Análisis

El PT se hunde con Lula o se salva con él

El arresto de Lula Da Silva por parte de la Policía Federal para que fuese a declarar en el marco de la operación Lava Jato sirvió para aumentar aún más el desgaste político del gobierno y el desprestigio de Lula como el líder político más influyente de Brasil de los últimos 20 años, debido a la repercusión negativa de ese hecho.

La decisión de conducirlo a declarar mediante la Policía es altamente controversial dado que Lula ni siquiera había sido intimado previamente, lo que terminó propiciándole la construcción de un discurso de victimización, donde la idea de una persecución obsesiva por parte de sus detractores pasó a ser utilizada como argumento principal.

¿Cómo queda el contexto político frente a ese hecho? ¿Cuáles son las consecuencias para el PT frente a la elecciones municipales que se van a celebrar este año?

El contexto político se vuelve aún más convulsionado. La oposición ya se mueve en el sentido de engrosar los actos contra el gobierno que son convocados para el domingo 13 de marzo y fortalecer la tesis del impeachment.

En esa misma dirección, los adversarios de Lula y del PT van a utilizar las revelaciones hechas por el Lava Jato para presionar al Tribunal Superior Electoral a reprobar las cuentas de la campaña de Dilma Rousseff de 2014, lo que podría llevar a su alejamiento del gobierno que se ve impotente frente a esos hechos y receloso de hacer pronunciamientos públicos.

Para el PT y el "lulismo", el escenario frente a las elecciones tiende a ser sombrío.

El desgaste de la leyenda y el debilitamiento de Lula, ciertamente van a ser dos componentes preocupantes para los que se postulen, lo que significa inclusive la posibilidad de que el PT pierda cuadros importantes que se pasen a otros partidos.

Por ejemplo, Fernando Haddad, electo intendente de San Pablo con su imagen asociada a la de Lula, enfrentará muchas dificultades en su intento de reelección. San Pablo tiene un rechazo al PT que es creciente como consecuencia de los escándalos de corrupción.

Finalmente, parece no haber salida para el PT sin la presencia de Lula. Al mismo tiempo en que él se transformó en el principal problema, también es el mayor caudal electoral del partido.

A pesar de todo el desgaste que ha sufrido Lula tiene en todos los sondeos electorales para la Presidencia de la República por los menos el 20% de intención de voto.

O sea, la salvación del PT, en este momento, todavía pasa por mantener a su líder activo dentro de la organización partidaria. El desafío es reconstruir su imagen.

* Cientista político y profesor de la Fundación Getulio Vargas de San Pablo.

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