CAMBIO POLÍTICO EN EL PAÍS

Piñera, presidente en Chile

El exmandatario superó por nueve puntos al oficialista Guillier, en un balotaje menos parejo de lo previsto por las encuestas.

El presidente electo Sebastián Piñera con su esposa Cecilia Morel anoche al confirmarse la victoria del candidato de Chile Vamos. Foto: AFP
El presidente electo Sebastián Piñera con su esposa Cecilia Morel anoche al confirmarse la victoria del candidato de Chile Vamos. Foto: AFP

Sebastián Piñera volverá a la Presidencia de Chile. Ayer domingo le ganó por nueve puntos el balotaje al oficialista Alejandro Guillier. La sorpresa fue la diferencia con la que ganó, no su victoria. El escenario previo era tan parejo, que ninguna encuestadora había arriesgado un ganador.

Piñera, candidato por Chile Vamos y que ya fue presidente entre 2010 y 2014, ahora volverá a gobernar por el período 2018-2022. Ayer recibió el 54,57% de los votos. Guillier, senador y candidato del oficialista Nueva Mayoría, obtuvo el 45,43%.

"Fue una derrota dura", reconoció Guillier, y felicitó a su rival por su "macizo triunfo".

El nuevo presidente asumirá el 11 de marzo sucediendo a la socialista Michelle Bachelet. Ese día se repetirá la misma foto que en 2010, cuando la propia Bachelet le traspasó la banda presidencial a Piñera. Bachelet lo llamó anoche para felicitarlo. "Quiero desearle una muy buena gestión en su mandato, porque usted y yo queremos lo mejor para Chile", dijo Bachelet en la conversación telefónica que, como es tradicional en el país, fue transmitida en vivo por radio y televisión.

Piñera afirmó anoche que buscará grandes acuerdos políticos con todos los sectores del país, tendiendo puentes con lo que se espera sea una dura oposición. "Se escuchó fuerte y clara la voz de los chilenos (...) unidos vamos a transformar a Chile en un país desarrollado, en un país sin pobreza", dijo Piñera en su primer discurso como presidente electo.

"Quiero reafirmar un compromiso con el diálogo y los acuerdos (...) Podemos pensar diferente, pero nunca esas diferencias pueden convertirnos en enemigos", agregó.

Hombre de negocios de 68 años —la revista Forbes estima su fortuna en 2.700 millones de dólares—, Piñera es el primer político de derecha en ocho décadas en ganar la Presidencia de Chile por segunda vez. Su programa económico prevé duplicar la tasa de crecimiento chilena, apoyado en un repunte de la inversión y un plan de reactivación, con un costo fiscal de 14.000 millones de dólares. También se propone convertir a Chile en un país desarrollado y sin pobreza al 2025, y "perfeccionar" la reforma tributaria, lo que incluiría menores impuestos a las empresas. En materia laboral, está prevista la creación de 600.000 puestos de trabajo.

Piñera se preparó cuidadosamente durante estos cuatro años para volver al palacio de La Moneda. Y hasta el 19 de noviembre, el día de la primera vuelta, parecía que nada ni nadie se lo impediría.

Pero el 36,6% de los votos obtenidos en la primera vuelta electoral, muy por debajo de lo que auguraban las encuestas, abrió otro escenario para el balotaje. Así, para la segunda vuelta y en un intento de captar a un sector esquivo que votó a la izquierda, dio un giro a algunos pilares de su programa político como la gratuidad de la enseñanza superior. Tras sostener que "lo que cuesta dinero se aprecia más", ahora propuso mantener las ayudas que reciben cerca de 260.000 estudiantes universitarios y ampliarlas a los alumnos de formación profesional con menos recursos.

"Es sorpresivo, pero la posibilidades de Guillier dependían de la participación", dijo a la AFP el politólogo Marcello Mella de la Universidad de Santiago. En la primera vuelta, Guillier había obtenido el 22% de los votos, solo dos puntos más que Beatriz Sánchez, la candidata del Frente Amplio (izquierda radical), cuyos seguidores tuvieron la llave de este balotaje. "El electorado de derecha histórico es un electorado duro mucho más ideológico, y se acerca a unos 3,2 millones. En cambio, el problema de Guillier era movilizar los distintos mundos que se movían dentro de la izquierda y esto no pasó", explicó Mella.

Ayer votaron casi siete millones de los 14,3 millones de habilitados, en el mismo rango que la primera vuelta, y Piñera recibió unos 200.000 votos más que en las elecciones de 2009.

El ganador.

Hijo de un diplomático, Piñera pasó parte de su adolescencia en Bélgica antes de regresar a Chile para acabar graduándose de ingeniero. Es el tercero de cinco hermanos, uno de ellos un economista vinculado a sus rivales de centroizquierda y otro de ellos músico.

En Chile, después de haber sido consultor para organismos como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo, amasó un imperio de negocios financieros, inmobiliarios y editoriales y llegó a ser el principal accionista de la aerolínea Lan Chile.

Tiene un título en Economía de la Universidad de Harvard y sigue siendo dueño de una de las mayores fortunas del país. Casado desde hace más de 40 años, Piñera tiene cuatro hijos, ocho nietos y "otro más en camino", dice él mismo.

Pese a ser el abanderado de los conservadores, votó contra la permanencia en el poder del dictador Augusto Pinochet en el plebiscito de 1988, que permitió un retorno a la democracia.

Amante del fútbol —fue accionista mayoritario de la sociedad que administra al club Colo Colo— y piloto de helicópteros, Piñera siempre se ha considerado a sí mismo un "emprendedor".

Pero ese ímpetu también le ha jugado en contra. Una serie de acusaciones que incluyen el manejo de inversiones con empresas basadas en paraísos fiscales y la compra de acciones en una pesquera peruana en medio de un litigio marítimo entre ambos países, entre otras, le han significado constantes ataques de sus detractores. En su defensa, Piñera dice que aprendió las lecciones para que los errores no se repitan en su segundo mandato.

"Oposición constructiva".

Anoche Piñera y Guillier aparecieron juntos. "Chile necesita acuerdos más que enfrentamientos", dijo Piñera al anunciar su intención de "conversar con tranquilidad" más adelante con su rival sobre el balotaje de ayer.

"Hubo un ganador neto, claro, categórico, y por tanto vengo a manifestarle mi saludo", señaló por su parte Guillier, quien anunció que desde su puesto de senador ejercerá una "oposición constructiva" y mantendrá una "colaboración eficaz para que sea un muy buen gobierno".

Guillier llegó acompañado de su esposa al comando electoral de su oponente, donde le aguardaba el matrimonio Piñera. "Quiero hablar desde la intimidad de mi historia y de mi vida. Yo le tengo un gran aprecio a Alejandro Guillier y a (su esposa) María Cristina", confesó Piñera.

El resultado de anoche abre una interrogante sobre la supervivencia de la alianza oficialista —socialistas, comunistas, demócratacristianos—, que ha dominado la política chilena por décadas.

La senadora socialista Isabel Allende, hija del expresidente Salvador Allende, manifestó que "la política no es sólo de gestos", sino que también "hay convicciones y principios".

"La presidenta Bachelet tendrá que tomar desayuno mañana con el candidato de la derecha, pero la democracia es así y hay que respetarla", dijo Allende en alusión a una tradición republicana en virtud de la cual, el mandatario saliente desayuna con el ganador de los comicios al día siguiente de su victoria.

Don Celino, de 121 años, el votante más viejo

Celino Villanueva, nacido el 25 de julio de 1896 y señalado por algunos medios como el hombre más longevo del mundo con 121 años, fue protagonista de la jornada electoral. Don Celino, ayudado por carabineros, llegó hasta una escuela de la localidad de Mehuín, a unos 790 kilómetros al sur de Santiago, para votar. Los carabineros difundieron imágenes en las que se puede ver a un funcionario trasladando a Celino Villanueva en una silla de ruedas. El pasado 19 de noviembre Celino ya había votado en la primera ronda de las elecciones.

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