EL DIVORCIO DE GRAN BRETAÑA DE LA UE

Más presión para que el Brexit pase por otro referéndum

Según medios británicos, en el gobierno hay una movida para llamar a la consulta a espaldas de May.

Londres. Manifestaciones en contra del acuerdo de la primera ministra con la Unión Europea. Foto: Efe.
Londres. Manifestaciones en contra del acuerdo de la primera ministra con la Unión Europea. Foto: Efe.

El Gobierno británico no está preparado para un segundo referéndum sobre el Brexit, dicen los ministros más apegados al libreto de la primera ministra Theresa May, que aún cree poder aprobar en el Parlamento el acuerdo alcanzado con la Unión Europea. May retrasó una votación parlamentaria la semana pasada sobre su acuerdo para que el Gran Bretaña abandone la UE porque se encaminaba a una derrota y ha intentado obtener “garantías” del bloque para tratar de venderlo de mejor a los legisladores euroescépticos. La UE ha dicho que está dispuesta a ayudar pero no a renegociar el pacto.

A menos de cuatro meses de que Gran Bretaña deba abandonar la UE el 29 de marzo, el Brexit, el mayor cambio en política comercial y externa en más de 40 años para los británicos, está siendo todo menos suave, complicado por las profundas divisiones entre los legisladores.

Más políticos hablan de la posibilidad de que Gran Bretaña deje el bloque sin un pacto o sobre un segundo referéndum que podría impedir el divorcio con la UE.

Consultado sobre si el Gobierno estaba preparado para una votación, el ministro de Educación, Damian Hinds, dijo a Sky News: “No, un segundo referéndum sería un factor de división”. El ministro de Comercio, Liam Fox, también aseguró que una segunda votación “perpetuaría” las profundas divisiones en Gran Bretaña, agregando que la primera ministra estaba asegurando las garantías necesarias para persuadir al Parlamento a que respalde su acuerdo, aunque tomará tiempo.

May superó la semana pasada un voto de censura presentada por parlamentarios de su partido Conservador, pero la oposición está pidiendo con insistencia al líder laborista Jeremy Corbyn que proponga otro contra el gobierno.

En ese marco, medios británicos aseguran que altos cargos del gabinete de May han comenzado a diseñar planes para una eventual consulta a espaldas de la primera ministra.

Tony Blair, primer ministro laborista entre 1997 y 2007, se sumó a la polémica, expresándose a favor de posponer el Brexit y convocar un segundo referéndum. May dijo que la postura de Blair es “un insulto al cargo que una vez ocupó”.

A pesar de la oposición de May a este segundo referéndum, The Sunday Times asegura que el “número dos” del Ejecutivo, David Lidington, ha comenzado a sondear a diputados sobre el posible apoyo que tendría la consulta en la Cámara de los Comunes.

Al menos cinco miembros del Ejecutivo defienden esa vía, mientras que cada vez más voces del Partido Conservador quieren que la primera ministra les otorgue libertad de voto para decidir sobre el camino a seguir si el Parlamento rechaza el acuerdo del Brexit, según medios británicos.

Lidington, que la semana pasada advirtió de que un nuevo referéndum podría aumentar la división en el país, no negó las informaciones publicadas y se limitó a señalar en las redes sociales que como ministro del Gabinete escucha “los puntos de vista de diputados en todos los bandos en el debate sobre la Unión Europea”.

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