EN NUEVE AÑOS

106 personas murieron enterradas en depósitos de granos en Brasil

En lo que va de 2018 ya se detectaron 13 casos de muerte por soterramiento en silos brasileños.

En los últimos años han muerto 106 personas en los silos de Brasil. Foto: Pixabay.
En los últimos años han muerto 106 personas en los silos de Brasil. Foto: Pixabay.

"Terribles y silenciosas". Así califica la BBC las 106 muertes que se han constatado entre 2009 y lo que va de 2018 por soterramiento en los depósitos de granos de Brasil.

Según una investigación realizada por la filial brasileña del medio británico, podrían existir aún más casos fatales, ya que los que fueron constatados casi no tuvieron repercusión en la prensa.

El año más trágico fue 2017, cuando se produjeron al menos 24 muertes de trabajadores enterrados bajo toneladas de granos. Entre ellos se encuentra el caso de Edgar Jardel Fragoso Fernandes y João de Oliveira Rosa, compañeros en un depósito de soja que estaban intentando desatascar un conducto y terminaron sepultados, muriendo al instante.

Según Idelberto Muniz Almeida, profesor de la Universidad Estatal Paulista, trabajar en los silos brasileños se encuentra entre las actividades con más accidentes laborales fatales y suceden porque en ese rubro las medidas de prevención no son tomadas en cuenta o no se implementan de forma adecuada.

La mayoría de estos casos se produjeron en estados como Mato Grosso, Paraná y Rio Grande Do Sul, por lo que puede ser una señal de que el "poder público" de esas zonas "se ha mostrado impotente" frente a las tragedias y a la hora de encarar una forma de prevenirlas.

En el primer semestre de 2018 se constataron 13 muertes en accidentes ocurridos dentro de los silos.

En Uruguay, el 6 de febrero de 2015, un silo de 1.800 toneladas de la planta de acopio de Fadisol, ubicada dentro de Soriano, en el límite con Colonia, colapsó y provocó la muerte de dos operarios de 18 y 20 años.

En febrero de este año, 800 personas se reunieron para exigir justicia y recolectaron firmas para que se cite a los empresarios brasileños de Kepler-Weber, responsables de la fabricación de la planta en Uruguay.

El informe que realizó Bomberos y las pericias que hizo la Facultad de Ingeniería de la Udelar arrojaron que hubo "defectos de fabricación y errores de cálculo" en la construcción del silo.

Muertes macabras

Los accidentes en los silos suelen provocar la muerte del trabajador en segundos. Lo que suele ocurrir es que las personas caminen sobre una superficie de granos y se produzca un efecto similar al de las arenas movedizas, siendo "tragados" por la pila de granos y sin poder salir a la superficie, muriendo por asfixia.

En la mayoría de los casos, las víctimas no contaban con cuerdas o sujetadores, condiciones mínimas de seguridad para meterse dentro de un silo. La mayoría de estas tragedias suceden cuando los funcionarios intentan desbloquear los conductos de salida de los depósitos.

En lo que va de 2018 murieron 13 trabajadores brasileños. Foto: Pixabay.
En lo que va de 2018 murieron 13 trabajadores brasileños. Foto: Pixabay.

Anderson Rodrigo Reis, un hombre que sufrió un accidente de este tipo y logró sobrevivir, dneunció que cuando no estaban presentes los técnicos de las aseguradoras, los supervisores se saltaban las reglas de seguridad para acelerar los trabajos.

Reis contó a la BBC que en julio de 2017 ingresó sin equipo de seguridad a un silo de soja. Estaba mojada y pensó que debía salir inmediatamente del lugar. Ahí comenzó a hundirse. "Es como estar en una lata de sardinas. No sientes el apretón en alguna parte, sino que se siente en todo el cuerpo", relato.

Un compañero se acercó para rescatarlo pero no pudo. Cuando el cuerpo de Anderson ya estaba hundido y solo su cabeza estaba fuera de la superficie, logró tocar su pie con la estructura de metal del silo. Permaneció cinco horas apoyado en ese lugar hasta que los bomberos lo rescataron. Los rescatistas pidieron a la empresa que vaciara el silo para liberar la presión y que Anderson pudiera salir con más facilidad, pero las autoridades se negaron a hacerlo para no perder dinero, según indicó Reis.

Finalmente, los bomberos abrieron una senda lateral para que el grano saliera de la estructura.

También se producen ─aunque en menor cantidad─ casos como el que le ocurrió a Edgar Fragoso y João de Oliveira, cuando a los empleados les caen toneladas de granos encima.

En otras ocasiones, cuando hay grandes cantidades de polvo de cereal dentro de los depósitos, estos pueden explotar, ya que el material se vuelve combustible al entrar en contacto con una chispa o con calor.

Las normas brasileñas establecen que los silos deben tener un sistema de ventilación, otro de detección de gases tóxicos y máscaras de oxígeno para los trabajadores, ya que algunas muertes han sido provocadas por la inhalación de los gases que se generan a causa de la fermentación del grano.

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