La campaña electoral en Brasil

El PT logró que la Corte investigue las fake news

Denunció una campaña masiva para beneficiar a Bolsonaro.

El candidato del PT junto con partidarios de la asesinada concejal Marielle Franco. Foto: AFP
El candidato del PT junto con partidarios de la asesinada concejal Marielle Franco. Foto: AFP

A una semana de la segunda vuelta electoral para saber quién será el próximo presidente de Brasil, el Partido de los Trabajadores (PT) pidió ayer viernes a la justicia electoral "agilizar los plazos" para investigar a la campaña presidencial del ultraderechista Jair Bolsonaro, favorito a ganar, por supuesto abuso de poder económico y uso indebido de los medios de comunicación.

Anoche, el Tribunal Superior Electoral (TSE) aceptó el pedido del PT.

"Necesitamos una actuación urgente, pedimos al tribunal que pueda agilizar los plazos", expresó la presidenta del PT, Gleisi Hoffmann, tras reunirse en Brasilia con la presidenta del Tribunal Superior Electoral, Rosa Weber, y antes de conocer la decisión del organismo.

El caso estalló el jueves con la publicación de un informe del diario Folha de S.Paulo sobre empresas que compraron servicios para propagar mensajes en masa a favor de Bolsonaro, antes de que éste ganara la primera vuelta del 7 de octubre con una ventaja mucho mayor a la prevista por los sondeos. Según el rotativo, una campaña similar estaría en marcha para la semana previa al balotaje del 28 de octubre.

El PT denunció que esa práctica fraudulenta afectó los resultados en la primera vuelta y pidió una investigación contra la campaña de Bolsonaro por "abuso de poder económico y uso indebido de medios de comunicación digital".

Hoffmann dijo salir "muy preocupada" de la reunión por "las condiciones del TSE para enfrentar (...) la fabricación de noticias falsas y mentirosas" y porque la autoridad electoral va a tratar el "proceso legal como si estuviéramos en una situación de normalidad".

El PT también pide que las empresas sospechosas de participar en este supuesto esquema de propaganda a través de WhastApp sean investigadas y que el TSE obligue a la plataforma de mensajería a tomar medidas, para que en los días que restan hasta el balotaje el 28 de octubre se restrinja la distribución de noticias falsas.

Las redes sociales han tenido un papel clave en el ascenso político de Bolsonaro, quien cuenta con poco más de 14 millones de seguidores en Facebook, Twitter e Instagram. Su contrincante suma 2,8 millones. El 90% de los usuarios de Internet en el país utilizan WhastApp, según la consultora Comité Gestor de Internet en Brasil.

Bolsonaro —que tiene 59% de intención de voto para el balotaje, frente al 41% de Haddad—, afirmó que no necesita de mentiras para ganar. El candidato del Partido Social Liberal (PSL) argumentó que el PT está tan salpicado por escándalos de corrupción que no es necesario inventar mentiras para desprestigiarlo.

"Mensalao (en referencia a un sonado escándalo de corrupción de compra de votos en el Congreso); Petrolao (el gigantesco desvío de recursos públicos de la estatal Petrobras); más de 60.000 asesinatos y 50.000 violaciones por año... ¿Quién necesita de Fake News cuando puede usar los hechos?", argumentó Bolsonaro en un mensaje en las redes sociales.

La mitad cree posible una dictadura en Brasil

Rechazo: una manifestación contra Jair Bolsonaro, en San Pablo. Foto: AFP
Rechazo: una manifestación contra Jair Bolsonaro, en San Pablo. Foto: AFP

La mitad de los brasileños considera que existe alguna posibilidad de que haya una nueva dictadura en el país. De acuerdo con una encuesta de Datafolha divulgada ayer viernes, un 31% de los votantes respondió que "hay una gran posibilidad" de un nuevo régimen autoritario como el que imperó entre 1964 y 1985, mientras que otro 19% afirmó que existe "una pequeña" probabilidad. El 42% rechazó por completo ese supuesto y el 8% no supo qué contestar. El índice que creen que es posible que se repita una dictadura creció 11 puntos respecto a un anterior sondeo sobre el asunto, de febrero de 2014. Entre los simpatizantes de Jair Bolsonaro, el 65% cree que no hay "ninguna" posibilidad de una dictadura, mientras que entre los de Haddad, el porcentaje se invierte, 75% sí considera esa hipótesis.

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