REINO UNIDO

Primer punto a Boris Johnson en la batalla por el Brexit

Johnson decidió suspender las sesiones del parlamento entre la segunda semana de septiembre y el 14 de octubre afirmando querer elaborar y presentar su nuevo programa legislativo.

Boris Johnson, primer ministro británico. Foto: AFP
Johnson acosado por preguntas de jóvenes de entre 9 y 14 años ayer en la residencia oficial del gobierno británico. Foto: AFP

El primer ministro Boris Johnson se apuntó ayer viernes una pequeña victoria en la ofensiva legal lanzada por los opositores a un Brexit sin acuerdo el 31 de octubre.

Un grupo de 75 diputados proeuropeos pidió a la más alto tribunal de Edimburgo una decisión provisional urgente contra la suspensión del parlamento decidida por Johnson. Sin embargo, el juez desestimó el pedido. Aunque adelantó para el martes la vista de fondo inicialmente prevista para el próximo viernes.

El magistrado señaló que prefería no pronunciarse de forma preliminar antes del 3 de septiembre, cuando se celebrará una vista completa para escuchar los argumentos de ambos lados.

Johnson decidió suspender las sesiones del parlamento entre la segunda semana de septiembre y el 14 de octubre afirmando querer elaborar y presentar su nuevo programa legislativo. Pero a nadie escapó que lo hizo para impedir que la oposición bloquee un Brexit sin acuerdo el 31 de octubre.

Para hoy sábado se convocaron protestas en una decena de ciudades y una gran concentración el martes en Londres contra lo que la oposición denuncia como un “golpe de Estado”.

Y se lanzaron tres acciones judiciales: la primera cayó provisoriamente ayer, la segunda será analizada el martes en Belfast y la tercera el jueves en Londres.

Esta última, iniciada por la empresaria Gina Miller -que en 2017 ganó una importante batalla legal contra el gobierno de Theresa May- sumó ayer viernes los apoyos del ex primer ministro John Major (1990-1997), y de Jo Swinson, la líder del centrista Partido Liberal Demócrata.

Downing Street, la residencia oficial del primer ministro, se declaró “contento” con la decisión judicial de ayer, mientras los impulsores de la querella subrayaban que todo está aún por decidir.

No obstante, según expertos en derecho, incluso si la justicia acaba impugnando la decisión de Johnson, este no estará obligado a anular la suspensión parlamentaria.

Con esta primera victoria en mano, Johnson lanzó una advertencia a sus opositores: impedir que el Reino Unido abandone la Unión Europea en la fecha prevista “causará un daño duradero a la confianza de la gente en la política”, afirmó en una entrevista con el canal privado Sky News.

Johnson asumió el 24 de julio en remplazo de Theresa May -obligada a dimitir por su incapacidad para cumplir con el Brexit-, asegurando que sacará al país de la UE el 31 de octubre con o sin acuerdo.

Hace más de tres años que los británicos decidieron en referéndum abandonar el bloque europeo. Pero su salida, prevista para marzo de 2019, fue aplazada dos veces por el tozudo rechazo del parlamento al Tratado de Retirada firmado por May con la UE.

El mayor escollo sigue siendo la salvaguarda pensada para evitar una frontera física entre la provincia británica de Irlanda del Norte y la República de Irlanda, ya que Johnson quiere eliminarla y la UE la considera clave para proteger los acuerdos de paz del Viernes Santo, que pusieron fin a la violencia en la región.

Si el escenario no cambia, el Reino Unido abandonará el bloque comunitario el próximo 31 de octubre de forma no negociada, ya que el “premier” ha reiterado que descarta pedir cualquier tipo de prórroga.

El líder de la oposición, el laborista Jeremy Corbyn, ha indicado que, contando con el apoyo de otros grupos políticos, pretende legislar lo antes posible para impedir una salida sin consenso y no descarta presentar una moción de censura contra Johnson “en el momento apropiado”.

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