Investigan ataque con agente nervioso

Reino Unido: investigan otro caso con gas nervioso

Una pareja está internada en estado grave, como sucedió con los Skripal.

Amesbury: la localidad al sur de Londres a pocos kilómetros de Salisbury, donde en marzo fueron envenenados el exespía Skripal y su hija. Foto: AFP
Amesbury, donde en marzo fueron envenenados el exespía Skripal y su hija. Foto: AFP

Qué sucedió en Amesbury? Los habitantes de esta región tranquila del sur de Inglaterra se inquietaron este fin de semana luego de que una pareja fuera hospitalizada en estado crítico, expuesta a una "sustancia desconocida", cuatro meses después del caso Skripal, el doble espía ruso envenenado.

Anoche, el jefe de la unidad antiterrorismo del Reino Unido confirmó que la sustancia en cuestión es el agente neurotóxico Novichok, la misma toxina utilizada en un ataque contra el exespía ruso Sergei Skripal

Los dos hospitalizados fueron hallados inconscientes por los servicios de emergencia en su domicilio. La policía evocó primero un incidente vinculado a la heroína o al crack, pero enseguida lo descartaron.

Todo el mundo tiene en mente lo que sucedió en Salisbury, a unos 15 kilómetros de Amesbury, cuando el ex agente doble ruso Serguéi Skripal (66), y su hija Yulia (33), fueron hallados el 4 de marzo inconscientes, envenenados con un agente neurotóxico. Los Skripal permanecieron durante semanas en el hospital Salisbury District —antes de recibir el alta el 10 de abril ella y el 18 de mayo él— el mismo en el que ahora se encuentran ingresados en estado crítico el hombre y la mujer afectados esta semana.

"¿No pinta bien, no es cierto?", comentó Regina Lawes, de 60 años, vecina de Amesbury. "Lo mismo sucedió en Salisbury. Dos personas fueron halladas inconscientes".

"Mis amigos preguntan qué es lo que pasa. Algunos tienen miedo", explicó una mujer de unos 60 años, que pasea su perro cerca de la iglesia bautista de Amesbury, adonde habría ido la pareja el sábado y que ahora está cerrada y rodeada por policías.

Como sucedió luego del envenenamiento de los Skripal, varios lugares públicos frecuentados por la pareja fueron cerrados al público.

Sam Hobson, de 29 años, que se presenta como un amigo de la pareja, que identificó como Dawn Sturgess (44) y Charlie Rowley (45), afirmó que pasaron el día del viernes en Salisbury y que al día siguiente se sintieron mal. "Deben haber tocado algo y se contaminaron", especuló.

Según él, Dawn fue la primera en sentirse mal, se quejaba de dolores de cabeza el sábado por la mañana, y se desmoronó con "espuma saliendo de la boca". Charlie comenzó por su parte a "transpirar mucho", "a hacer ruidos extraños" y a "alucinar". El joven dice haber entrado en pánico y llamado a una ambulancia. Según él, el incidente "no está vinculado a drogas", Dawn "no se drogaba".

Chloe Edwards, que vive enfrente de la casa de la pareja, vio llegar a los servicios de emergencia el sábado por la noche, algunos con "trajes verdes" y "máscaras", los mismos trajes que los de los servicios de intervención luego del envenenamiento de los Skripal.

Por su lado, Natalie Smyth, de 27 años, que también vive en la misma zona de Amesbury de las víctimas, explicó que el sábado vio "camiones de bomberos, ambulancias". Las fuerzas del orden "cerraron la calle", indicó la testigo, que también vio a agentes con los clásicos trajes de protección ante amenazas bioquímicas. "Dijeron que era un incidente químico, y luego que tenía que ver con drogas. Es muy extraño, este es un lugar muy tranquilo", añadió.

La pareja "está recibiendo tratamiento por supuesta exposición a una sustancia desconocida", dijo en un comunicado la policía del condado de Wilt- shire, que adoptó la rara medida de declararlo un "incidente grave". "En función de la cantidad de víctimas afectadas no se cree que exista un riesgo significativo para la salud del público en general", añadió la nota policial.

"¿Si sucedió lo mismo que en Salisbury, por qué esperaron tanto tiempo?", se preguntó ayer miércoles otra vecina.

Los habitantes de este rincón tranquilo de Inglaterra no pensaban volver al centro de la atención mediática cuatro meses después del envenenamiento de los Skripal y se inquietaron por las repercusiones.

El caso Skripal "tuvo un efecto desastroso en Salisbury, tanto en la economía como en la vida de la gente", estimó Patrick Hillman, de 70 años, interrogado delante del Queen Elizabeth Gardens, uno de los lugares cerrados al público en el centro de Salisbury. Agregó que "mucha gente ya no viene, en particular los turistas" que visitaban esta ciudad a unos 140 km al suroeste de Londres conocida por su imponente catedral anglicana gótica.

Gran Bretaña culpa del envenenamiento de Serguéi Skripal y su hija a Rusia, algo que el gobierno de Vladimir Putin ha negado pero que le causó una seria crisis diplomática con países occidentales. Por este caso, decenas de diplomáticos rusos fueron expulsados del Reino Unido, mientras que Moscú hacía lo propio con diplomáticos británicos.

Skripal es un antiguo coronel de los servicios secretos militares rusos condenado por traición en su país por pasar secretos a Londres, y que acabó instalándose en Inglaterra tras un canje de espías al mejor estilo de la Guerra Fría.

Comité de crisis.

Oficiales antiterroristas británicos se unieron ayer miércoles a la investigación policial por el caso en Amesbury. El diario británico The Sun informó que el hombre y la mujer habían sido envenenados y mostraban síntomas similares a los que tuvieron Skripal y su hija Yulia.

Muestras de la toxina habían sido enviadas al centro de investigación militar de Porton Down para su análisis.

El comité de emergencia Cobra, formado por los principales ministros y por representantes de las fuerzas de seguridad del Reino Unido, se reunió ayer miércoles para abordar el caso. Un portavoz del Gobierno de la primera ministra Theresa May, afirmó que el incidente está siendo tratado "con la máxima seriedad".

La agencia de salud pública Public Health England (PHE) consideró que el acontecimiento no plantea "ningún riesgo sanitario significativo para la gente". Una constatación que será, no obstante, "continuamente reevaluada".

Hija del espía ruso: "cuesta entender"

Yulia Skripal, que fue hallada inconsciente junto a su padre, el espía ruso Serguéi Skripal, en un banco de una plaza en la ciudad británica de Salisbury el pasado 4 de marzo tras un ataque con un agente nervioso, apareció en mayo por primera vez ante los medios desde que salió del hospital. Lo hizo a través de una carta y sin responder preguntas. La mujer, de 33 años, dijo que está "feliz de estar con vida" y aseguró que "el intento de asesinato ha dado un vuelco" a su vida. Skripal también apuntó que espera regresar a Rusia, su país natal, aunque sea "a largo plazo". "Todavía me cuesta entender que los dos hemos sido atacados", dijo Skripal. "El hecho de que un agente nervioso fuese usado para hacer eso es chocante", agregó. Skripal no quiso entrar en detalles, pero aseguró que el tratamiento fue "invasivo, doloroso y deprimente".

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