SIRIA

La refugiada que viajó en silla de ruedas hasta Europa

Una adolescente siria relata su viaje empujada por su hermana y cuenta cómo es su nueva vida en Alemania.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Nujeen. foto :EFE

Resultó que sí, que (Alepo, 1999) sabía inglés, lo había aprendido durante cientos de horas frente a la televisión. "¡Yo!", exclamó. A partir de ese instante se convirtió en la indispensable traductora de sus parientes mientras marchaban hacia el norte. "Estuve feliz de ser útil, pude empezar a practicar el inglés que había aprendido en los tres últimos años", explica esta adolescente kurda que sufre parálisis cerebral en una entrevista por Skype desde su casa en Wesseling, al lado de Colonia, con motivo de la publicación este martes de Nujeen (Harper Collins).

Arribó a Europa el día en que un niño llamado Aylan murió ahogado y se convirtió en símbolo de aquella riada que, como los Mustafa, buscaban amparo.

Nujeen Mustafá descubrió el mundo real de sopetón el año pasado. Por primera vez en su vida voló en avión, tomó un tren, se separó de sus padres, durmió en un hotel… y vio el mar, el Mediterráneo. Instantes después estaba con dos de sus hermanas, cuatro sobrinas y unos primos en una zódiac rumbo a Europa. La pequeña de nueve hermanos, que creció en un quinto piso en Alepo sin ir al cole, sin amigos y enchufada a la tele, estaba viviendo la aventura de su vida.

Santiago Palacios, fotoperiodista español de Associated Press en la cobertura del drama de los refugiados, desconoce si fue él quien lanzó la pregunta desde la orilla: "No lo sé, se lo pregunté a tanta gente. Era frecuente que los fotógrafos fuéramos los primeros en recibir a los que llegaban a las playas".

Si hubieran tenido pasaporte y visado (misión imposible para los sirios) habrían podido llegar a Grecia en hora y media de transbordador por diez euros. El bote les salió por más de 1.300 euros por cabeza. Su hermana Nasrine, una estudiante de física de 27 años, la empujó a través de Grecia, Macedonia, Serbia, Croacia, Eslovenia, Austria y Alemania. "Yo pensaba "esto es una vez en la vida", lo tengo que disfrutar", cuenta sobre aquellos 40 días extenuantes que se tomó como una gran aventura.

Cualquiera que viera una de las entrevistas que dio a varios periodistas de televisión en su inglés fluido desde su precaria silla probablemente recuerda su entusiasmo. La sorpresa de los demás al verla en su silla y oír aquel inglés la asombró, confiesa. "Yo pensaba que en Europa los discapacitados de 15 años eran gente normal". Claro que hubo momentos duros, admite. El peor, "en Eslovenia, cuando nos bloquearon, fue el único momento en el que lloré".

Una odisea.

Las hermanas Mustafa hicieron más de 5.600 kilómetros para huir de la guerra y poder llevar una vida anodina en Alemania, el destino favorito de los refugiados. "Nada es como antes, es bastante extraño", dice Nujeen, que ahora por primera vez en su vida va al colegio. "Me gusta mi rutina, hacer los deberes, aprender alemán, pero todo esto en un país extranjero es un desafío", recalca. Nada es como era. Vive lejos de sus padres, que están en Turquía, tiene amigos, algunos reales —aunque menos de los que sus profesores le recomiendan— y cientos en Twitter y Facebook. Y ha escrito su historia a cuatro manos con Christina Lamb, la biógrafa de Malala, la Nobel adolescente afgana.

"Quiero ser un buen modelo de los refugiados, espero que a través de mí empaticen con nosotros", dice desde el piso que comparte con Nasrine, otra hermana y cuatro sobrinas. Esta seguidora del Barcelona de Suárez —Nasrine es del Real Madrid—, de la serie estadounidense Days of Our Lives, entusiasta de los programas que sirven para acumular conocimientos y que detesta las noticias —"porque todas son malas"—confía en ver algún día el fin de los combates.

"Intento mantener la esperanza, porque nada dura toda la vida, ni siquiera la guerra. Un día volveremos a Siria". EL PAÍS de Madrid

Jordana: "hay terroristas entre los refugiados".

El ministro jordano de Asuntos Exteriores, Náser Yudeh, aseguró ayer que en la zona fronteriza de Rakban, en territorio sirio, hay "terroristas" entre los 75.000 refugiados que se encuentran bloqueados en el área desde hace meses. "No es un campamento, es más bien un punto de encuentro de sirios que vienen de varias áreas, y hay un número de terroristas infiltrados entre ellos", dijo Yudeh junto al alto comisionado de la ONU para los Refugiados, Filippo Grandi.

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