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Una recorrida por el campo de refugiados más grande del mundo

Más de 350 mil personas viven en Dadaab, al noreste de Kenia. En el Día del Refugiado, Médicos Sin Fronteras muestra el lugar que se convirtió en el hogar de varios somalíes por más de 20 años.

Una anciana sostiene a su nieto recién nacido, mientras que su hija, que padece una enfermedad mental, se recupera luego del parto. Foto: Tom Maruko /MSF
Una anciana sostiene a su nieto recién nacido, mientras que su hija, que padece una enfermedad mental, se recupera luego del parto. Foto: Tom Maruko /MSF
Una mujer busca agua en la fuente de agua del campo de refugiados de Dagahaley. Foto: Tom Maruko /MSF
Una mujer busca agua en la fuente de agua del campo de refugiados de Dagahaley. Foto: Tom Maruko /MSF
Una anciana se sienta en su cama en el hospital de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Dagahaley. Foto: Tom Maruko /MSF
Una anciana se sienta en su cama en el hospital de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Dagahaley. Foto: Tom Maruko /MSF
Abdi Bashit Hussen, 12 años, dejó de hablar luego de una explosión en el mercado de Dagahaley, que tuvo lugar en 2013. Él no se levanta de la cama mientras sus hermanas se sientan cerca. Abdi está recibiendo atención en salud mental por parte del equipo
Abdi Bashit Hussen, 12 años, dejó de hablar luego de una explosión en el mercado de Dagahaley, que tuvo lugar en 2013. Él no se levanta de la cama mientras sus hermanas se sientan cerca. Abdi está recibiendo atención en salud mental por parte del equipo
Sala de maternidad del hospital de Médicos Sin Fronteras (MSF) en el campo de refugiados de Dagahaley, Dadaab, Kenia. Foto: Tom Maruko / MSF
Sala de maternidad del hospital de Médicos Sin Fronteras (MSF) en el campo de refugiados de Dagahaley, Dadaab, Kenia. Foto: Tom Maruko / MSF
Una enfermera de la sala de maternidad del hospital de Dagahaley atiende a una madre y a su hijo. Foto: Tom Maruko / MSF.
Una enfermera de la sala de maternidad del hospital de Dagahaley atiende a una madre y a su hijo. Foto: Tom Maruko / MSF.
Pesaje de un niño en la clínica pediátrica de Médicos Sin Fronteras (MSF). Foto: Tom Maruko / MSF
Pesaje de un niño en la clínica pediátrica de Médicos Sin Fronteras (MSF). Foto: Tom Maruko / MSF
Mujeres y niños esperan a ser atendidos en uno de los cuatro puestos de salud de Médicos Sin Fronteras (MSF) en el campo de refugiados de Dagahaley. Foto: Tom Maruko / MSF
Mujeres y niños esperan a ser atendidos en uno de los cuatro puestos de salud de Médicos Sin Fronteras (MSF) en el campo de refugiados de Dagahaley. Foto: Tom Maruko / MSF
Vista aérea del campo de refugiados de Dagahaley, Dadaab, Kenia. Foto: Tom Maruko / MSF
Vista aérea del campo de refugiados de Dagahaley, Dadaab, Kenia. Foto: Tom Maruko / MSF

Con 350.000 personas, el campo de refugiados de Dadaab, en el noreste de Kenia, es el más grande del mundo.

Durante más de 20 años ha sido el hogar de generaciones de somalíes que han huido de un país envuelto en décadas de conflicto. Médicos Sin Fronteras (MSF) trabaja en Dadaab desde hace 20 años y actualmente es el único proveedor de atención médica en Dagahaley, uno de los tres campos que lo componen. Allí MSF dirige un hospital y dos puestos de salud.

En los últimos años, la ayuda humanitaria en Dadaab se ha reducido debido al aumento de la inseguridad y a una disminución de los fondos recibidos por muchas organizaciones de ayuda. Sin embargo, a pesar de esto, Dadaab todavía ofrece un refugio más seguro que Somalia.

Sólo en 2014, MSF realizó 180.000 consultas externas, admitió 12.000 personas para hospitalización, dio 12.000 consultas prenatales y realizó 3.240 partos.

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