DESPENALIZACIÓN

Primer paso para regular el trabajo sexual en México

Se espera que la medida contribuya a combatir la trata de personas.

227 son las trabajadoras sexuales inscriptas en el Ministerio del Interior. Foto: F. Ponzetto
México está clasificada como una nación en el Nivel 2 en el Informe sobre Trata de Personas de Estados Unidos. Foto: F. Ponzetto (Archivo).

México dio luz verde a la despenalización del trabajo sexual en la capital, con la esperanza de que sea una primera medida enérgica contra la trata sexual.

Los legisladores obtuvieron un resultado de 38-0, con ocho abstenciones, en una votación en el Congreso el viernes en favor de un proyecto para quitar una línea de la Ley de Cultura Cívica, que decía que las prostitutas y sus clientes pueden recibir multas o ser arrestados si los vecinos se quejan.

Temístocles Villanueva, representante local del partido gobernante de centro izquierda Morena, dijo que la ley nueva reconoce que las personas tienen el derecho de realizar trabajo sexual.

“Es un primer paso que tiene que dar pauta a la regulación del trabajo sexual en contra de la trata de personas y a favor de los derechos de quienes ejercen el trabajo sexual”, explicó. El trabajo sexual está permitido en gran parte de México, pero los estados tienen normas diferentes y a veces poco claras, lo que significa que las trabajadoras con frecuencia se encuentran en vacíos legales que las pueden dejar expuestas a la explotación y a la trata de parte de bandas de criminales.

México está clasificada como una nación en el Nivel 2 en el Informe sobre Trata de Personas de Estados Unidos, lo que significa que no cumple los estándares mínimos para la eliminación de la trata, pero que hace esfuerzos significativos por hacerlo.

Elvira Madrid, fundadora del grupo por los derechos para el trabajo sexual Brigada Callejera, declaró que el camino a la ley era bienvenido, pero que ahora era necesario un marco legal que protegiera a trabajadoras y trabajadores.

El debate por la situación legal del trabajo sexual en México y en otros lugares es polémico, especialmente entre algunos grupos antiesclavitud, que argumentan que la despenalización contribuye a encubrir a los tratantes de personas.

Pero grupos de trabajadoras sexuales y otros grupos de derechos humanos de México aseguran que la penalización solo hace que el problema esté aun más oculto, y expone a un grupo ya vulnerable a los abusos de la policía y el crimen organizado.

Eduardo Santillán, también legislador de la ciudad de México por Morena, dijo que ahora que el trabajo sexual estaba despenalizado, debería reforzarse la política pública antitrata. “Consideramos que el gran reto de este congreso será hacer compatibles ambos principios fundamentales”, expresó. (Thomson Reuters Foundation)

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