UN PAÍS DIVIDIDO

El Paso y Dayton le hicieron sentir su hostilidad a Trump

El presidente visitó las ciudades de los tiroteos en medio de fuertes críticas

Protestas contra Trump tras los tiroteos en El Paso y Dayton. Foto: Reuters
Protestas contra Trump tras los tiroteos en El Paso y Dayton. Foto: Reuters

Donald Trump visitó ayer miércoles primero Dayton, en Ohio, y luego El Paso, en Texas, ciudades que el fin de semana pasado fueron escenarios de los tiroteos que dejaron 31 muertos y decenas de heridos.

La vista de Trump se produjo en medio de protestas por su retórica antiinmigración. El sábado en El Paso murieron 22 personas y el domingo en Dayton otras nueve.

En la ciudad del estado de Texas, donde ocho de las víctimas mortales eran mexicanas, el periódico local El Paso Times abrió ayer miércoles con una portada bilingüe a 5 columnas que decía: “Estamos sufriendo” en inglés, con el subtítulo en español “La frontera de luto: Paseños y juarenses comparten su pésame y su dolor”.

Desde el mediodía varias organizaciones convocaron una protesta bajo el lema “El Paso firme”.

Desde un escenario un presentador leyó los nombres de las 22 víctimas y los asistentes gritaban “¡Presente!” y una intérprete cantó la canción Gracias a la vida, de la chilena Violeta Parra.

El estacionamiento del centro comercial donde el sábado se produjo el tiroteo se llenó de flores, globos, banderas, dibujos y mensajes de todo tipo en honor a las 22 personas. “No eres bienvenido aquí”, “Queremos una disculpa”, “Trump es un racista, supremacista blanco”, apuntaban los carteles en El Paso, entre los que ondeaban banderas de México y Estados Unidos.

Más temprano en Dayton, Trump visitó junto a su esposa Melania a los pacientes y al personal médico del hospital Miami Valley.

En el lugar, decenas de personas lo esperaban con pancartas que decían “Haga algo” y manifestantes inflaron una efigie del bebé Trump en pañales con el mensaje “Deje de ser un bebé y enfréntese a la NRA”, en referencia a la Asociación Nacional del Rifle, que defiende el porte de armas.

Otros manifestantes acudieron para apoyar a Trump, una muestra del dividido panorama que enfrenta Estados Unidos de cara a las elecciones presidenciales de noviembre de 2020.

Trump, que permaneció poco menos de tres horas en Dayton, publicó posteriormente fotografías y un video de su paso por el hospital, donde, aseguró, conoció a “las mejores” personas. Las fotos y el video mostraban a pacientes, personal médico e incluso policías junto al gobernante y a la primera dama.

“Fue una visita cálida y maravillosa. Enorme entusiasmo e incluso amor”, escribió Trump en Twitter, y calificó como un “fraude” la conferencia de prensa posterior a su partida que ofrecieron la alcaldesa de Dayton, Nan Whaley, y el senador demócrata por Ohio Sherrod Brown, al asegurar que “no se parecía a lo que sucedió”.

La alcaldesa Whaley indicó a los periodistas que le reiteraron al presidente “la importancia” de actuar frente al tema del control de armas y que le manifestó a Trump que los habitantes de esa localidad “están esperando una acción desde Washington” al respecto.

Controles.

Antes de despegar rumbo a Dayton, Trump dijo que su “retórica” une a las personas. “Mis críticos son políticos, están tratando se sacar réditos. Y en muchos casos están aspirando a la presidencia”, dijo Trump.

Pero los opositores del presidente le critican por inspirar el odio contra los inmigrantes con sus discursos en los que se refiere a los indocumentados como una “invasión”.

El tirador de El Paso, un hombre blanco de 21 años que fue capturado vivo, publicó un manifiesto en el que aseguró que el ataque era “una respuesta a la invasión hispana de Texas”.

El exvicepresidente Joe Biden, favorito para hacerse con la nominación de los demócratas para competir contra Trump en 2020, acusó al mandatario republicano de “encender la llama del supremacismo blanco”.

“Tenemos un presidente con una lengua tóxica que ha abrazado públicamente y sin disculparse, el odio, el racismo y la división como estrategia política”, dijo Biden.

Trump y sus opositores están de acuerdo en calificar los atentados en El Paso y Dayton como actos de “terrorismo”.

Sin embargo, los defensores más acérrimos del derecho a portar armas mantienen desde hace mucho que las tragedias no son más que eventos aleatorios.

En un discurso el lunes, Trump consideró el “racismo, la intolerancia y la supremacía blanca” como “ideologías siniestras”.

Ayer miércoles cuando salió de la Casa Blanca para sus visitas a Dayton y El Paso, Trump dijo que quería reforzar los chequeos de antecedentes para la compra de armas y asegurarse de que las personas con enfermedades mentales no puedan adquirirlas.

Aclaró luego que no buscará prohibir el derecho constitucional a portar rifles de asalto en Estados Unidos.

“Puedo decirles que no hay voluntad política en este momento”, dijo Trump a periodistas en la Casa Blanca. “Pero ciertamente lo intentaremos (...) hay un enorme apetito, un enorme apetito, para reforzar los chequeos de antecedentes”, sostuvo.

Estampida en Times Square

Al menos nueve personas tuvieron que ser atendidas por pequeñas lesiones el martes por la no- che en Nueva York debido a una estampida en la icónica plaza de Times Square, cuando decenas de personas corrieron despavoridas al confundir fuertes ruidos de motocicletas con un tiroteo. Videos de la estampida han circulado en internet.

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