VISITA MARCADA POR LA TENSIÓN

Reproches a Pence en gira por Medio Oriente

Vicepresidente de EE.UU. llega a Israel y palestinos lo critican.

Pence visitó Egipto y Jordania, donde recibió reclamos por los dichos de Trump. Foto: AFP
Pence visitó Egipto y Jordania, donde recibió reclamos por los dichos de Trump. Foto: AFP

El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, inicia una visita a Israel después de haber sido calificado como un "gran amigo" por el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y rechazado por los palestinos debido al reconocimiento estadounidense de Jerusalén como capital israelí.

La visita de Pence a Oriente Medio es la de más alto nivel desde diciembre, cuando Trump reconoció a Jerusalén como capital de Israel y prometió iniciar el proceso de trasladar la embajada de su país a esa ciudad, cuyo estatus está en el corazón del conflicto palestino-israelí.

Con los palestinos cerrando la puerta a un encuentro con Pence, la visita representaría pocas oportunidades para construir puentes hacia la paz en la región.

Pero el viaje da a Pence, un cristiano conservador, y a Netanyahu, un derechista que ha aclamado a los evangélicos estadounidenses por su apoyo a Israel, una oportunidad de poner el foco en la visita a Tierra Santa.

El presidente palestino Mahmoud Abbas ha señalado que la declaración de Trump era "una bofetada en la cara" y rechazó a Washington como un mediador en cualquier conversación futura con Israel.

Reclamos.

Previo a su llegada a Israel, Pence recaló en Jordania, donde el rey Abdalá II no ocultó su descontento por la declaración de Trump sobre Jersusalén.

"Jerusalén es crucial para los musulmanes y los cristianos, como lo es para los judíos", dijo el rey Abdalá II, un aliado clave de Estados Unidos, cuyo país es el guardián de los lugares santos musulmanes en la Ciudad Santa.

Esta ciudad "es crucial para la paz en la región, y crucial para permitir a los musulmanes combatir eficazmente algunas de las causas de la radicalización", insistió.

El estatuto de Jerusalén es uno de los escollos del proceso de paz israelo-palestino, paralizado desde 2014.

Desde 1967 Israel controla la parte oriental de la ciudad. Los palestinos por su parte pretenden hacer de Jerusalén la capital del Estado al que aspiran.

Previsto en un principio a finales de diciembre, el viaje de Pence a Oriente Medio fue aplazado después de la decisión de Trump que provocó el enfado de los palestinos, sangrientas protestas en los Territorios Palestinos y manifestaciones en numerosos países árabes y musulmanes.

Esta decisión puso fin a décadas de diplomacia estadounidense y rompió el consenso de la comunidad internacional.

Confianza.

"Estoy seguro de que su visita está destinada a restablecer la confianza, no sólo para una solución a dos Estados con Jerusalén Este como capital de un Estado palestino independiente, sino también para convivir con un Estado de Israel seguro y reconocido, de acuerdo con el derecho internacional", dijo el rey a Pence, acompañado en su gira por su esposa Karen.

Pence calificó de "histórica" la decisión del presidente estadounidense sobre Jerusalén, a la vez que señaló el compromiso de Washington de "respetar el papel de Jordania como guardián de los lugares sagrados", y de apoyar "una solución de dos Estados si es lo que las dos partes acuerdan", en relación a los palestinos.

Las relaciones entre Washington y los palestinos se agravaron todavía más tras la decisión estadounidense esta semana de "congelar" más de la mitad de sus pagos previstos a la agencia de la ONU para los refugiados.

Países árabes en la disyuntiva

Los regímenes árabes aliados de Washington, como Egipto o Jordania, se debaten entre sus opiniones públicas hostiles y su poderoso aliado norteamericano. La ayuda militar estadounidense a Egipto, que es de 1.300 millones de dólares por año, es considerada crucial. El presidente Al Sisi reaccionó con prudencia a la declaración de Trump sobre Jerusalén.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)