EL PULMÓN DEL MUNDO EN LLAMAS

La región en alerta por incendios en Amazonia

Los obispos latinoamericanos llamaron a los gobiernos de la zona a que se pongan a trabajar en este asunto. Hasta el G7 analizará la crisis este fin de semana.

Protesta de ambientalistas en Brasil por incendios en la Amazonia. Foto: EFE
Un grupo de ambientalistas abuchean a funcionarios del gobierno brasileño ayer en un seminario sobre cambio climático. Foto: EFE

El fuego en la Amazonia brasileña se transformó en un problema global. La ONU urgió ayer jueves a “proteger” la Amazonia, donde los incendios forestales pueden comprometer la lucha contra el cambio climático. Colombia propuso a Brasil, Bolivia, Ecuador y Perú realizar un “proyecto conjunto” de prevención frente a la catástrofe ambiental, al tiempo que los obispos latinoamericanos llamaron a los gobiernos de la zona a que se pongan a trabajar en este asunto. Hasta el G7 analizará la crisis este fin de semana.

“Estoy profundamente preocupado por los incendios en la Amazonia. En medio de la crisis climática mundial, no podemos permitirnos más daño a una gran fuente de oxígeno y biodiversidad. La Amazonia debe ser protegida”, tuiteó el secretario general de la ONU, el portugués Antonio Guterres.

La multiplicación de los siniestros se da en un marco de avance rápido de la deforestación en la región amazónica, que en julio se cuadruplicó respecto al mismo mes de 2018, según datos del Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales (INPE). El gobierno de Jair Bolsonaro atribuye en cambio a la sequía el aumento de los focos de incendio y acusa a oenegés de tratar de crear una “psicosis ambiental” para perjudicar los intereses de Brasil.

El Gobierno colombiano propuso ayer jueves un “proyecto conjunto” de prevención. “Ofrecimos la realización de un proyecto conjunto entre Perú, Ecuador, Colombia y Brasil para avanzar en la prevención de los incendios forestales en el Amazonas y construir una agenda conjunta frente a los efectos del cambio climático, la deforestación y la degradación de esa zona”, dijo el ministro de Ambiente, Ricardo José Lozano.

El presidente colombiano, Iván Duque, ofreció ayuda a los Gobiernos vecinos para combatir “la tragedia ambiental” causada por los incendios.

En tanto, los obispos católicos reunidos en el Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam) urgieron ayer jueves a los Gobiernos de Brasil y Bolivia, así como a la comunidad internacional, “a tomar serias medidas para salvar al pulmón del mundo”, en referencia a los incendios en la Amazonia.

“Lo que le pasa a la Amazonia no es un asunto solo local, sino de alcance global. Si la Amazonia sufre, el mundo sufre”, manifestaron en un comunicado titulado “Levantamos la voz por la Amazonia”.

Los obispos citaron las palabras del papa Francisco cuando pidió “a todos los que ocupan puestos de responsabilidad en el ámbito económico, político, social, a todos los hombres y mujeres de buena voluntad: (que) seamos custodios de la creación”, en la homilía del inicio del ministerio Petrino en 2013.

Trabajador rural en incendio del Amazonas
Trabajador rural en incendio en la Amazonia. Foto: Reuters

Los purpurados de América Latina y el Caribe manifestaron su preocupación por “la gravedad de esta tragedia”, tras conocer “los terribles incendios que consumen grandes porciones de la flora y fauna en Alaska, Groenlandia, Siberia, Islas Canarias, y de manera particular de la Amazonia”.

El comunicado de la Iglesia católica está firmado por el presidente del Celam y titular de la Conferencia Episcopal Peruana (CEP), Miguel Cabrejos, y los vicepresidentes Odilo Pedro Scherer, arzobispo de Sao Paulo, y Leopoldo Brenes, arzobispo de Managua. Igualmente, firman el documento el presidente Consejo de Asuntos Económicos del Celam, Rogelio Cabrera López, arzobispo de Monterrey, y el secretario general, Juan Carlos Cárdenas, obispo auxiliar de Cali.

En Paraguay, el Senado aprobó por unanimidad decretar el estado de emergencia ambiental en la zona del Pantanal, en el norte del país, donde se han quemado más de 37.000 hectáreas en un incendio que afecta a un hábitat natural compartido con Brasil y Bolivia, donde aún no se ha extinguido el fuego.

Bolivia esperaba ayer jueves el arribo del avión cisterna Supertanker, con capacidad de transportar hasta 70.000 litros de agua, para combatir el fuego que en los últimos días arrasó más de 450.000 hectáreas de bosques, cultivos y pastizales en la frontera con Paraguay.

“Una crisis internacional”

El presidente francés, Emmanuel Macron, señaló ayer jueves que los incendios en la Amazonia suponen “una crisis internacional” y aseguró que la cuestión se tratará con urgencia durante la cumbre del G7 en Biarritz este fin de semana. “Nuestra casa arde. Literalmente. La Amazonia, el pulmón de nuestro planeta que produce el 20% de nuestro oxígeno está ardiendo. Es una crisis internacional. Miembros del G7, nos vemos en dos días para hablar de esta urgencia”, escribió en su cuenta de Twitter.

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