La Justicia tomó bajo su custodia la investigación que llevaba Nisman

Pasan las horas y crecen las dudas en torno al caso

Todos los caminos conducen al suicidio", dijo el secretario de Seguridad, Sergio Berni ayer al informar sobre el caso que consterna a toda la Argentina.

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Hay muchas sospechas en torno a la muerte de Nisman. Foto: AFP

Las dudas persisten y se multiplican en torno a la muerte del fiscal especial Alberto Nisman, unas horas antes de que se presentara en el Congreso para presentar la denuncia de unos 350 folios y casi un millar de grabaciones con escuchas telefónicas que, según Nisman, probaban el encubrimiento que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, el canciller Héctor Timerman, el diputado oficialista Andrés Larroque, y los dirigentes piqueteros Luis D’Elía y Fernando Esteche habían consumado mediante un acuerdo con Irán, señalado como autor junto al movimiento Hezbolá del atentado a la AMIA.

Paralelamente, mientras las investigaciones siguen su curso, las oficinas de la Unidad Fiscal AMIA que dirigía Nisman fueron allanadas por una una orden de la jueza Fabiana Palmaghini, que junto a la fiscal Viviana Fein, investiga su muerte. Previamente, el juez Ariel Lijo que entiende en la denuncia de Nisman había pedido la protección de todos los elementos de su investigación como primera medida.

En la tarde de ayer, el Centro de Información Judicial (CIJ) —el órgano oficial de difusión del Poder Judicial argentino— publicó íntegra la denuncia de Nisman en su sitio web.

Asimismo se conocieron los nombres de los dos espías cuyas identidades Nisman pedía información en el contexto de su denuncia.

Actuaciones.

"Estamos trabajando lentamente con la parte técnica para poder contar con las desgrabaciones, con toda la aparatología de telefonía. De cinco días para atrás", explicó ayer la fiscal Viviana Fein acerca de sus actuaciones.

Ayer Fein recibió los resultados de las pericias que pretendían establecer si Nisman había accionado el arma de fuego hallada en la escena. Pero el resultado fue negativo, por lo que la magistrada pidió una nueva pericia (ver nota en A4).

Sin embargo, desde el gobierno tanto la presidenta como el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, o el Secretario de la Presidencia, Aníbal Fernández, insistieron en sembrar dudas en torno a las últimas acciones de Nisman, al tiempo que remarcaron la hipótesis del suicidio. Capitanich realizó la advertencia ante las sospechas del gobierno de los móviles que llevaron a Nisman a interrumpir en forma intempestiva un viaje junto a su hija en Europa para presentar una denuncia por encubrimiento del atentado a la AMIA, la mutual judía que en 1994 mató a 85 personas, contra la presidenta y el canciller Héctor Timerman, la semana pasada.

El funcionario ratificó la "decisión expresa y contundente" de la presidenta para dar garantías y apoyo institucional a la investigación sobre la muerte del fiscal.

"Hemos brindado la tranquilidad a toda la comunidad y al pueblo argentino porque la decisión expresa y contundente de la presidenta de la República es garantizar todo el apoyo y respaldo institucional del Estado para el esclarecimiento de este hecho", manifestó el jefe de ministros.

Por su parte, el secretario general de la presidencia, Aníbal Fernández, reclamó que la Justicia investigue las razones que provocaron el retorno de Nisman de Europa, cuando en Argentina regía la feria judicial, para realizar la imputación contra las autoridades del gobierno, que se extiende a un diputado oficialista y dos dirigentes sociales.

Aníbal Fernández ratificó que es necesario determinar "quién lo convocó, por qué vino, en qué términos vino, desde cuándo tenía preparado ese escrito".

El caso, como se verá, presenta aristas dudosas en todos los sentidos. En algunos medios trascendió que desde la familia de Nisman no se da ningún crédito a la versión del suicidio.

La puerta abierta al suicidio "inducido" dejada por la fiscal abre, asimismo, un capítulo aún más complejo desde el punto de vista de las pruebas.Argentina, causa AMIA, muerte de Alberto Nisman, investigación, Justicia

Algunas de las incógnitas del caso

CUSTODIA. Los diez agentes de la Policía Federal que tenían la custodia, en dos turnos, de Nisman quedaron libres el sábado y volvieron el domingo de mañana.

HORAS. Entre la noche del sábado y la tarde del domingo no se sabe qué ocurrió en el apartamento.

ARMA. La pistola Bersa Thunder calibre 22 le fue proporcionada a Nisman por un colaborador, al que se la pidió días antes. Nisman no tenía rastros de pólvora en su mano.

AGENDA. Además de su comparecencia en el Congreso, Nisman tenía ya agendadas notas con periodistas para esta semana. También había dejado una lista de compras a su empleada para esta semana.

Qué pasó entre el sábado y el domingo

Casi diez horas, las últimas que pasó con vida Alberto Nisman, son un misterio, según una reconstrucción de las horas que hizo el diario Clarín. Los diez hombres de la Policía Federal que tenían la custodia a cargo habían sido despedidos el día anterior por el propio Nisman, quien les indicó que debían presentarse al día siguiente (domingo) a las 11.30. Así lo hicieron y al llegar los custodios constataron que estaban los diarios tal como los había dejado el repartidor en la puerta del apartamento.

Lo que acicateó las sospechas que se acentuaron cuando Nisman no respondió los llamados. Sobre las 13.30 de ese día los custodios vuelven a intentar la comunicación, sin éxito. A las 14 hablan con la secretaria del fiscal, que tampoco tenía noticias. La secretaria les pide que vayan en busca de la madre de Nisman para ingresar al apartamento. Más tarde los forenses datarán la muerte de Nisman sobre las 15 horas, por lo que se presume que a esa hora aún estaba vivo.

Los agentes vuelven al piso 13 del edificio Le Parc, en Puerto Madero, sobre las 17.30 con la madre de Nisman. No consiguen ingresar, ya que la puerta tiene un dispositivo electrónico y la madre no recuerda el código. Tampoco trae consigo la llave. Los intentos resultan infructuosos hasta que se decide llamar a un cerrajero para abrir la puerta y es así que se encuentra el cuerpo de Nisman en el suelo del baño, con la pistola Bersa Thunder calibre 22 a su lado y un tiro en la sien.

La fiscal a cargo del caso recién llega sobre la hora 0.10, cuando ya se encontraba en el lugar el Secretario de Seguridad, Sergio Berni (ver nota en página A4). Durante todo ese tiempo hay muchos aspectos que aún faltan por aclarar. Con propiedad se sabe que Nisman estaba con vida a las 18.27 horas del sábado, ya que a esa hora estaba datada la foto que envió por su celular al ex titular de la DAIA Waldo Wolff, con quien estaba en contacto regular.

En la foto Nisman le mostraba todas las carpetas con las que estaba trabajando para preparar su presentación de la denuncia ante el Congreso el lunes siguiente. Desde entonces hasta casi la medianoche del domingo hay un mar de dudas.

Según el ex presidente de la DAIA, Jorge Kirszenbaum, quien también conocía y trataba regularmente a Nisman, en el apartamento había una nota dirigida a la empleada doméstica con la lista de las compras que debía realizar para la semana.

Nisman había estado además al habla con algunos periodistas e incluso con el columnista Andrés Oppenheimmer había pactado una entrevista para el correr de esta semana, en una comunicación por mail. Dudas.

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