería ser impedido de participar en las elecciones, mientras que el 43% tienen la certeza de que no podrá hacerlo.

JUSTICIA REACCIONA

En tanto, el Poder Judicial brasileño en pleno se defendió ayer jueves de las duras críticas que ha recibido de casi todos los sectores políticos por su firme actuación frente a la corrupción, y calificó de "inaceptables" los desacatos y agresiones a la Justicia.

"Se puede ser favorable o no a una sentencia y se puede intentar modificar una sentencia", pero "el desacato, la agresión o el ataque a la Justicia" son "inaceptables", declaró la presidenta de la Corte Suprema, Carmen Lucia Antunes, en una ceremonia en que fue declarado abierto el año judicial 2018.

Al acto asistieron el presidente brasileño Michel Temer, y los jefes de las cámaras del Senado, Eunicio Oliveira, y de Diputados, Rodrigo Maia, los tres sospechosos de haber incurrido en prácticas corruptas. EFE


Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)