ESTADOS UNIDOS

Primeras sanciones de Joe Biden a Cuba; “Esto es solo el comienzo”

Las sanciones suponen la primera respuesta tangible de Biden a la represión de las inéditas protestas antigubernamentales del pasado 11 de julio en Cuba.

Patrullas militares del gobierno cubano en una calle de La Habana. Foto: EFE
Patrullas militares del gobierno cubano en una calle de La Habana. Foto: EFE

Estados Unidos anunció ayer jueves las primeras sanciones al régimen cubano desde que Donald Trump dejó la Casa Blanca en enero pasado. El Departamento del Tesoro sancionó al ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) de Cuba, Álvaro López-Miera, y a la unidad militar de élite conocida como “boinas negras”.

“Este es solo el comienzo. Estados Unidos seguirá sancionando a individuos responsables de la opresión del pueblo de Cuba”, dijo el presidente Joe Biden en un comunicado.

Las sanciones suponen la primera respuesta tangible de Biden a la represión de las inéditas protestas antigubernamentales del pasado 11 de julio en Cuba.

Durante su campaña electoral Biden prometió volver al deshielo con Cuba y dar marcha atrás a muchas de las sanciones impuestas por Trump, pero ahora su estrategia dio un giro. Después de las protestas del 11 de julio, que han obtenido un fuerte respaldo del exilio cubano en el estado de Florida, la Casa Blanca no quiere dar ningún paso que pueda interpretarse como una concesión al régimen cubano.

“Condeno inequívocamente las detenciones masivas y los juicios falsos que están condenando injustamente a prisión a quienes se atrevieron a expresarse, en un intento de intimidar y amenazar al pueblo cubano para que guarde silencio”, subrayó Biden.

La Casa Blanca confía además en un aumento de la presión internacional contra La Habana, con la colaboración de gobiernos de la región y la Organización de Estados Americanos (OEA). En concreto, les solicitará que “presionen al régimen (cubano) para que liberen inmediatamente a los presos políticos detenidos de forma injusta, restauren el acceso a internet y permitan que el pueblo cubano disfrute de sus derechos fundamentales”, explicó Biden.

El otro objetivo de la Casa Blanca a corto plazo es encontrar una forma de ayudar a restaurar el acceso a internet, restringido en la isla tras las protestas, aunque poco a poco va volviendo a la normalidad.

Las sanciones de este jueves afectan a López-Miera, un general del Ejército que ocupa desde abril el cargo de ministro de las FAR y, a sus 77 años, es uno de los “históricos” de la revolución y hombre de confianza del expresidente Raúl Castro.

“López-Miera y la brigada nacional especial han estado implicados en la supresión de las protestas, incluso mediante el uso de violencia física e intimidación”, afirmó el secretario de Estado, Anthony Blinken.

Las sanciones bloquean cualquier activo que López-Miera o los integrantes de esa unidad de elite puedan tener bajo jurisdicción estadounidense, y prohíbe a quienes estén en Estados Unidos negociar con ellos.

La reacción de Cuba llegó en un tuit de su ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, quien calificó de “infundadas y calumniosas” las sanciones y sostuvo que Estados Unidos “debería aplicarse a sí mismo la Ley Global Magnitsky”. Rodríguez se refería a la ley utilizada por Estados Unidos para imponer sanciones a otros países, y que le permite congelar activos financieros y prohibir los viajes a funcionarios que violen los derechos humanos en cualquier país del mundo. (Con información de AFP y EFE).

La SIP saluda liberación de tres periodistas

La Sociedad Intera-mericana de Prensa (SIP) expresó ayer jueves su “alivio y satisfacción” por la liberación de tres periodistas cubanos. La SIP, con sede en Miami, pidió además en un comunicado la “eliminación de todos los cargos en su contra”, con los que el régimen cubano “busca mancillar su labor periodística independiente durante la cobertura de las protestas sociales” en la isla. Henry Constantín Ferreiro, director de la revista digital La Hora de Cuba, así como Neife Rigau e Iris Mariño, diseñadora y fotógrafa, respectivamente, de este portal de noticias con sede en Camagüey, fueron liberados la noche del miércoles.

“Los gallos que no abandonan la pelea”
Manifestantes en La Habana. Foto: EFE

La represión a las protestas del domingo 11 en Cuba estuvo a cargo de una unidad de elite de la policía militarizada. Su nombre oficial es Brigada Especial Nacional (BEN), pero se la conoce como “boinas negras”, y son parte de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) de Cuba. A veces se las confunde con las “avispas negras”, otro grupo de elite pero destinado a repeler una invasión externa a la isla.

Las “boinas negras” dependen del Ministerio del Interior, su uniforme es todo negro y su misión es combatir actividades contrarrevolucionarias dentro de la isla.

Con motivo de su 40° aniversario en 2020, la televisión oficial cubana difundió un documental en el que recordó la función de esta unidad: “enfrentar las actividades contrarrevolucionarias, delictivas y antisociales”.

“Nos entrenamos para defender la Revolución y para defender nuestras conquistas”, expresó en el video el mayor Adalberto Soriano Vidal.

A los “boinas negras” se los vio patrullar las calles de La Habana y otras ciudades cubanas luego de las protestas del domingo 11, respondiendo a una orden del presidente Miguel Díaz-Canel.

El emblema de los “boinas negras” es un gallo de riña sobre un escudo con los colores de Cuba, y tiene su origen en una frase de Fidel Castro: “Somos como los gallos finos, que no abandonan la pelea”.

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