EL AVANCE DEL CORONAVIRUS

París se pone la mascarilla contra el COVID-19 y España teme una embestida del virus

Con el retorno de las vacaciones de verano, en varios países europeos los rebrotes de coronavirus se están volviendo críticos.

El Louvre reabrió hace unas semanas, pero bajo estrictas medidas de prevención por el virus. Foto: AFP
El Louvre reabrió hace unas semanas, pero bajo estrictas medidas de prevención por el virus. Foto: AFP

Francia anunció ayer jueves el uso obligatorio de la mascarilla en todo París, en tanto Alemania y Corea del Sur, considerados modelo en el control de la pandemia, también aumentaron las restricciones ante un virus que se resiste a ceder. España, por su lado, espera el retorno de las vacaciones en septiembre para ver cómo le va con este repunte de la pandemia.

Con el retorno de las vacaciones de verano, en Europa los rebrotes se están volviendo críticos: como media, Alemania suma 1.500 nuevos casos diarios, Francia más de 3.000, mientras que en España, donde se registran los nuevos focos más graves, los contagios diarios han llegado a 8.000.

Ya obligatoria en ciudades como Marsella, Niza o Toulouse, la mascarilla pasará a serlo también en toda la capital francesa, donde ya debía usarse en sitios cerrados, transporte público y ciertas calles, anunció el primer ministro, Jean Castex.

Casi al mismo tiempo, las autoridades alemanas, donde las cifras de nuevos casos son las más altas desde finales de abril, impondrán multas a quienes no usen mascarillas y limitarán a 25 el número de personas que se pueden reunir.

Además, Alemania, que ya prolongó hasta el 14 de septiembre sus restricciones a los viajes turísticos en países de fuera de la Unión Europea, extenderá hasta fin de año la prohibición de público en ferias, festivales y en los estadios, una ducha de agua fría para los clubes de fútbol que esperaban reencontrarse con sus seguidores con la nueva temporada a punto de comenzar.

Como lo fue Alemania en Europa, Corea del Sur fue considerado ejemplo en el manejo del coronavirus, pero ahora tiene récords de contagios diarios (441 en las últimas 24 horas) y, tras redoblar esta semana las medidas de restricción, ayer jueves debió cerrar las puertas de su parlamento, con un grupo de diputados en cuarentena, ante temores de propagación del virus.

Desde que apareció en China en diciembre, el virus suma en el mundo más de 826.000 muertos y 24 millones de contagios.

En este contexto, España se prepara para afrontar uno de los problemas más urgentes, la vuelta de las vacaciones de millones de niños, estudiantes y trabajadores a partir de los primeros días de septiembre, con el mayor incremento de casos por coronavirus de la segunda ola de contagios

El Ministerio español de Sanidad registró ayer jueves otros 9.658 positivos, con lo que el total de afectados por la enfermedad asciende a 429.507 en España, mientras que 28.996 personas han muerto desde el comienzo de la pandemia, 132 en los últimos siete días.

De esas defunciones, 53 fueron en Madrid, que sigue siendo la comunidad autónoma española con un mayor impacto del virus, con 979 en un día, seguida del País Vasco (636) y de Aragón y Cataluña, que siguen en línea hacia la estabilización.

Los jóvenes siguen siendo los más afectados y se está realizando un especial seguimiento a la población en edad escolar ante la apertura de colegios.

Casi 500 millones de escolares sin clases

Las repercusiones de la pandemia siguen siendo impresionantes, no solo en el número de decesos o en la magnitud del desastre económico, sino también en el ámbito social. Muchos países han optado con reanudar las clases bajo estrictas medidas de seguridad, como Gran Bretaña o Francia, donde el uso de mascarillas en las escuelas y universidades será obligatorio, a partir de cierta edad, una vez que se reinicie el curso escolar la próxima semana. La pandemia ha privado de enseñanza a 463 millones de niños que no han podido seguir clases a distancia durante el cierre de sus escuelas, según un informe del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) publicado esta semana. “El gran número de niños cuya educación ha quedado completamente interrumpida durante meses es una emergencia educativa mundial”, alertó en un comunicado la directora de esa agencia de la ONU, Henrietta Fore.

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