ESTADOS UNIDOS

Portazo de Trump: cortó el diálogo con los demócratas hasta después de las elecciones

El presidente estadounidense se mantiene desafiante ante el COVID-19, y en la recta final de la campaña descarta acordar un nuevo paquete económico.

Donald Trump en la Casa Blanca tras ser dado de alta del hospital. Foto: Reuters
El presidente regresó el lunes luego de tres días de internación; ayer su médico dijo que no tiene síntoma de COVID. Foto: Reuters

Si usted pensó que Donald Trump iba a regresar de su internación más moderado, se equivocó. El presidente no solo dijo el día que salió del hospital que no había que temerle al coronavirus, y que se sentía 20 años más joven pese a haber contraído la enfermedad, sino que ayer martes ratificó que tiene todo la intención de ir al debate con su rival demócrata Joe Biden. Pero la jugada mayor del día fue la orden de cortar las negociaciones con los demócratas sobre un nuevo paquete económico por la pandemia para después de las elecciones del 3 de noviembre.

En resumen: Trump confía que ganará y por tanto no piensa cambia de estrategia en la recta final de la campaña.

“He dado instrucciones a mis representantes para que dejen de negociar hasta después de las elecciones cuando, inmediatamente después de que gane, aprobaremos un importante Proyecto de Ley de Estímulo que se centrará en los estadounidenses trabajadores y las pequeñas empresas”, escribió Trump en Twitter.

Tras este anuncio, las acciones en Wall Street cayeron con fuerza. Los rendimientos de los bonos del Tesoro, en tanto, revirtieron sus alzas.

“Hoy, una vez más, el presidente Trump mostró su verdadera cara: poniéndose primero a expensas del país”, dijo la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi.

Pelosi y el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, venían negociando entre una propuesta demócrata de 2,2 billones de dólares en nuevos gastos para combatir la pandemia y fortalecer la economía, frente a otra de 1,6 billones de dólares del gobierno.

Trump acusó a Pelosi de no negociar “de buena fe”.

“Claramente, la Casa Blanca está en un completo desorden”, respondió ayer Pelosi.

Sin síntomas.

Una horas antes de la orden de Trump de cortar las negociaciones con los demócratas, su médico personal, Sean Conley, anunció que el presidente no mostraba síntomas de COVID-19.

“Tuvo una primera noche reconfortante en casa y hoy (por ayer) no muestra síntomas”, señaló Conley.

Según el médico, “los síntomas vitales y el examen físico (de Trump) permanecen estables, con un nivel de saturación de oxígeno ambulatorio de 95-97 %”. “En general -afirmó-, (Trump) continúa haciéndolo extremadamente bien”.

Donald Trump a la salida del hospital Walter Reed rumbo a la Casa Blanca junto a miembros del Servicio Secreto. Foto: Reuters
Donald Trump a la salida del hospital Walter Reed rumbo a la Casa Blanca junto a miembros del Servicio Secreto. Foto: Reuters

Trump ha recibido una combinación de tratamientos potentes como el cóctel experimental de anticuerpos de la farmacéutica Regeneron, el antiviral Remdesivir y el esteroide dexametasona.

Segundo debate.

El presidente, que tras salir el lunes del hospital llamó a “no tenerle miedo” al virus, afirmó ayer martes en Twitter que aspira a participar en el debate frente a Biden la próxima semana en Miami.

“Estoy deseando el debate de la noche del jueves, 15 de octubre en Miami. ¡Será genial!”, tuiteó. “¡SINTIÉNDOME FENOMENAL!”, aseguró Trump en un segundo mensaje en la misma red social.

Horas antes de escribir estos tuits, el presidente había escrito otro en el que comparaba al COVID-19 con la gripe, restándole importancia. “¡La temporada de la gripe se acerca! Mucha gente todos los años, algunas veces más de 100.000, y pese a la Vacuna, muere de la Gripe. ¿Vamos a cerrar nuestro País? No, hemos aprendido a vivir con ella, justo como estamos aprendiendo a vivir con el COVID, en la mayoría de poblaciones mucho menos que letal”, indicó.

El coronavirus ha causado más 210.000 muertes en Estados Unidos, que con 7,4 millones de personas contagiadas se mantiene desde hace meses en el primer lugar de las estadísticas mundiales de la pandemia.

El mensaje del presidente comparando al COVID-19 con la gripe fue censurado por Facebook y Twitter, a los que Trump respondió con otro en el que llamó a eliminar las protecciones legales de las que disfrutan las grandes plataformas de internet bajo la sección 230 de la Ley de Decencia en las Comunicaciones de 1996.

Twitter, la plataforma preferida de Trump, ocultó el tuit del presidente con una advertencia de que viola las reglas de esa red social “sobre la difusión de información engañosa y potencialmente dañina relacionada con la COVID-19”, aunque lo mantuvo accesible si se hace clic sobre él por su “interés para el público”.

A la decisión de Twitter siguió la de Facebook que optó por eliminar completamente el mensaje al considerar, según indicaron desde la empresa en un comunicado, que se trataba de “información incorrecta sobre la severidad de la COVID-19”.

La sección invocada por Trump indica que las grandes compañías de internet están exentas de casi cualquier consecuencia legal resultante de los contenidos publicados en su plataforma e incluso de sus propias decisiones de eliminar contenidos, porque se supone que son meros intermediarios o canales.

La hora de los vices Harris y Pence.

Ya iba a ser inédito al tratarse del primer cara a cara entre dos aspirantes a la Vicepresidencia de Estados Unidos durante una pandemia y con la participación de la primera mujer negra y de ascendencia india, pero el COVID-19 del presidente Donald Trump podría hacer que el debate de hoy miércoles entre Mike Pence y Kamala Harris sea aun más excepcional, con medidas como barreras separatorias de plexiglás.

"Nosotros sabemos que lo que está en juego es la economía", dijo el vicepresidente Mike Pence. Foto: AFP
"Nosotros sabemos que lo que está en juego es la economía", dijo el vicepresidente Mike Pence. Foto: AFP

La Comisión de Debates Presidenciales anunció que tanto el vicepresidente republicano como la senadora demócrata estaban de acuerdo en estar separados por plexiglás para evitar contagios durante el debate en la Universidad de Utah, en Salt Lake City.

Sin embargo, el jefe de Gabinete del vicepresidente, Marc Short, dijo que su equipo no ve necesaria ninguna barrera en torno a Mike Pence.

Hace una semana, Trump y el candidato demócrata, Joe Biden, estuvieron alejados unos 2,1 metros durante su primer debate en Cleveland (Ohio), donde no hubo ninguna barrera física.

“Si ella lo quiere, más que encantados de que se rodee de plexiglás si eso le hace sentir más a gusto”, indicó Short, al diario The Washington Post.

Kamala Harris, candidata a vice por el Partido Demócrata, símbolo del cambio. Foto: AFP
Kamala Harris, candidata a vice por el Partido Demócrata, símbolo del cambio. Foto: AFP

La idea de usar barreras físicas vienen después de que Trump, la primera dama, Melania Trump, y varias personas del entorno del presidente dieran positivo a COVID-19 después del debate en Cleveland.

Más allá del tema del plexiglás, durante el debate de hoy miércoles, que se desarrollará entre las 19.00 y las 20.30 hora local (las 22.00 y las 23.30 de Uruguay) los aspirantes a la Vicepresidencia estarán distanciados a más de 3,6 metros y no llevarán mascarilla facial, al igual que Trump y Biden en el suyo.

Pence y Harris tendrán que someterse a las pruebas de COVID-19 antes y después del debate y no se saludarán estrechándose la mano, como tampoco lo hicieron Trump y Biden.

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