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La pobreza en Argentina subió a 35,4% y afecta a 14,4 millones de personas

La inflación, la precarización del mercado laboral y la pérdida de poder adquisitivo impulsaron una significativa suba de la pobreza en Argentina.

Pobreza: "el niño con alteraciones en el desarrollo no aprende bien". Foto. A.Colmegna.

La elevada inflación, la precarización del mercado laboral y la pérdida de poder adquisitivo impulsaron una significativa suba de la pobreza en Argentina, que en el primer semestre de este año subió más de ocho puntos, llegó a 35,4% y afectó a 14,4 millones personas si se toma como referencia una proyección de la población urbana total. En doce meses 3,4 millones de argentinos cayeron en la pobreza.

Según los expertos consultados por LA NACION, se trata del peor dato desde 2007 (UCA) o 2008 (UMET) para Argentina. Los cálculos difieren por las distintas metodologías usadas y los cambios en la serie original del Indec. Se trata además del número más alto en la gestión de Mauricio Macri.

La indigencia fue de 7,7%, subió 2,8 puntos puntos y afectó en el área urbana, según una proyección propia, a 3,1 millones de personas. Sin embargo, el dato más preocupante tiene que ver con que el 52,6% de los chicos entre 0 y 14 años eran pobres en el primer semestre. Un año atrás la cifra era de 46,8%.

En tanto, si se toma la población total -se suma así a la rural, segmento no relevado por el Indec- las personas pobres son 15,8 millones.

Los especialistas remarcaron que el dato que se conoció ayer todavía no contempla el cimbronazo cambiario y financiero, la aceleración de la inflación y la incertidumbre política y económica que generaron los resultados de las primarias del 11 de agosto pasado. Por lo tanto, esperan que la situación social profundice sus malos resultados en el futuro cercano y al cierre de 2019.

El número conocido ayer será el último que difundirá el Indec antes del cierre de la gestión de Macri en el Gobierno. El próximo, del segundo semestre de 2019, se publicará el 31 de marzo de 2020, con un nuevo presidente o con la reelección de Macri. En ese sentido, el actual mandatario terminará con un dato de pobreza más elevado que el que dejó Cristina Kirchner en 2015. Entonces, la Universidad Católica Argentina (UCA) estimaba que ese flagelo afectaba al 29% de la población. Se trataba del único número que existía, ya que desde 2014 la ex mandataria había decidido no publicar los datos oficiales sobre pobreza que elaboraba el organismo.

"Si cuando termina mi presidencia no bajé la pobreza habré fracasado, más allá de las cosas que hayamos obtenido. Todo lo demás serían excusas", afirmó alguna vez Macri.

Un año atrás, la pobreza era de 27,3% y la indigencia, de 4,9%, según la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec. Se trata del dato comparable con el actual, ya que la pobreza tiene estacionalidad porque se mide por ingresos (el mercado laboral tiene alta estacionalidad). El último número oficial había sido el del segundo semestre de 2018, que ya comenzaba a mostrar el freno de la economía, la licuación de los ingresos y la espiralización de los precios. Entonces, la pobreza alcanzó un 32% y la indigencia llegó al 6,7 por ciento.

La mayor pobreza relativa por personas se observó en Concordia (52,9%). A esa ciudad le siguieron Gran resistencia (46,9%), y Santiago del Estero-La Banda (44,8%), según la EPH. En términos absolutos, la mayor cantidad de pobres aparece en el Gran Buenos Aires (12.226.210), donde se sumaron casi 100.000 pobres en un año.

"Aunque ese número duela, hay que mirarla de frente", dijo el presidente Macri sobre la pobreza antes de que se conociera el informe en un acto en una pyme de Morón. "Lo único que generó fueron pobres", había dicho el principal candidato del Frente de Todos, Alberto Fernández, sobre Macri luego de la manifestación que Juntos por el Cambio organizó en Barrancas de Belgrano, el sábado pasado.

"Detrás de estas cifras están no sólo la problemática de la capacidad de consumo de una población afectada por la inflación y el estancamiento, y la caída de la pobreza de los sectores medios bajos, sino también la profundización de la pobreza de los sectores más pobres en los que los programas sociales son un colchón importante pero insuficientes", dijo a LA NACION Agustín Salvia, coordinador del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA).

"Todavía no vimos el impacto que tuvo, por ejemplo, la regulación del precio de algunos alimentos, porque no impactaron es estas mediciones. Esto es previo a las PASO. Es un semestre que fue complicado pero no fue grave. Se abre la puerta a un semestre mas grave aún", afirmó el investigador sobre los números del segundo semestre. Para el especialista, en el tercer trimestre, la pobreza llegaría ya al 38%.

"No se sale sin estabilización de precios, crecimiento y demanda de empleo", señaló Salvia y agregó: "La estanflación carcome capacidades productivas, las de ahorro de segmentos que pueden invertir en las pymes y los fondos de reservas de las familias mas pobres, de tal manera que no haya ni la posibilidad ni siquiera tener changas".

"Estamos en una situación complicada que requiere de medidas de emergencia, pero también pensar una política de empleo para el sector informal, trabajar en la empleabilidad y que al mismo tiempo se dinamicen a las pymes para generar más empleo formal", cerró Salvia reclamando más debate sobre el tema en la campaña.

"Era un resultado que se venia venir", afirmó a este medio el doctor en sociología e investigador del Citra-UMET, Daniel Schteingart. "Seguramente el número siga empeorando en los próximos meses por la devaluación post PASO", agregó sobre el futuro cercano.

"Esto se explica básicamente por una canasta básica que subió mas de 60% interanual en el primer semestre de 2019 contra un año atrás, mientras los ingresos de los hogares treparon muy por debajo y particularmente los de los más pobres. Todos perdieron contra la inflación, pero los que más perdieron son los de más abajo, que tuvieron menor capacidad de recomponer la paritaria", señaló Schteingart

El sociólogo señaló que esto se debió no a la destrucción de empleo (de hecho, según el Indec, el empleo aumentó) sino a la precarización del mercado laboral. "Sube la subocupación y la gente dispuesta a trabajar mas horas no tiene poder de negociación y termina teniendo un salario muy bajo"

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