LA HABANA

Nuevos dirigentes para el mismo régimen en Cuba

Miguel Díaz-Canel asumió como primer secretario del Partido Comunista (PCC), tras el retiro de Raúl Castro en la última jornada del congreso.

El presidente Díaz-Canel despide a Raúl Castro, que ayer al cierre del Congreso del PCC dejó el cargo de secretario general. Foto: AFP
El presidente Díaz-Canel despide a Raúl Castro, que ayer al cierre del Congreso del PCC dejó el cargo de secretario general. Foto: AFP

Un progresivo deterioro económico y la pandemia del coronavirus han marcado los tres años de presidencia de Miguel Díaz-Canel, el sucesor de Raúl Castro cuya prioridad es preservar la continuidad del modelo de partido único en Cuba.

Tras asumir la presidencia en 2018, el primer gobernante de Cuba en 62 años sin apellido Castro ni uniforme militar ocupa desde ayer lunes el otro gran puesto de poder en el país: primer secretario del Partido Comunista (PCC), tras el retiro de Raúl (89) en la última jornada del congreso.

Nacido en 1960 en Placetas (Villa Clara), Díaz-Canel lidera una renovación generacional más amplia en el PCC, con la premisa de garantizar la continuidad del régimen que inició Fidel Castro hace seis décadas.

El nuevo primer secretario aseguró tras asumir el timón del PCC que seguirá consultando con Raúl Castro “las decisiones estratégicas del futuro de la nación”.

Desde que asumió la presidencia de Cuba dejó clara su intención de dar continuidad a las políticas de Castro, que había iniciado reformas económicas con pequeñas aperturas a la iniciativa privada pero manteniendo el monopolio del Estado sobre los sectores estratégicos.

“Díaz-Canel no es fruto de la improvisación sino de la cuidadosa selección de un joven revolucionario que tiene todo lo que se requiere para ser ascendido a altos cargos”, dijo Raúl Castro en el discurso inaugural del Congreso que se inició el viernes en La Habana.

Cuba atraviesa una escasez generalizada incluso de productos básicos, como alimentos y medicamentos, que generan filas de varias horas fuera de los puntos de ventas de la nación. El régimen atribuye el agravamiento de la crisis a un endurecimiento del embargo de Estados Unidos durante el gobierno de Donald Trump. A esto se suma la pandemia del COVID-19, como en todo el mundo.

Raúl Castro había dicho en el congreso del PCC en 2016 que sería el último presidido por la llamada generación que acompañó a Fidel en 1959 y derrotó al dictador Fulgencio Batista.

El nuevo Buró Político, la cúpula gobernante del país, no incluye a los históricos de la vieja guardia revolucionaria como Castro, José Ramón Machado Ventura, de 90 años, quien fungía como segundo secretario del PCC, y el comandante Ramiro Valdés, de 88 años, que mantiene su puesto en el gobierno como viceprimer ministro.

El único funcionario histórico que se mantiene en el Buró Político de 14 miembros -hasta ahora eran 17- es el ministro de Defensa, Álvaro López Miera, de 77 años, quien en su adolescencia cuando luchó junto a Fidel Castro.

El PCC promovió al Buró Político a Luis Alberto Rodríguez López Callejas (60), jefe de un conglomerado de empresas pertenecientes a las Fuerzas Armadas que controlan gran parte de la economía. López Callejas es exyerno de Raúl Castro.

Otro que continúa es Lázaro Álvarez (57), ministro del Interior. En la nueva dirección del PCC hay tres mujeres y once hombres. El promedio de edad es de 61,6 años. La más joven es la primera secretaria de la provincia Artemisa, Gladys Martínez (49). Una incorporación esperada fue la del primer ministro Manuel Marrero (57), quien asumió ese cargo en diciembre de 2019, y ya era miembro del Comité Central.

El Comité Central, órgano ejecutivo del PCC, también bajó de 142 a 114 miembros.

En su primer discurso como primer secretario del PCC, Díaz-Canel dejo claro que continuará la línea de Castro. En ese sentido, anunció que seguirá consultando con Raúl las “decisiones estratégicas del futuro de la nación”, según publicó el partido único en su cuenta de Twitter, a la espera de que se revele el contenido íntegro de su discurso, ya que el cónclave se celebró a puerta cerrada y sin acceso a la prensa extranjera.

Castro, antes de dejar el cargo, aseguró que “mientras viva” seguirá estando listo para “defender a la patria, la Revolución y el socialismo”.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados