En la capital de China consumen 15 millones de cigarrillos por día

Pekín prohibe fumar, ahora sin excusas

A través de los altoparlantes de Temple, uno de los bares caros de Pekín, irrumpió un anuncio, a las 23:50 horas del domingo pasado, que suscitó alegría o desesperación, dependiendo de cada cliente: quedaban diez minutos para fumar.

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Clientas salen de un centro comercial donde ya se colocaron carteles. Foto: EFE

Una nueva y severa veda de fumar en lugares públicos tiene vigencia desde una semana en la capital de China, con la finalidad de poner fin a una era en la que el humo del tabaco se impregnaba en la ropa y los pulmones. Los cuatro millones de fumadores que se estima hay en la ciudad —el gobierno reconoce que es la quinta parte de la población— tienen que evitar de encender cigarrillos en espacios públicos, incluyendo oficinas, comercios, bares, restaurantes, centros nocturnos, aeropuertos y trenes.

Algunos espacios al aire libre también son declarados libres de humo, comprendiendo áreas fuera de las escuelas y hospitales, así como algunos sitios turísticos. Si alguien piensa encender un cigarrillo en la Ciudad Prohibida o en la Gran Muralla deberá estar preparado para pagar una multa de hasta 200 renminbi, equivalentes a US$ 32. Si el propietario de un negocio permite fumar en su local y omite poner los carteles y otra información referida a la veda, incluyendo el número de teléfono para denunciar las violaciones a las normas, la multa puede llegar a 10.000 renminbi, equivalentes a US$ 1.600.

Los medios de comunicación del Estado elogiaron la prohibición como necesaria para proteger al público como fumadores pasivos, pero muchos habitantes de Pekín expresaron escepticismo de que la veda realmente se aplique. El gobierno municipal prohibió fumar dos veces antes —en 1996 y antes de los Juegos Olímpicos de 2008— y cada vez la medida fue ampliamente ignorada y el humo siguió flotando en la planta baja de los hoteles, los baños públicos y los vestuarios de los gimnasios.

Las autoridades municipales afirman que esta vez es diferente. Miles de "funcionarios policiales de la salud" entrenados por la Inspección de Salud y Buró de Supervisión de Pekín, han sido desplegados para asegurar que se cumpla la ley, de acuerdo con lo que indicó un funcionario de la Comisión Municipal de Salud y Planificación Familiar de la ciudad. "No privamos a los fumadores del derecho de fumar", dijo el funcionario, quien explicó que la ley solo restringe dónde pueden hacerlo."Tengo confianza de que se aplicará con fluidez y guiará a la gente a dejar de fumar".

China tiene 301 millones de fumadores, casi un tercio del total mundial, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS). Casi 53% de los hombres y 2,4% de las mujeres fuma habitualmente, estima la organización y el hábito contribuye a un millón de muertes por año de enfermedades cardiacas, cáncer y otros males. Entre los fumadores pasivos hay 100.000 muertos por año, estima la organización.

Solo en Pekín, los fumadores consumen en promedio 14.6 millones de cigarrillos por día, según un estudio realizado el año pasado por el Comité Patriótico de Campaña por la Salud. El estudio descubrió que el humo generado por fumadores fue inhalado por el 90% de las personas que concurrieron a bares y centros nocturnos, 65% de quienes cenaron en restaurantes y 40% en sus hogares.

Ante ese panorama, el impacto de la prohibición puede ser significativo. "Pekín ha puesto la exigencia muy alta", afirmó el Dr. Bernhard Schwartlander, representante de la OMS en China. "Ahora, esperamos que otras ciudades en China y el mundo sigan el excelente ejemplo de Pekín".

Bandejas para los fumadores.


Los cigarrillos son pasatiempo nacional en China, especialmente entre los hombres. En las fiestas de bodas, hay bandejas con cigarrillos para los invitados. Cartones de marcas caras se dan como regalos. Fumar también es importante para las finanzas del país, debido a que un monopolio estatal produce un tercio de los cigarrillos del mundo, lo que representa parte significativa del ingreso público.

SABER MÁS

NORUEGA FUE UN PIONERO


Uruguay en posición de liderazgo


En la lucha contra el tabaquismo en el mundo, Uruguay cuenta desde marzo de 2006 con una legislación estricta, modificada en 2014, que prohibe la publicidad, promoción y patrocinio, así como el consumo de cigarrillos en oficinas, bares, restaurantes y lugares cerrados. Uruguay es, de hecho, el primer país del mundo demandado por una tabacalera.

En América Latina, después de Uruguay, se sumaron a esta cruzada Argentina, Costa Rica y Venezuela. En 2011, Argentina aprobó una ley que establece "ambientes públicos 100% libres de humo" y ese mismo año, el Gobierno venezolano prohibió fumar en espacios públicos cerrados, con altas sanciones económicas para los infractores. Por su parte, Costa Rica sancionó en 2013 la denominada Ley general de control del tabaco y sus efectos en la salud.

En Europa, cerca de una veintena de países, incluido España, cuenta con leyes restrictivas en la práctica del tabaquismo. Rusia, en 2013, fue el último estado europeo en aprobar una ley antitabaco que restringe fumar en lugares públicos. Noruega fue, en cambio, el primero en imponer la veda, en 1988. (FUENTE: EFE)

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