ABUSOS SEXUALES EN LA IGLESIA

El Papa prometió mano dura contra los curas pederastas

Las víctimas se manifestaron decepcionadas por el discurso de Francisco.

Su discurso de clausura de la cumbre en el Vaticano con los obispos duró media hora. Foto: AFP
Su discurso de clausura de la cumbre en el Vaticano con los obispos duró media hora. Foto: AFP

El papa Francisco cerró ayer domingo la conferencia sobre el abuso sexual de menores por parte del clero lanzando una "batalla total" contra un delito que debería ser "borrado de la faz de la tierra". Además, prometió que los curas pedófilos serán llevados a la justicia civil.

Pero las víctimas expresaron una profunda decepción. Entienden que Francisco simplemente repitió viejas promesas y ofreció pocas propuestas concretas.

En su discurso de clausura ante los casi 200 líderes de la Iglesia Católica convocados en Roma, el Pontífice dijo que se fortalecerán las directrices de cada país para prevenir y castigar los abusos.

Poco después de la conferencia, el Vaticano anunció que promulgará una ley para proteger a los menores y adultos víctimas de abusos. La Santa Sede también emitirá una directriz para "ayudar a los obispos de todo el mundo a entender claramente sus deberes" y crear equipos de expertos que se enviarán a los países para ayudar a obispos sin experiencia a gestionar los casos de abusos.

Una lista de 21 "puntos de reflexión" que circuló en la conferencia incluyó acciones tales como informar a las autoridades civiles sobre acusaciones sustanciales y asegurarse de que personas que no sean clérigos participen en las investigaciones de abusos de la Iglesia.

Francisco prometió además que la Iglesia Católica "no escatimará esfuerzos" para llevar a los abusadores ante la justicia y que no encubrirá ni subestimará los abusos.

Papa Francisco
El Papa en el final de la cumbre celebrada en el Vaticano. Foto: Reuters

Sin embargo, dedicó gran parte de un discurso que duró más de media hora a recordar estadísticas de Naciones Unidas y otras organizaciones que muestran que la mayoría de los abusos sexuales a niños se producen en las familias. "Por lo tanto, estamos enfrentando un problema universal, trágicamente presente en casi todas partes y que afecta a todos. No obstante, debemos ser claros que si bien afecta gravemente a nuestra sociedad en su conjunto, este mal no es menos monstruoso cuando ocurre dentro de la Iglesia", dijo Francisco.

Anne Barrett-Doyle —quien integra el grupo Bishopaccountability.org, el cual monitoriza abusos por parte de clérigos—calificó el discurso como una "decepción sorprendente" que no abordó el dolor y la indignación de los fieles. "Mientras los católicos del mundo claman por un cambio concreto, el Papa ofrece promesas tibias, que ya hemos escuchado antes", dijo en un comunicado.

"Especialmente angustiante fue el razonamiento del Papa de que el abuso ocurre en todos los sectores de la sociedad (...) Necesitábamos que ofreciera un plan audaz y decisivo. En cambio, nos brindó una retórica defensiva y reciclada", dijo.

"Sólo bla, bla. Todo culpa del diablo. No me sorprende, me decepciona", dijo por su lado el suizo Jean Marie Furbringer, de una asociación de víctimas.

Durante la inédita cumbre, la cúpula de la Iglesia hizo un verdadero mea culpa y reconoció los propios errores tras haber encubierto el fenómeno durante décadas.

Una revolución "copernicana" para la Iglesia como dijo la víspera el cardenal australiano, Mark Benedict Coleridge, al mencionar el momento en que se dejó de creer que el Sol giraba alrededor de la Tierra y se descubrió que era exactamente lo opuesto.

"Ha llegado la hora de colaborar juntos para erradicar dicha brutalidad del cuerpo de nuestra humanidad, adoptando todas las medidas necesarias ya en vigor a nivel internacional y a nivel eclesial. Ha llegado la hora de encontrar el justo equilibrio entre todos los valores en juego y de dar directrices uniformes para la Iglesia", adelantó el Papa.

Francisco en un momento de oración litúrgica en el Vaticano. Foto: AFP
Francisco en un momento de oración litúrgica en el Vaticano. Foto: AFP

Un mensaje que el experto Jesús Bastante de la página católica Religión Digital definió "clave", porque con ello se pone fin para siempre con el principio del "secreto pontificio". De manera "que las víctimas (...) puedan acceder a su expediente canónico, y la justicia no tenga que encontrarse con el muro de los Acuerdos Iglesia-Estado para investigar a un posible cura abusador", explicó.

Pese a que no había un documento final previsto, el papa enumeró los puntos esenciales de su lucha contra la pederastia: seriedad impecable, verdadera purificación, formación, reforzar directrices de las conferencias episcopales, acompañar a las personas abusadas, atención al mundo digital y combatir el turismo sexual (ver recuadro).

La cumbre, la primera sobre ese tema que se celebra en la historia de la Iglesia, estuvo marcada por las historias de horror y dolor narradas cada día por algunas víctimas de abusos ante los líderes católicos, reunidos en la Sala del Sínodo del Vaticano. Relatos dramáticos que sacudieron las conciencias de los obispos, pero que algunas víctimas, como el italiano Francesco Zanardi, tildaron de "mera estrategia mediática".

Para evitar que sean destruidos archivos sobre los autores de abusos sexuales, algo denunciado en la cumbre, será aprobado un "vademecum" con los criterios que todo obispo tiene que aplicar.

Latinoamericanos: "Escuchar más a las víctimas"

Algunos de los obispos latinoamericanos que participaron en la histórica cumbre en el Vaticano expresaron la importancia de que se escuche más a las víctimas de los abusos.

En la reunión participaron todos los presidentes de las conferencias episcopales de los países latinoamericanos, a excepción de Chile y Costa Rica, que enviaron a los secretarios ya que los titulares están siendo investigados precisamente por encubrimiento de abusos.

El arzobispo de Monterrey y presidente de la Conferencia Episcopal mexicana, Rogelio Cabrera López, explicó a EFE que "una de las consignas" en la reunión ha sido la de "escuchar siempre el sufrimiento de los hombres y mujeres que han sido objeto de abusos sexuales por parte de hombres de la Iglesia".

El arzobispo mexicano explicó que en estos tres días de debate se ha hecho hincapié en la necesidad de "hacer justicia, colaborar en la sanación de la víctima y tomar las decisiones pertinentes rápidamente para atender cada caso". Cabrera López adelantó que el Vaticano les entregará un vademécum en el que se especificará bien la manera de actuar frente a cualquier caso de abusos.

El arzobispo de Panamá y presidente de la Conferencia Episcopal panameña, José Domingo Ulloa Mendieta, analizó el impacto entre los líderes de la Iglesia católica de los testimonios de las víctimas. "La gravedad y la dimensión de esta crisis y de estos abusos se ha apreciado con el testimonio de las víctimas", dijo Ulloa, quien añadió que en estos días de debates se ha dejado muy claro que "hay que escuchar más a las víctimas y desde ahí ir acompañándolas".

"No se puede quedar todo esto entre nosotros. Solo los documentos que tenemos ahora son ya validos para que en cada país podamos reorganizarnos (en la lucha contra los abusos)", agregó.

El cardenal Rubén Salazar Gómez, arzobispo de Bogotá y Presidente del Consejo Episcopal Latinoamericano, explicó en declaraciones a la página de información del Vaticano, que "esta reunión a nivel de toda la iglesia es una muestra clara del deseo de la Iglesia Católica de una absoluta transparencia y de un compromiso muy claro para la protección de menores".

Los 8 puntos del papa para combatir los abusos a menores

La protección de los menores: "Cambiar la mentalidad para combatir la actitud defensiva-reaccionaria de salvaguardar la Iglesia".

Seriedad implacable: La Iglesia católica no se cansará de hacer todo lo necesario para llevar ante la justicia a cualquiera que haya cometido tales crímenes y nunca intentará encubrir o subestimar ningún caso.

Una verdadera purificación: Transformar los errores cometidos en oportunidades para erradicar este flagelo y jamás caer en la trampa de acusar a los otros.

La formación: La exigencia de la selección y de la formación de los candidatos.

Directrices a las Conferencias Episcopales: Aplicación de parámetros que tengan valor de normas y no solo de orientación, y que ningún abuso debe ser jamás encubierto ni infravalorado.

Acompañar a las víctimas: La Iglesia tiene el deber de ofrecerles todo el apoyo necesario, valiéndose de expertos en esta materia.

El mundo digital: La protección de los menores debe tener en cuenta las nuevas formas de abuso sexual. Que en las normas jurídicas vaticanas aprobadas en 2010 —donde fueron añadidos como nuevos casos de delitos la adquisición, la retención o divulgación de material pornográfico— se eleve la de edad inferior a 14 años.

Turismo sexual: Se necesita la acción represiva judicial, pero también el apoyo y proyectos de reinserción de las víctimas de los abusos sexuales.

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