REPRESIÓN DEL GOBIERNO CHINO

Oposición advierte que “un sombrío invierno se ha abatido sobre Hong Kong”

La ola de detenciones de la semana pasada demuestra que la excolonia británica ha entrado en un “sombrío invierno”, dicen los militantes.

A las protestas de 2019 contra el régimen chino, le siguió la ley de seguridad. Foto: Reuters
A las protestas de 2019 contra el régimen chino, le siguió la ley de seguridad. Foto: Reuters

La ley de seguridad nacional impuesta por el régimen chino en Hong Kong estaba supuestamente dirigida contra una “pequeña minoría”. Pero la ola de detenciones de la semana pasada demuestra que la excolonia británica ha entrado en un “sombrío invierno”.

Entre los militantes detenidos figuraba Benny Tai, una de las grandes figuras del movimiento prodemocracia. Fue liberado tras 36 horas de arresto.

Tai está sorprendido por la magnitud de la ola represiva.

“Un sombrío invierno se ha abatido sobre Hong Kong, con fuerte y helados vientos” dijo Tai a la prensa.

Un millar de policías fueron movilizados durante dos días para detener a 55 activistas del movimiento prodemocracia, sospechosas de “subversión”, una de las infracciones previstas en la ley de seguridad nacional, que surgió como represalia a la inmensa movilización popular de 2019.

“Esta redada abarcó a todos los demócratas del conjunto del espectro político”, explicó a la AFP la exdiputada Claudia Mo, también arrestada.

La mayoría de los opositores dicen que sus peores temores se han cumplido: a saber, la nueva ley no es un escalpelo que se usa de forma quirúrgica contra una verdadera amenaza a la seguridad nacional, sino un mazazo contra la oposición.

Tras su liberación el exdiputado Ray Chan recordó un discurso pronunciado el año pasado por la jefa del ejecutivo hongkonés, Carrie Lam, afín al gobierno central chino.

“Carrie Lam dijo que la ley se aplicaría a un pequeño número de personas”, recordó. “Pero ahora Hong Kong se ha convertido en la ciudad china con mayor número de personas acusadas de atentar a la seguridad nacional”.

En un videomensaje divulgado en la apertura de la 44 sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra, Lam reiteró ese mensaje. Y el pasado 30 de junio, cuando entró en vigor la ley, prometió que “las libertades y derechos fundamentales de la inmensa mayoría de los habitantes de Hong Kong serán protegidos”.

El jueves pasado, el Alto Comisionado de derechos humanos de la ONU se declaró “profundamente preocupado”.

“Como temíamos, estas detenciones indican que el delito de subversión previsto por la ley de seguridad nacional es usado para detener a personas que han ejercido sus derechos legítimos de participar en la vida política y pública”, dijo Liz Throssell, portavoz del Alto Comisionado.

Lo más chocante para los observadores es lo que constituye, según las autoridades, un acto de “subversión”.

Generalmente dividida, la oposición local tuvo la iniciativa el año pasado de organizar primarias para presentar candidaturas únicas a las legislativas, que finalmente fueron postergadas debido a la pandemia. El objetivo era capitalizar la inmensa popularidad de la movilización de 2019 para obtener por primera vez la mayoría en el Consejo Legislativo (LegCo), el parlamento local.

Obtener la mayoría es una ambición legítima en todas las democracias del mundo. Pero en el caso de Hong Kong, China consideró que se trataba de un intento de derrocar al gobierno.

Victoria Hui, de la Universidad de Notre-Dame, en Estados Unidos, considera que esta redada prueba que la ley de seguridad nacional es superior a la Ley fundamental, la mini Constitución que garantiza a Hong Kong un alto grado de autonomía. “Si intentar ganar las elecciones y oponer un veto al presupuesto, tal como es autorizado por la Ley fundamental, es considerado ilegal por la ley de seguridad nacional, entonces queda claro que se está imponiendo a Hong Kong un control directo desde Pekín”, dijo Hui.

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