Análisis

¿Todo OK? Hay clima confuso

Jair Bolsonaro gusta de comunicarse mediante frases cortas, vocabulario estrecho, ideas simples y una interjección final.

Bolsonaro. Sus posiciones nacionalistas habían sembrado dudas respecto a la concreción de la fusión.
Jair Bolsonaro. Foto: Archivo

Su "¿Está OK?"es lo que acostumbra decir tras sus ideas polémicas. En la primera semana después de su triunfo, todo resulta confuso. Es natural. El gobierno no comenzó. La decisión de excluir a periodistas de una entrevista colectiva muestra autoritarismo. La escena de Paulo Guedes y Ségio Moro, desistiendo de la entrevista, ante el pedido de numerosos periodistas, exhibe improvisación.

Bolsonaro cree en la fuerza de su propio canal de comunicación y se basa en el hecho de haber contrarrestado con los medios alternativos creados por uno de sus hijos la falta de recursos electorales tradicionales. Pero, ahora todo cambió. Él es el presidente electo y una buena comunicación es parte de gobernar bien.

En la entrevista que dio al Jornal Nacional en televisión, tuvo oportunidad de comprometerse con la prensa libre, pero dijo que pretende usar la publicidad oficial como manera de castigar o premiar, según su criterio, lo que considera debe ser el papel de la prensa.

En una entrevista la semana pasada con Band, afirmó que no se arrepiente de haber dicho que la dictadura debió matar más. Tiene derecho a dar su opinión a favor de la dictadura, pero ¿a esta altura, de qué sirve?

Si el clan Bolsonaro está convencido de que solo los canales alternativos que están bajo su control exclusivo serán suficientes para comunicarse, está engañado. No existe la dicotomía de medios viejos y nuevos en el complejo mundo actual de la comunicación. El presidente Donald Trump hostiliza a parte de los medios, elige vehículos que no pueden entrevistarlo y usa Twitter para provocaciones agresivas. Bolsonaro puede estar eligiendo copiar ese modelo. Pero, el viernes, los rostros de perplejidad de Sérgio Moro y Paulo Guedes ante la natural pluralidad de preguntas de los medios, muestra que, quizás, ellos necesiten de menos improvisación. Gobernar no es cavar trincheras. La comunicación es parte del arte de administran bien un país.

* Columnista de temas políticos del diario O Globo-GDA)

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