POLÍTICA 

Perú: Vizcarra se salva de destitución en juicio político en Congreso

El presidente peruano, Martín Vizcarra, se salvó este viernes cuando el Congreso rechazó una moción para destituirlo por una presunta “incapacidad moral”.

Martín Vizcarra, presidente de Perú. Foto: Reuters
Martín Vizcarra, presidente de Perú. Foto: Reuters

El presidente de Perú, Martín Vizcarra, superó la enésima crisis de su corto período de gobierno, que comenzó en marzo de 2018, luego de que el pleno del Congreso rechazara a última hora del viernes una moción para destituirlo por una presunta “incapacidad moral” para seguir en el cargo.

Vizcarra, quien ha afrontado permanentes choques con el Congreso, la grave crisis sanitaria causada por el COVID-19 y el impacto económico generado por la pandemia, salvó, por una gran mayoría, la posibilidad de dejar el cargo tan solo diez meses antes del fin de su mandato.

Un grupo de congresistas había acusado al gobernante de “incapacidad moral” y pedía su destitución luego de que el pasado 10 de septiembre se difundieran tres audios que supuestamente revelaban que había ocultado o mentido sobre su participación en la contratación de un histriónico cantante en el Ministerio de Cultura.

Después de un crispado debate, en el que incluso un legislador opositor deseó que en el futuro se aplique la pena de muerte a Vizcarra, el pedido se quedó muy lejos de los 87 votos mínimos que establece la ley para que un jefe de Estado sea removido del cargo.

La posibilidad de que Vizcarra fuera reemplazado hasta el próximo 28 de julio por el presidente del Congreso, Manuel Merino, uno de los impulsores de su destitución, recibió 78 votos en contra, 32 a favor y 15 abstenciones.

Merino resultó el gran derrotado.

Horas antes del inicio del debate de la moción de destitución, Vizcarra sorprendió presentándose ante el Congreso para defender que su comportamiento “ha sido siempre correcto” y no ha cometido “ningún acto ilegal”.

Ante el pleno Legislativo, reunido de manera virtual y con solo los portavoces de las bancadas en el hemiciclo, el gobernante enfatizó que su país “no puede estar detenido por unos audios sin ninguna validez”, aunque pidió “sinceras disculpas” por la crisis generada por las grabaciones ilegales, supuestamente hechas por su exsecretaria Karem Roca.

Tras reconocer que su voz sí aparece en una de las grabaciones que se refieren al caso del cantante Richard “Swing” Cisneros, cuestionado por su cercanía con el mandatario, Vizcarra afirmó que las acusaciones se basan en audios “sin peritaje, sin ser contrastados, sin que aún se reconozca la veracidad de su contenido”. Pidió, finalmente, al Legislativo que no se genere “una nueva crisis sin fundamento que afectaría a los peruanos mas vulnerables” en plena crisis de la COVID-19 y confió en que los parlamentarios harían “prevalecer sus valores democráticos”.

Crispado.

Como era de esperarse, al mantener Vizcarra un duro enfrentamiento con la oposición política, el posterior debate en el Legislativo estuvo cargado de adjetivos y descalificaciones entre congresistas y hacia la actuación del jefe de Estado.

Mientras que parlamentarios centristas y de izquierda moderada remarcaban que Perú no puede enfrentar la destitución de un gobernante en plena crisis sanitaria y económica, otros legisladores opinaron que esa era una decisión “política y no jurídica” y Vizcarra no podía seguir en el cargo.

Vizcarra, de 57 años, ingeniero, que aprendió de política viendo a su padre, alcalde de la ciudad de Moquegua por el APRA, el partido del expresidente Alan García, sin lazos con la élite limeña, asumió para gobernar hasta julio de 2021 de modo de completar elñ mandato del renunciado Pedro Pablo Kuczynski, de quien era vicepresidente. Es casado con la maestra Maribel Díaz. La pareja tiene cuatro hijos.

Sin partido político ni bancada en un Congreso controlado por la oposición populista, Vizcarra ahora estará obligado a tender puentes y evitar nuevos choques con el Parlamento.

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