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Piñera promete fortalecer Chile

El empresario toma el mando por segunda vez; crece la economía pero debe bajar gasto.

El presidente, junto a su esposa, desde el balcón del Palacio de La Moneda. Foto: Reuters
El presidente, junto a su esposa, desde el balcón del Palacio de La Moneda. Foto: Reuters

El político conservador y empresario Sebastián Piñera asumió ayer la Presidencia de Chile por segunda vez. Prometió acelerar la economía y anunció medidas de protección a la infancia y la creación de un Ministerio de la Familia.

En una ceremonia en el Congreso, en la ciudad de Valparaíso y ante unos 1.400 asistentes, Piñera prestó juramento luego de que la socialista Michelle Bachelet le entregara la banda presidencial. Piñera ya había gobernado Chile entre 2010 y 2014.

A diferencia de su primer mandato, en el que tuvo que asumir la reconstrucción de una amplia zona sacudida por un terremoto, en su primer día Piñera visitó un hogar de acogida de menores en riesgo, situado en un barrio deprimido de Santiago. Desde allí anunció las primeras medidas destinadas a los menores vulnerables.

Sin mayoría en el Parlamento, el presidente ha suavizado sus postulados de campaña y ha dado un giro al centro para captar votos de la izquierda moderada, en particular de la Democracia Cristiana, y de esa forma conseguir gobernabilidad en su mandato.

Prioridades del gobierno entrante

1. Bajar los impuestos
La economía chilena está en crecimiento y Piñera buscar acelerar esos indicadores. Anunció un plan para favorecer la inversión mediante la quita de impuestos a empresas, en especial a las pequeñas y medianas.

2.Reforma de la policía
El presidente entrante quiere mejorar la seguridad con una modernización de los Carabineros (policía militar) y el PDI (policía civil). También se propone una ley antiterrorista que busque blindar al país frente a este flagelo.

3.Avances en lo social
Piñera no tiene mayorías y necesita del apoyo de la centroizquierda. No derogaría la ley de aborto terapéutico, a pesar de su oposición. También se comprometió a una ley de cambio de identidad para personas trans.

4.Universidad gratuita
En enero pasado, Chile volvió a tener educación terciaria gratuita gracias al impulso de la saliente Bachelet. El presidente Piñera se comprometió a ampliar las reformas, en especial en el área técnico-profesional.

Con un crecimiento de la economía del 3,9% en enero, el mayor en 5 años y muy superior al casi 2% de promedio en los últimos cuatro años, arrastrado por la caída del precio del cobre -del que Chile es el principal productor mundial-, Piñera prometió acelerar el tranco de la economía.

El principal obstáculo: lo apretado de la billetera fiscal que lo obligará a reducir el gasto estatal en el corto plazo, según analistas.

“Tenemos una gran misión que cumplir, que compartimos todos los países latinoamericanos, que es dejar atrás el subdesarrollo y la pobreza, y lograr integrarnos a los países que han compatibilizado la democracia, justicia, desarrollo y la paz”, dijo un Piñera ya presidente durante un almuerzo con los mandatarios y autoridades que asistieron a la toma.

Protocolo.

Bachelet y Piñera. Esta era la tercera vez que un traspaso de mando tenía los mismos protagonistas, una alternancia que se instauró en 2010 tras 20 años de gobiernos de centroizquierda de la Concertación que tomó las riendas democráticas al fin de la dictadura.

Tras el himno nacional, Bachelet, sus ministros y colaboradores abandonaron la sala y se procedió a la toma de juramento del nuevo gabinete, encabezado por Andrés Chadwick en la cartera de Interior y Seguridad Pública, cargo que ya había ejercido en el anterior Gobierno de Piñera.

Ya como presidente, Piñera abandonó el Congreso y se alejó en un automóvil descubierto, entre los honores presentados por formaciones militares y saludando a la gente apostada en las veredas.

La ceremonia, una de las más breves desde que Chile recuperó la democracia, en 1990, contó con la presencia de cerca de 1.400 invitados, incluidos el rey emérito de España, Juan Carlos de Borbón, y los presidentes de Argentina, Brasil, México, Perú, Honduras, Ecuador y Bolivia; cancilleres y representantes de Uruguay, Colombia, Irán, Costa Rica, Nueva Zelanda, Ucrania, Reino Unido, España, Polonia, Ghana y Japón, entre otros.

El presidente argentino, Mauricio Macri, cercano a Piñera, celebró también que en la región “reina la democracia y el respeto a los derechos humanos”, pese a “una excepción dolorosa que tenemos”, en alusión a la situación que se vive en Venezuela.

Por la tarde y en el hogar para menores, Piñera dio sus primeros pasos efectivos como presidente.

Ante la muerte de 1.313 menores en centros del Servicio Nacional de Menores (Sename) en la última década y la constatación de que cerca de la mitad de los jóvenes que pasan por los centros de acogida apoyados por el Estado engrosan las filas de la delincuencia, el flamante presidente urgió un acuerdo nacional por la infancia y anunció la creación del Ministerio de la Familia.

Un congreso sin las mayorías
El presidente del senado y la saliente Bachelet le ponen la banda presidencial. Foto: Reuters

El nuevo Congreso de Chile quedó constituido ayer antes de la investidura como presidente de Sebastián Piñera y marcará el principal desafío del mandatario, pues no tiene mayoría. La nueva oposición de centroizquierda más el Frente Amplio chileno (de izquierda radical) superan los escaños oficialistas de Chile Vamos. La nieta de Salvador Allende, Maya Fernández Allende, fue electa presidenta dela Cámara Baja.

Michelle Bachelet
"Me siento orgullosa"
Michelle Bachelet y Sebastián Piñera. Foto: AFP

Michelle Bachelet fue tan o más protagonista del cambio de mando en Chile. La presidenta saliente fue alentada por la muchedumbre concentrada primero en el palacio presidencial La Moneda, en Santiago, y después alrededor del Congreso: “El pueblo unido jamás será vencido” y “Gracias Michelle”, gritaban.

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