EE.UU. acusa a China de atacar sus redes informáticas, pero ésta lo niega

Relaciones difíciles y de desconfianza

El presidente de China, Xi Jinping se comprometió a trabajar junto con Estados Unidos para combatir los ciberdelitos, al afirmar en un discurso que pronunció en la ciudad de Seattle, que el gobierno chino es un firme defensor de la ciberseguridad.

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Obama y Xi Jinping recorren el Jardín de las Rosas de la Casa Blanca. Foto: Reuters

"El gobierno de China, de ninguna forma, participará del robo comercial, y los ataques a redes gubernamentales son delitos que deben ser castigados de acuerdo con la ley y los tratados internacionales correspondientes", afirmó Xi, en su mensaje ante ejecutivos de empresas, como parte de su visita oficial a Estados Unidos.

"China está dispuesta a establecer un mecanismo de diálogo de alto nivel con Estados Unidos para combatir los ciberdelitos", sostuvo, al abordar un tema que divide a los dos países. Xi intentó dar seguridades a los empresarios, varios de los cuales son miembros de empresas tecnológicas que están en la vanguardia de los temas referidos al ciberespacio.

El viernes, en una conferencia de prensa realizada en el Jardín de las Rosas, de la Casa Blanca, el presidente Barack Obam dijo que había llegado "a un entendimiento común" con Xi para combatir el robo de propiedad intelectual mediante medios informáticos, pero dejó en claro que quedan grandes áreas de discrepancias sobre la manera de frenar la escalada de ciberataques por parte de China y la posibilidad de una respuesta de Estados Unidos. Obama, con Xi a su lado, se refirió a los ciberataques contra objetivos estadounidenses y afirmó: "He indicado que tienen que cesar". Pero, destacó el progreso logrado con China para abordar el cambio climático y en el acuerdo nuclear con Irán, y señaló que Xi y él están comprometidos a avanzar para encarar el problema nuclear con Corea del Norte, que desafía una solución durante más de 20 años.

Obama y Xi hicieron un esfuerzo por mostrar que los dos países lograron avances para frenar los ciberataques, aunque eludieron referencias directas a algunos de los temas de mayor polémica, incluyendo la acusación estadounidense que de China está detrás del robo de los datos de seguridad de unos 22 millones de estadounidenses de la Oficina de Administración de Personal del gobierno federal. Xi dijo que "la confrontación y la fricción no son la elección apropiada".

Dos semanas antes del viaje, Meng Jianzhu, quien es el jefe de seguridad interior y uno de los principales asesores de Xi, visitó Washington para abordar las acusaciones de Estados Unidos de que China es responsable de ciberataques masivos a las redes empresariales y de agencias del gobierno. China niega las acusaciones.

Una declaración conjunta difundida por la Casa Blanca indicó que los líderes acordaron que los dos gobiernos no conducirán ni con conocimiento apoyarán los robos de propiedad intelectual, incluyendo secretos comerciales y otra información de negocios confidencial, con el propósito de lograr ventajas competitivas a empresas o sectores comerciales, posibilitados por la cibertecnología.

Xi repitió esas palabras, pero no mencionó el ciberespionaje.

"Cuando Estados Unidos y China trabajan en conjunto, eso fortalece a nuestras naciones y al mundo", sostuvo Obama. Pero, en una referencia a las discrepancias sustanciales entre los dos países, Obama dijo que si bien hay cooperación en varios temas, deben abordar las diferencias con franqueza.

Para Xi, el resultado más importante del viaje fue su capacidad de mostrar una imagen de fortaleza y decisión de China, mientras su economía y mercados sufren una de las mayores caídas en décadas.

Los derechos no son respetados.


Desde que Xi llegó al gobierno hace tres años, defensores de los derechos humanos y abogados fueron detenidos y encarcelados, y cerradas varias organizaciones no gubernamentales. Estados Unidos calificó esas medidas como las más serias violaciones de derechos humanos en mucho tiempo. Xi dijo que está dispuesto a discutir esos temas en un espíritu de aprendizaje mutuo.

SABER MÁS

COOPERACIÓN Y DIVERGENCIAS.


Acuerdos, diferencias y desafíos.


La asesora de Seguridad Nacional, Susan E. Rice, dijo que Estados Unidos y China muestran su cooperación sobre el cambio climático a través de un amplio acuerdo de limitación de emisiones de gas de efecto invernadero, que definieron el año pasado en Pekín. Asimismo, indicó que también habrá acuerdos sobre un código de conducta para reducir el riesgo de accidentes entre portaaviones de los dos países, así como para ampliar el intercambio educativo.

Pero, en los temas de más aguda discrepancia como los derechos humanos, el Mar del Sur de China y los ciberataques, todavía hay una enorme brecha.

El tema del Mar del Sur de China surgió cuando el senador republicano John McCain presionó al jerarca del Pentágono, David Shear, para que dijera cuándo fue la última vez que Estados Unidos envió naves o aviones a menos de 12 millas de las nuevas islas construidas por China. Doce millas es el límite habitual de las "aguas territoriales". Shear dijo que la última vez fue en 2012.

Rice ratificó la política en esa materia: "Estados Unidos navegará, volará y operará donde sea que el derecho internacional lo permite".

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