VATICANO

El papa reclamó concreciones

“Escuchemos el grito de los pequeños”, dijo al abrir la cumbre sobre los abusos sexuales.

La cumbre se abrió con un discurso del papa, la entrega de una guía y el testimonio de 5 víctimas. Foto: Reuters
La cumbre se abrió con un discurso del papa, la entrega de una guía y el testimonio de 5 víctimas. Foto: Reuters

La cumbre contra los abusos sexuales en la Iglesia Católica comenzó ayer jueves en el Vaticano con un llamado del papa Francisco a tomar “medidas concretas” para frenar a los curas pederastas.

“El pueblo de Dios nos mira y se espera no obvias y simples condenas sino establecer medidas concretas y eficaces”, instó el pontífice al hablar ante los presidentes de las conferencias episcopales de todo el mundo y otros líderes religiosos.

“Escuchemos el grito de los pequeños que piden justicia”, clamó luego el papa y llamó a encarar la “plaga de los abusos sexuales” cometidos por miembros de la Iglesia.

Se trata de la primera vez en la historia que los líderes de la Iglesia católica se reúnen a pedido del papa para hablar de un crimen odioso, que ha minado la credibilidad de la institución en todos los continentes y que ha sido encubierto y negado durante décadas.

La cumbre se inició con un momento de oración presidido por el papa, seguido de un desgarrador audio con los relatos de cinco víctimas de los cinco continentes que describieron el horror y las humillaciones padecidas (ver testimonios).

Uno de los miembros del comité organizador leyó el testimonio de otra víctima: “Ni mis padres, ni las autoridades eclesiásticas oyeron mi llanto. Y me pregunto: ¿Por qué tampoco Dios lo oyó?”.

“Nuestra comunidad debe saber que lo estamos haciendo seriamente. Vamos a ser los paladinos de su seguridad, la de sus hijos y sus jóvenes. Vamos a dar hasta la vida por el rebaño que nos han confiado”, instó por su parte a los asistentes el arzobispo maltés Charles Scicluna, uno de los organizadores de la cumbre en el Vaticano que se extenderá hasta el domingo.

Desde que estallaron los primeros escándalos hace unos 35 años, la jerarquía de la Iglesia católica ha tomado una serie de medidas preventivas, adoptado leyes, pedido perdón y lanzado condenas, pero sin lograr que desaparezca la llamada “cultura del encubrimiento”, es decir del silencio.

Es justamente el tema de la rendición de cuentas el que se abordará hoy viernes, mientras mañana sábado se hablará de la transparencia. El domingo la cumbre se cerrará con un discurso del papa.

“Tenemos que reconocer que el enemigo está dentro” de la Iglesia, afirmó por su parte el cardenal colombiano Rubén Salazar, presidente del Conferencia Episcopal Latinoamericana (Celam) en una intervención muy fuerte y clara.

“Los derechos de los victimarios nunca deben primar sobre los de las víctimas”, instó tras reconocer que se encubrieron casos de pederastia con dinero “para acallar el posible escándalo” e invitó a que no se minimice jamás el alcance de los abusos.

El cardenal Luis Tagle, de Filipinas, rompió a llorar cuando leyó un discurso de apertura que reconocía: “Nosotros, los obispos, hemos infringido heridas a las víctimas”.

DATO

“Asesinos del alma”

Ayer el papa entregó una lista de 21 “puntos de reflexión” para combatir los abusos sexuales en la Iglesia (ver nota aparte). El discurso de conclusión del encuentro que pronunciará el papa el domingo genera muchas expectativas. Se espera que anuncie una serie de medidas a corto, mediano y largo plazo. Medidas que para las víctimas no pueden esperar.

“Pedimos que se apliquen con rigor y rápido las leyes que existen. Que se entreguen esos criminales a la justicia civil. No sólo a los que abusan sino también a los que encubren”, clamó el chileno Juan Carlos Cruz, una de las doce víctimas recibidas el miércoles en el Vaticano.

“Son los médicos del alma y aun así, salvo extrañas excepciones, se han transformado -en algunos casos- en asesinos del alma, en asesinos de la fe. Qué terrible contradicción”, dijo Cruz.

El papa Francisco “no se toma en serio el problema” de los abusos sexuales, dijo por su lado el español Miguel Hurtado, que denunció haberlos sufrido por parte de un monje de la abadía de Montserrat, y que se mostró profundamente “decepcionado” en el primer día de la histórica cumbre.

“Los puntos de reflexión que el papa Francisco ha dado a los obispos son muy, muy flojos. No incluyen la tolerancia cero, no dice que todo sacerdote que ha abusado de un menor tiene que ser expulsado”, dijo Hurtado a los periodistas.

Foto: EFE
El Papa elaboró una serie de puntos para abordar este tema. Foto: EFE

La guía propuesta por Francisco

El papa Francisco entregó en el inicio de la cumbre una guía con directrices a seguir contra la pederastia de los curas. “Son una guía para nuestra reflexión. Un punto de partida”, dijo.

Los siguientes puntos son algunas de las directrices.

-Elaborar un vademécum práctico en el que se especifiquen los pasos a seguir en los momentos clave de la aparición de un caso.

-Proveerse de estructuras de escucha, compuestas por personas capacitadas y expertas, donde se realiza un primer discernimiento de los casos.

-Establecer criterios para la implicación directa del obispo o del superior religioso.

-Implementar procedimientos compartidos para el análisis de las acusaciones, la protección de las víctimas y el derecho de defensa de los acusados.

-Informar a las autoridades civiles y eclesiásticas según las normas civiles y canónicas.

-Acompañar, proteger y atender a las víctimas.

-Aumentar la conciencia de las causas y consecuencias del abuso sexual a través de la formación permanente.

-Preparar caminos para la atención pastoral de las comunidades heridas por los abusos, así como caminos penitenciales y de recuperación para los culpables.

-Consolidar la colaboración con todas las personas de buena voluntad y con los medios de comunicación para poder reconocer y discernir los casos verdaderos de los falsos.

-Elevar la edad mínima para contraer matrimonio a 16 años.

-Ilustrar toda la información y datos sobre los peligros del abuso y sus efectos, sobre cómo reconocer las señales de abuso y cómo denunciar a las sospechas de abuso sexual.

-Instituir un organismo de fácil acceso para las víctimas que deseen denunciar los delitos.

El deber y el derecho a denunciar los abusos

El hombre de confianza del papa Francisco para investigar los abusos a menores por parte de sacerdotes, y secretario adjunto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el arzobispo de Malta, Charles Scicluna, recordó a los obispos reunidos desde ayer en el Vaticano que tienen el deber de respetar “los protocolos existentes” y “las leyes civiles y nacionales”. Su ponencia fue una descripción y recordatorio de las normas ya existentes y de cómo debe ser su aplicación. Les recordó además que “se tiene el deber y del derecho a denunciar”.

Primer informe de abusos en Polonia

Una fundación de apoyo a las víctimas de sacerdotes pederastas en Polonia publicó ayer jueves su primer informe, que fue remitido al papa Francisco, en el que se citan 384 casos documentados de abusos cometidos en ese país. La Fundación “No tengan miedo”, creada en 2013, alude en su texto a 85 curas condenados por actos de pederastia, otros 88 descritos por la prensa y 95 denunciados por sus víctimas. El informe nombra también a 24 arzobispos y obispos polacos acusados por la Fundación de haber disimulado estos abusos en sus diócesis. El informe polaco tiene 27 páginas.

ADEMÁS

Testimonios de víctimas

Víctima sudamericana: “Una vez que uno se atreve a ir a contar, en nuestro caso lo primero que pensé es: voy a ir a la Santa Madre Iglesia, donde me van a oír y me van a respetar. Lo primero que hicieron fue tratarme de mentiroso, darme la espalda y decir que yo y otros, éramos enemigos de la Iglesia”, contó el primer testimonio.

Víctima de África: "El segundo testimonio fue el de una mujer, que mantuvo relaciones sexuales con un sacerdote por trece años. Abortó tres veces, “porque él no quería un preservativo ni un método anticonceptivo. (...) Él me golpeaba. Y como yo dependía de él económicamente, sufrí todas sus humillaciones”.

Víctima de Europa del Este: El tercer testimonio, un sacerdote de 53 años. “Él tocaba mis partes. Pasé una noche en su cama. Esto me hirió profundamente. La otra cosa que me hirió fue el obispo a quien, después de muchos años, le hablé de lo que había pasado”, relató. “El obispo me atacó sin tratar de entenderme, y eso me hirió”.

Víctima de Estados Unidos: El cuarto testimonio va más allá al ser interrogado sobre su herida como abusado. “¿Qué es lo que más me ha herido? Al reflexionar sobre esta cuestión, pienso en la totalidad... en la plena realización de la pérdida total de la inocencia de mi juventud y en cómo eso me ha afectado hoy en día”, contó.

Víctima de Asia: El quinto y último testimonio es uno de los más desgarradores. “He sido acosado sexualmente durante mucho tiempo, más de cien veces, y este acoso sexual me ha creado traumas y recuerdos a lo largo de mi vida. Es difícil vivir la vida, es difícil estar con gente, conectarse con la gente”, reconoció.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)