Estados Unidos dividido

"Postura de guerra" de Trump

Advirtió a demócratas que no lo investiguen ahora que son mayoría en la Cámara Baja.

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Trump increpó al corresponsal de la CNN en la Casa Blanca, Jim Acosta, cuando le preguntó sobre su postura hacia los migrantes. Foto: Reuters
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Donald Trump no logró ocultar su descontento con el resultado de las elecciones de medio término del martes. El Partido Republicano amplió su mayoría en el Senado, pero perdió el control de la Cámara de Representantes. Esto llevó a que el presidente advirtiera a los demócratas que adoptará una "postura de guerra" si deciden investigar su gestión en la Casa Blanca o la injerencia rusa en las elecciones de 2016.

Los demócratas encabezarán ahora las comisiones de la Cámara de Representantes que pueden investigar la situación tributaria del presidente, posibles conflictos de interés empresariales y potenciales vínculos entre Rusia y el entorno de Trump.

"Pueden jugar ese juego, pero nosotros podemos jugarlo mejor", dijo Trump ayer en una accidentada conferencia de prensa en la Casa Blanca. "Si eso ocurre (y me investigan), vamos a hacer lo mismo (contra los demócratas desde el Senado), y el Gobierno se paralizará, y les echaré la culpa", dijo Trump. "Y eso probablemente será mejor para mí políticamente, porque soy mejor en ese juego que ellos", agregó.

Trump mantuvo una tensa conferencia de prensa. Foto: EFE
Trump mantuvo una tensa conferencia de prensa. Foto: EFE

En un tuit matutino, Trump había amenazado con usar el control republicano del Senado para abrir investigaciones contra los demócratas por "filtración de información confidencial" y otros temas, en caso de que decidan indagar sobre él.

Al igual que sus predecesores, el demócrata Barack Obama y el republicano George W. Bush en sus segundos mandatos, Trump no pudo romper la "maldición" de las elecciones de medio término, cediendo la mayoría en la Cámara de Representantes.

Tras perder el control de ambas cámaras del Congreso en 2006, Bush admitió que habían "vapuleado" a su partido; mientras que Obama resumió el resultado de las legislativas de 2010 como "una paliza", después de que los republicanos le arrebataran el dominio en la Cámara Baja.

A falta de los resultados finales, según las proyecciones los demócratas arrebatarían a los republicanos una treintena de escaños en la Cámara de Representantes, de los 23 que necesitan para la mayoría, sumando en total cerca de 229 frente a 206 de los republicanos, según las estimaciones de The New York Times.

Con estos resultados, los demócratas retomarían por primera vez en ocho años el control de la Cámara de Representantes, cambiando el equilibrio de poderes en Washington, donde Trump gozó del favor de las dos cámaras desde su llegada a la Casa Blanca.

En todos los estados hubo un alto nivel de votación; 38,4 millones lo hicieron antes por correo. Foto: AFP
Elecciones legislativas en Estados Unidos. Foto: AFP

Pese a advertirles sobre su "postura de guerra", Trump ofreció una rama de olivo a los demócratas y en particular a Nancy Pelosi, que se proyecta como la líder de la bancada. "Ojalá todos podamos trabajar juntos el próximo año para seguir cumpliendo con el pueblo estadounidense", dijo Trump en rueda de prensa en la Casa Blanca, en la que indicó que ambos partidos podrían buscar soluciones en temas como la salud, la infraestructura, el comercio y el crecimiento económico.

En el Senado, compuesto por 100 bancas, 35 estaban en juego. Los resultados finales no han sido anunciados, pero los medios proyectan que los republicanos mantendrán la mayoría con un resultado de entre 51 y 53 escaños, es decir dos o tres bancas más de las que tenían.

Ante los medios, Trump perfiló como "increíble" e "histórico" el resultado obtenido por los republicanos en el Senado, y dijo que está bien posicionado de cara a la reelección en 2020.

"El Partido Republicano desafió la historia para expandir nuestra mayoría en el Senado (...). Esta elección marca el mayor avance en el Senado del partido de un presidente en su primer mandato desde por lo menos (John F.) Kennedy en 1962", señaló.

Trump mencionó en tono burlesco a varios aspirantes republicanos que perdieron las elecciones y atribuyó esas derrotas a que los candidatos no se identificaron suficientemente a él.

"Mia Love no demostró ningún amor (love) por mí, y perdió. Qué pena", dijo en referencia a una candidata en el estado de Utah.

Choque con periodista.

En la rueda de prensa, Trump sostuvo un rudo intercambio con el periodista Jim Acosta, corresponsal de CNN en la Casa Blanca, y aprovechó para fustigar una vez más a los medios de comunicación.

Cuando Acosta le preguntó si había "demonizado a los migrantes" durante la campaña, Trump respondió: "No, quiero que entren al país. Pero tienen que ingresar legalmente".

Acosta insistió: "Están a cientos de millas de distancia. Eso no es una invasión", dijo, usando la palabra con la que Trump había definido la marcha de migrantes.

Trump reaccionó de manera tajante. "Honestamente, creo que deberías dejarme dirigir el país. Diriges CNN, y si lo hicieras bien, tu rating sería más alto", dijo Trump. Enojado con Acosta, continuó: "Ya es suficiente, baja el micrófono", y se alejó del atril, a lo que siguió un forcejeo entre Acosta y una asistente para recuperar el micrófono.

Trump sustuvo un rudo intercambio de palabras con un periodista de la CNN. Foto: EFE
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El corresponsal de la CNN en la Casa Blanca, quien ya había sufrido la ira de Trump, se rehusó a cumplir su orden de entregar el micrófono y sentarse, y siguió interrogándolo al presidente.

"La CNN debería avergonzarse de tenerte trabajando para ellos, eres grosero y una persona horrible", le dijo el presidente.

El periodista de NBC Peter Alexander salió en defensa de Acosta, por lo que también se ganó la ira de Trump. "Tampoco soy tu fan. Para ser honesto, no eres el mejor", le dijo el mandatario a Alexander, y volvió a dirigirse a Acosta. "Cuando informas noticias falsas, lo que CNN hace mucho, eres el enemigo del pueblo", le increpó.

En el curso de la conferencia de prensa, Trump también silenció a otra periodista de CNN, April Ryan, cuando trataba de hacerle una pregunta sin el micrófono.

En un comunicado, la cadena consideró que "los ataques de este presidente a la prensa han ido demasiado lejos". "No son solo peligrosos, son preocupantemente antiestadounidenses", señaló CNN, que expresó su apoyo a Acosta y a "periodistas de todos lados".

Sessions, despedido.

Antes del martes se manejaba que Trump renovaría parte de su gabinete luego de las elecciones. La primera "víctima" se conoció apenas un día después: el secretario de Justicia y fiscal general Jeff Sessions.

Sessions sorprendió con su presencia en la conferencia de prensa. Foto: AFP
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Sessions se sabía en el banquillo desde que se negó a participar en la investigación sobre la injerencia rusa en las elecciones de 2016, una decisión que Trump jamás le perdonó. Sessions había respaldado la candidatura de Trump a la Casa Blanca en una época en la que nadie apostaba un centavo por él.

Pero la relación rápidamente se enfrió y nunca en la historia moderna un presidente atacó en público a un miembro del gabinete tan frecuente y severamente como lo hizo Trump a Sessions.

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