MEDIO ORIENTE

Los países árabes que podrían establecer relaciones con Israel

Mike Pompeo dijo que ve con optimismo la idea de que otros países árabes lleguen a un acuerdo para normalizar sus relaciones con Israel.

Jerusalén es una joya única en el mundo porque reúne escenarios históricos y es ámbito de desarrollo tecnológíco. Foto: AFP
Jerusalén: en el centro del conflicto entre Israel y palestinos. Foto: AFP

Si bien algunos países aplaudieron la decisión de Emiratos Árabes Unidos de normalizar sus relaciones con Israel, otros la rechazaron o se mostraron prudentes.

El jefe de la diplomacia estadounidense, Mike Pompeo, de visita el lunes en Israel, se había declarado optimista ante la idea de ver a otros países árabes normalizar sus relaciones con Israel. Según analistas, Baréin podría seguir los pasos de Emiratos, que se convirtió en el tercer país árabe, después de Egipto y Jordania, en tener relaciones oficiales con Israel. Arabia Saudita, peso pesado de la región, dijo que se adhería al plan de paz árabe de 2002, que condiciona las relaciones con Israel a una retirada de los territorios árabes ocupados en 1967.

Sudan.

Ayer martes, Pompeo visitó Jartum donde el gobierno de transición de Sudán le explicó que no tiene potestad para normalizar relaciones con Israel, con lo que se deberá esperar hasta el fin de la transición, prevista en 2022.

Sudán fue objeto de sanciones estadounidenses en la década de 1990, acusado de ser un Estado que apoya acciones terroristas en el mundo. Tras la caída del dictador Omar al Bashir, asumió un gobierno de transición con el objetivo de preparar unas elecciones generales. Estados Unidos apoyó este proceso.

Baréin.

Fue el primer país del Golfo que celebró el acuerdo entre Emiratos e Israel, anunciado el 13 de agosto. Los contactos de este país e Israel se remontan a los años 1990. Baréin e Israel comparten la misma hostilidad hacia Irán.

Aliado cercano de Arabia Saudita, Baréin podría desempeñar un papel importante en caso de normalización entre el reino saudí e Israel, estima Andreas Krieg del King’s College London. “Mientras que Arabia Saudita no pueda normalizar directamente las relaciones con Israel debido al punto muerto en el proceso de paz, Baréin podría convertirse en un elemento central para los intercambios sauditas e israelíes”, según este analista.

Omán.

Es el segundo país del Golfo que aplaudió el acuerdo entre Israel y Emiratos, pero cuatro días después garantizó su compromiso con los palestinos de un “Estado con Jerusalén este como capital”. Cercano tanto a Estados Unidos como a Irán, Omán se muestra neutral y como mediador en los conflictos regionales.

Catar.

Catar acogió una oficina comercial israelí de 1996 a 2000 y no esconde sus contactos con Israel. Está implicado en la Franja de Gaza debido a su proximidad con Hamás, que controla el territorio palestino bajo bloqueo israelí.

En 2019, Catar, la ONU y Egipto favorecieron una tregua entre Israel y Hamas, que prevé la autorización por Israel de la entrada de ayuda financiera catarí al enclave. “Aunque Catar coopera con Israel (...) no normalizará sus relaciones mientras que el proceso de paz siga bloqueado”, declaró Kireg.

Kuwait.

Aliado de Estados Unidos, Kuwait siempre rechazó la normalización de relaciones con Israel. Pero el acuerdo entre Emiratos e Israel abrió la brecha en el debate político al respecto.

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