TRAGEDIA

Noche trágica en Perú: 13 muertos por asfixia tras una estampida en discoteca 

Los fallecidos quedaron atrapados mientras intentaban escapar de la Policía antes del toque de queda por coronavirus.

Lima: la policía trasladó las víctimas en camionetas; hay 23 detenidos, entre ellos la pareja propietaria del local bailable. Foto: Reuters
Lima: la policía trasladó las víctimas en camionetas; hay 23 detenidos, entre ellos la pareja propietaria del local bailable. Foto: Reuters

Al menos 13 personas murieron asfixiadas la noche del sábado en una estampida en una discoteca de Perú cuando la policía irrumpió para impedir una fiesta vedada por la pandemia.

La policía allanó la discoteca Thomas Restobar en el barrio Los Olivos de Lima, donde 120 personas participaban en una fiesta convocada a través de las redes sociales, violando la norma que prohíbe reuniones grupales en Perú debido al estado de emergencia sanitario.

“Frente a la intervención policial, que no empleó ningún tipo de arma o bomba lacrimógena, los asistentes a la fiesta intentaron escapar por la única puerta de ingreso, atropellándose y quedando atrapadas entre la puerta y una escalera”, señaló el ministerio del Interior en un comunicado.

El presidente Martín Vizcarra lamentó la tragedia y expresó su “cólera por la irresponsabilidad” de los organizadores de la fiesta.

La acción se desencadenó una hora antes del inicio del toque de queda nocturno, luego que vecinos se quejaran de una fiesta.

Entre las trece personas fallecidas hay doce mujeres y un varón, informó la ministra de la Mujer, Rosario Sasieta.

Entre los heridos hay tres civiles y tres policías, que intentaron liberar y auxiliar a las personas atrapadas.

Fueron detenidas 23 personas en el operativo, entre ellos la pareja propietaria del local.

Según diversos testimonios, el pánico se desató entre los varones una vez que un grupo de agentes ingresó a la discoteca y pidió a las mujeres abandonar primero el local.

Un buen grupo de asistentes alcanzó a salir, pero otro quedó atrapado cuando los varones corrieron hacia una escalera angosta que era la única salida y se toparon con la puerta cerrada. La desesperación por evitar ser detenidos habría sido la chispa de la tragedia.

La norma peruana prevé penas de cárcel y sanciones pecuniarias equivalentes a 110 dólares a quienes incumplan las disposiciones por la pandemia, como participar en reuniones sociales. Las edades de las víctimas oscilan entre los 20 y 30 años.

Las autoridades sanitarias anunciaron que 15 de los 23 detenidos dieron positivo a pruebas de COVID-19 en el centro policial de Los Olivos. “Hay un foco de infección muy grande del coronavirus (en la fiesta)”, dijo el doctor Claudio Ramírez del ministerio de Salud.

Los contagios de COVID-19 en Perú han crecido a un promedio diario de 9.000 en los últimos tres días y el Gobierno reportó que los casos confirmados sumaron el sábado 585.236 -el doble frente a lo registrado el 2 de julio-, mientras que los muertos ascendieron a 27.453, casi dos veces más que el 21 de julio.

La cifra de contagios en Perú es la segunda más alta de América Latina -después de Brasil- y la sexta en el mundo.

Perú impuso una estricta cuarentena en marzo, frenando casi todas las actividades productivas. Pero desde mayo, el gobierno inició una reapertura escalonada de su economía, que se contraería este año un 12,5%.

Presidente reclama “sanción ejemplar”

El presidente peruano Martín Vizcarra pidió ayer domingo una “sanción ejemplar” a los dueños del club nocturno de Lima en el que murieron aplastadas o asfixiadas al menos 13 personas al tratar de huir de la policía. Quince de las 23 personas detenidas por la policía mientras intentaban salir del club nocturno dieron después positivo por COVID-19, dijo Vizcarra. Otras seis personas resultaron heridas, entre ellos tres policías, durante la redada en la noche del sábado.

“Es un hecho sumamente grave”, afirmó Vizcarra sobre el incidente durante una inspección de servicios médicos para combatir la pandemia en la región sureña de Arequipa. “Tengo tristeza por las personas y familiares de los fallecidos, pero también tengo cólera e indignación con los irresponsables de organizar este tipo de eventos”, dijo. “En estas circunstancias que las personas empiezan a pugnar por salir, se genera un tumulto todos se van unos contra otros”, agregó.

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