Un signo de estos tiempos

París bajo la sombra del terror

Hay alerta extrema por atentados, la ciudad blindada, igual que Bruselas y otras capitales.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
París, Bruselas, Viena, Nueva York y Los Ángeles están bajo alerta. Foto: Reuters.

Sin fuegos artificiales, una puesta en escena descafeinada en los Campos Elíseos, restaurantes a medio llenar y militares patrullando las calles. Así celebrará París la entrada en 2016 aún enlutada por los atentados de noviembre pasado.

La tradicional celebración de Nochevieja en la célebre avenida de los Campos Elíseos de la capital francesa se mantendrá, pero lo hará de manera sobria y entre fuertes medidas de seguridad, en la que será la mayor concentración autorizada en Francia desde la instauración del estado de emergencia en la noche de los ataques yihadistas del 13 de noviembre.

"No podíamos no hacer nada (...) Después de lo que nuestra ciudad ha vivido, debemos enviar un mensaje al mundo: París sigue en pie", justificó su alcaldesa, Anne Hidalgo, en una reciente entrevista al semanario Journal du Dimanche.

Los festejos tendrán un carácter más modesto que en años precedentes: los fuegos artificiales han sido anulados por una "cuestión de decencia", subraya el ayuntamiento, y la duración de las proyecciones luminosas sobre el Arco del Triunfo se acortará a 10 minutos, antes de la medianoche.

Por razones de seguridad, la Prefectura de Policía de París también ha decidido reducir el tiempo de apertura al público de los Campos Elíseos: la avenida se cerrará a la circulación solo 45 minutos antes de la llegada del 2016 y reabrirá al tráfico media hora después de medianoche. En años precedentes, los Campos Elíseos permanecían abiertos durante casi toda la noche. Unas 600.000 personas se congregaron allí para celebrar la entrada en 2015.

Las autoridades no han ofrecido demasiados detalles sobre el dispositivo de seguridad previsto para este año, pero será superior al movilizado el 31 de diciembre de 2014, cuando fueron desplegados 1.700 agentes.

Tampoco en Bruselas.

El alcalde de Bruselas, Yvan Mayeur, decidió ayer anular los fuegos artificiales y todas las festividades planificadas para la celebración de Nochevieja en el centro histórico de Bruselas, informaron los medios belgas.

El alcalde tomó esta medida después de que se conociera el martes que las fuerzas del orden belgas han frustrado con detenciones de presuntos terroristas un posible atentado en "varios lugares emblemáticos" de la capital.

Los fuegos artificiales iban a tener lugar sobre el cielo de la plaza De Brouckère, en pleno corazón de la capital belga.

Mayeur ha tomado esta decisión basándose en el último informe del Órgano de Coordinación para el Análisis de las Amenazas (Ocam) y la reunión mantenida hoy por el Centro de Crisis de Bélgica, quien le indicó que "el riesgo es importante".

El regidor también ha efectuado consultas con el ministro belga del Interior, Jan Jambon.

El alcalde de Bruselas explicó que la Policía se desplegará en el centro de la ciudad para velar por la seguridad de quienes quieran salir a las calles.

En Bruselas, al igual que para el resto de Bélgica, sigue en vigor el nivel tres de alerta terrorista de cuatro posibles, y la policía y los militares siguen patrullando las principales avenidas de la ciudad. Mayeur indicó que la medida no implica que todo esté cerrado en la capital belga. "Los restaurantes, los bares, las salas de fiesta privadas permitirán a la gente celebrar" el Año Nuevo, recalcó, al tiempo que admitió que la decisión de anular todas las festividades ha sido "difícil".

No obstante, las implicaciones económicas que tiene la medida preventiva serán grandes para el sector de la hostelería, donde ya se ha notado una disminución fuerte de las reservas en los restaurantes por la amenaza terrorista.

Ayer se practicó una nueva detención relacionada con los atentados en París. La Fiscalía federal belga informó que las fuerzas de seguridad consiguieron frustrar varios atentados en otros tantos lugares "emblemáticos" de Bruselas.

Charlie Hebdó.

Un año después de los atentados que diezmaron su redacción en París, el 7 de enero pasado, el semanario satírico francés Charlie Hebdo publicará el día 6 un número especial, con un tiraje de casi un millón de ejemplares, informó ayer su dirección.

Este número doble —32 páginas en lugar de 16— vendido al precio habitual de 3 euros, contará con un cuaderno de caricaturas de los desaparecidos Charb, Honoré, Cabu, Wolinski, Tignous, los dibujantes asesinados el 7 de enero por dos yihadistas.

OTRAS CAPITALES.

Grandes ciudades de EE.UU. en alerta.

Las máximas autoridades del FBI informaron al presidente Barack Obama de la existencia de amenazas de "posibles ataques terroristas" en Nueva York, Los Angeles y Washington, reportó la cadena CNN. Las amenazas provienen del exterior, "no están confirmadas y están basadas en una sola fuente", indicó la emisora. La situación de alerta coincide con las fiestas de Año Nuevo que, en ciudades como Nueva York, atraen a innumerable cantidad de turistas y ha llevado a la Policía y a las fuerzas de seguridad a redoblar la vigilancia. Fuentes de gobierno indicaron a CNN que las amenazas en cuestión no tienen objetivos específicos. Es claro que la mayor preocupación se centra en los alrededores de Times Square en Nueva York o en el Rose Bowl de Los Angeles, un estadio donde se llevará a cabo el tradicional desfile de carrozas de fin de año, que complementa el campeonato universitario de fútbol americano.

También en Viena se extreman las medidas.

Unos 500 policías vigilarán los tradicionales puntos en los que se celebra la Nochevieja en el centro de Viena y se ha pedido a los ciudadanos que acudan a los festejos sin mochilas o bolsos de gran tamaño, tras la alerta recibida por varias capitales sobre un posible atentado. La Policía austríaca informó la semana pasada de que había recibido una advertencia de un servicio de inteligencia foráneo de que se podrían preparar atentados en algunas capitales europeas, y, aunque no hay indicios concretos de peligro, aseguró que se tomaba "muy en serio" la información.

Las autoridades han mantenido los tradicionales festejos, que empiezan a media tarde en numerosos puestos callejeros, aunque la Policía establecerá medidas adicionales de seguridad en unas celebraciones que congregan a decenas de miles de personas.

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