RED SOCIAL

El primer tuit que abrió una nueva era de la comunicación

El autor del primer tuit fue del cofundador y actual consejero delegado de Twitter, Jack Dorsey, el 21 de marzo de 2006

Jack Dorsey postea el tuit inicial de la historia, a las 15:50 horas del 21 de marzo de 2006. Foto: Archivo
Jack Dorsey postea el tuit inicial de la historia, a las 15:50 horas del 21 de marzo de 2006. Foto: Archivo

"Justo creando mi cuenta de twttr”. De este mensaje, el primero jamás publicado en la red social, hace hoy domingo, quince años, y tras él se esconde una historia de visionarios, traiciones y un éxito inesperado hasta erigirse en el foro sobre actualidad de la opinión pública mundial.

El autor del primer tuit fue su cofundador y actual consejero delegado, Jack Dorsey, el 21 de marzo de 2006 y justo ahora, una década y media después, lo ha puesto a la venta en una subasta pública por internet en la que la puja más alta por el momento es de 2 millones y medio de dólares.

Cuando la red social del pájaro azul nació hace quince años, sus creadores tenían en mente un producto muy distinto del que conocemos hoy en día, más orientado a ser una plataforma de comunicación entre amigos que un gigantesco foro público desde el que durante la Presidencia de Donald Trump se llegó a gobernar Estados Unidos (2017-2021)

“La palabra ‘twitter’ (piar, en inglés) era perfecta. La definían como ‘una corta explosión de información sin importancia’ y ‘el piar de los pájaros’ y eso era exactamente el producto que teníamos”, explicó el propio Dorsey en una entrevista sobre los orígenes de la compañía.

Como en el caso de su principal competidor, Facebook, y de otras tantas empresas tecnológicas exitosas, la narrativa sobre sus principios y sobre a quién cabe atribuir la idea varía según a quién se pregunte, y durante años se obvió la participación de una de las cuatro personas a quienes a día de hoy se considera fundadores.

Evan Williams y Biz Stone (ambos exempleados de Google), Jack Dorsey (por entonces estudiante en New York University) y el emprendedor Noah Glass concibieron el prototipo del producto durante una sesión de brainstorming (lluvia de ideas) cuando todos trabajaban para Odeo, una empresa de podcasts fundada por Glass.

Fue precisamente este último quien lideró el equipo encargado de desarrollar Twitter y a quien los empleados de esa primera época describen como el “líder espiritual” de la plataforma, absolutamente implicado y obsesionado con este nuevo servicio cuya función pocos terminaban de entender.

Sin embargo, Williams -que por entonces se había hecho con el control de Odeo- despidió a Glass por motivos que nunca se han llegado a aclarar (la versión más extendida es un choque de personalidades), y, en paralelo, le desterró de la narrativa oficial sobre los orígenes de la compañía.

No fue hasta años después, con Twitter ya consolidado como gigante de la comunicación en internet, cuando paulatinamente se fue poniendo en valor la figura de Glass.

Han pasado quince años y es la capacidad de Twitter para ejercer de foro de la actualidad y de la inmediatez de la información de la que deriva su principal reto para los próximos tiempos: decidir dónde están los límites de la libertad de expresión en internet.

Por ahora, la empresa del pájaro azul ha comenzado 2021 con una de las decisiones más arriesgadas y polémicas de toda su historia: cerrar permanentemente la cuenta del que en los últimos cuatro años fue su usuario más célebre, Donald Trump.

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