UN LÍDER FUERTE

Putin está bajo críticas y responde a su pueblo

Pide confianza y afirma que resuelve problemas; salario de docentes lo sorprende.

Vladimir Putin. Foto: EFE
Vladimir Putin. Foto: EFE

El descontento que se siente en Rusia tuvo un claro despliegue, el jueves último, cuando el presidente Vladimir Putin dedicó el grueso de su maratón televisada anual -en la que recibe diversidad de preguntas de los ciudadanos-, a intentar convencer al país de que la vida está mejorando.

Las respuestas del presidente a 75 de las más de 2.6 millones de preguntas presentadas fueron quizás menos intensas que el flujo sostenido de mensajes de texto que surgían en la parte inferior de la pantalla televisiva, muchos de los cuales eran críticos.

“Usted ha estado en el poder más tiempo que Brezhnev”, señaló el mensaje de un ciudadano, en referencia a Leonid Berzhnev, uno de los gobernantes de la Unión Soviética que estuvo en el poder durante 17 años en un periodo que es recordado como de estancamiento económico. “Sin embargo, seguimos viviendo en la pobreza como antes”.

“Solo una pregunta: ¿cuando se irá usted?”, planteó el ciudadano.

Durante las 4 horas y 16 minutos del programa, Putin ocasionalmente interrumpió a los dos conductores que elegían las preguntas para responder a los textos, pero eludió las que eran directamente negativas.

Su mensaje fundamental es que comprende que muchos de los 145 millones de ciudadanos de Rusia están afectados por salarios bajos, atención a la salud desigual e infraestructura pobre, pero que la situación era mucho peor cuando él llegó al poder en 2000 y, deben confiar en él, porque trabaja para resolver los problemas.

“Por tanto, ¿cuándo vamos a sentir los resultados?”, preguntó uno de los conductores del programa. “Debería empezar a sentirlos este año, el año próximo, pronto”, respondió Putin.

Seguridad.

En realidad, este el programa 17° que hace Putin, y los mismos problemas surgen todos los años. Pero, recientemente las condiciones económicas han declinado, con una caída del ingreso real desde 2014. Típicamente, Putin castiga a un puñado de gobernadores que luego acuden a estar del lado de los ciudadanos perjudicados, expresa su sorpresa porque algunos docentes ganan tan poco como US$ 160 por mes y da respuesta a unas pocas preguntas sobre política exterior. El programa anual llamado Línea Directa permite a Putin asumir su papel favorito, que es el de padre que da seguridad a la nación.

Las cosas se han vuelto agitadas en los últimos tiempos y llevaron a Putin a intervenir del lado de quienes protestaban en al menos tres disputas.

Suspendió los planes para construir una catedral en el último gran parque en Yekaterimburgo, una de las ciudades más grandes de Rusia, y postergó la construcción de un vertedero masivo para los residuos de Moscú en la provincia norteña de Arkhangelsk.

En Moscú, después de protestas espontáneas, las falsas acusaciones sobre drogas efectuadas contra el periodista de investigación Ivan Golunov, fueron retiradas con inusual rapidez y dos jerarcas de la policía resultaron despedidos.

Putin respondió una pregunta sobre el caso de Golunov y advirtió que la policía no debe abusar de su poder.

escenario

Relaciones complejas y daño de las sanciones

Vladimir Putin, descartó que las relaciones entre Occidente y Rusia mejoren en el futuro. “Si ahora de pronto nos rindiésemos y dejásemos de lado nuestros intereses fundamentales nacionales, quizás solo habría cambios superficiales, pero no serían cambios cardinales”, afirmó. Puntualizó que Rusia no se peleó con nadie y “no tiene deseos de pelear con nadie”, en referencia al deterioro de las relaciones con Estados Unidos, la Unión Europea (UE) y otros países tras la anexión de la península ucraniana de Crimea en 2014, que supuso sanciones económicas, diplomáticas y políticas, por las que Rusia dejó de recibir US$ 50.000 millones desde 2014 a la fecha. Pero, recordó que debido a las medidas restrictivas impuestas por Rusia en respuesta, la UE perdió US$ 240.000 millones, Estados Unidos US$ 17.000 millones, y Japón US$ 27.000 millones.

Estimó que Estados Unidos quiere contener a Rusia y China, en el caso de su país con sanciones, y en el otro, a través de subir los aranceles sobre sus mercancías y empresas tecnológicas como Huawei. “Lo hace para contener el desarrollo de China, que se ha convertido en un competidor de otra potencia global, Estados Unidos. Y lo mismo ocurre en relación con Rusia, y va a continuar”, dijo. (Fuente: EFE)

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