Isabel II vio la desaparición del imperio y una transformación en el Reino Unido

La reina que da certeza y estabilidad a una nación

Su Majestad es una chica simpática, pero no tiene mucho que decir", escribió Paul McCartney, en 1969, en la canción que cierra Abbey Road. Por supuesto, la Reina Isabel II conoció a The Beatles en lo que se ha convertido, por motivos de destino y genes, en el reinado más largo de Gran Bretaña.

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Isabel II ha sido protagonistas de los hechos trascendentes de Gran Bretaña. Foto: Reuters

Fue coronada reina a los 25 años y el miércoles pasado, a los 89, llegó a los 23.226 días o 63 años, siete meses y dos días, como monarca, superando a su tatarabuela, la Reina Victoria.

La primera reina Isabel dio su nombre a una era, al igual que Victoria, en un reino cada vez más poderoso. Pero, ese no va a ser el legado de esta Isabel, que ha reinado a lo largo de la transición de Gran Bretaña de imperio a Mancomunidad.

El historiador David Cannadine dijo que el legado de la reina Isabel presentará tanto la transición como la declinación y el cambio hacia "una sociedad británica más fluida, multicultural y secular", junto con la reducción del Imperio Británico al Commonwealth (Mancomunidad Británica).

En el concepto de Cannadine, la reina ha sido "el símbolo perfecto de administración ordenada, y en la medida en que ha sido ordenada, de transformación interna y declinación internacional".

A través de todo, ella logró mantener el respeto del público y la creencia en la monarquía, mediante su silencio regio, a pesar del comportamiento a veces escandaloso de sus hijos y la muerte de Diana, la princesa de Gales.

Otro historiador, David Starkey, reflejó el enfoque de McCartney sobre la Reina. "Ella convirtió en norma no decir nada", indicó a la BBC. "El otro nombre, junto con Isabel la Constante, puede ser Isabel la Silenciosa", apuntó. "Es algo claramente a propósito".

Cuando los diarios sensacionalistas desplegaron los problemas matrimoniales —a veces impactantes y a veces estrafalarios— de sus hijos el príncipe Carlos —primero en la línea de sucesión a la Corona— el príncipe Andrés y la princesa Ana, la reina permaneció en silencio y cumplió con sus a veces tediosas obligaciones, manteniendo su propio matrimonio unido y desviando las críticas a la institución.

Su reinado ha incluido a doce primeros ministros, siete arzobispos de Canterbury y siete papas. Un primer ministro, John Major, dijo que ella era "absolutamente constante, lo que da certeza".

En sus memorias, el ex primer ministro Tony Blair recordó su encuentro inicial con ella: "Usted es mi 10° primer ministro", le dijo la reina. "El primero fue Winston. Eso fue antes de que usted hubiera nacido".

El actual primer ministro, David Cameron, señaló que la reina es "una roca de estabilidad en un mundo en permanente cambio". Agregó que "corresponde que celebremos su récord extraordinario, así como la gracia y dignidad con la que ella presta servicio al país".

La foto oficial de la reina, difundida el miércoles, tomada por Mary, la hija de McCartney que es fotógrafa profesional, la muestra rodeada de documentos del gobierno que tiene para leer. El mensaje es que la reina continúa con sus obligaciones, ejerce sus funciones y no tiene ningún interés en retirarse.

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