Seúl | La policía surcoreana lanzó ayer chorros de agua para dispersar a miles de manifestantes que protestaban por la visita del presidente estadounidense George W. Bush.
El mandatario norteamericano, quien se encuentra en gira por Asia, suscitó reacciones encontradas en este país, donde la opinión pública por lo general es favorable a Estados Unidos.
Unos 18.300 agentes fueron colocados en estado de alerta con equipos antimotines y perros sabuesos.
La agenda oficial de Bush en Corea del Sur comienza hoy, cuando se reúna con el presidente Li para abordar el futuro de la añeja alianza bilateral.
Unas 30.000 personas se reunieron frente a la municipalidad de Seúl ofreciendo plegarias de respaldo a la gira del mandatario estadounidense. Enormes banderas estadounidenses y surcoreanas pendían de globos con la leyenda: "Bienvenido presidente Bush``.
Por otra parte, al anochecer unos 20.000 manifestantes anti-Bush se aglomeraron en las cercanías. La policía les disparó con cañones lanzaaguas cuando trataron de entrar a la avenida principal de la ciudad.
El nuevo gobierno sur-coreano ha enfrentado semanas de protestas por sus esfuerzos para tratar de mejorar los lazos con Washington.
El gobierno estadounidense pondera la posibilidad de sacar a Corea del Norte de la lista de países que patrocinan el terrorismo, pero exige primero que el aislado país comunista demuestre sus intenciones de desmantelar su programa nuclear.
"Es crucial que el gobierno de Corea del Norte decida pronto si va a verificar lo que dijo que iba a verificar``, dijo Bush a la televisión china la semana pasada.
carne. Bush se abstuvo de visitar Seúl meses atrás, cuando los manifestantes organizaron vigilias nocturnas y chocaron repetidamente con la policía antimotines, enfurecidos por los planes del gobierno para reanudar las importaciones de carne. Los manifestantes acusaron a Li de ignorar las preocupaciones de la salud pública y de no consultar a la ciudadanía.
Las protestas bajaron de intensidad después que el gobierno de Seúl logró la imposición de límites en el acuerdo de importación, con lo que se reanudaron los embarques de carne.
La visita de Bush fue la chispa para una nueva protesta en Seúl, con una multitud que la policía estimó en 1.500 personas.
Bush visitará a las fuerzas estadounidenses instaladas en Corea del Sur antes de viajar a Tailandia. El periplo termina en China, donde el presidente asistirá a la inauguración de los Juegos de Beijing y se entrevistará con altos funcionarios. AP