DANIEL HERRERA LUSSICH EN WASHINGTON | CORRESPONSAL PERMANENTE
Latinoamérica no será prioridad en el nuevo gobierno de Estados Unidos, de Barack Obama. Brasil capeará el temporal financiero mejor que Argentina, y Uruguay se verá afectado por los problemas de sus vecinos y por las bajas de los precios de los productos de exportación. El vicepresidente del instituto Diálogo Interamericano definió al presidente electo como un hombre "pragmático" y de "mente fría". Pero, asismismo, opinó que muchos se decepcionarán si piensan que con él llega un gobierno de sesgo izquierdista.
- ¿Qué atención puede esperar América Latina del próximo gobierno estadounidense de Barack Obama?
- Pienso que América Latina, en el contexto actual de los Estados Unidos, es una baja prioridad. Además, Obama no conoce la región, aunque es una persona de clara inteligencia y que pronto dominará todos los temas que importan y son comunes entre el norte y el sur.
- ¿Usted ve factible algún tipo de acuerdo de Estados Unidos con el Mercosur en esta futura administración?
- Es poco probable que le dedique especial atención. Este tipo de asociaciones económicas regionales se verán favorablemente, pero no estarán seguramente en el orden del día de la principal agenda del nuevo gobierno. Se sabe que Obama se ha comprometido a la independencia energética, problema que se ubica entre los que mayor énfasis le ha otorgado a lo largo de su campaña electoral. Y lógicamente pondrá el énfasis en la creación de asociaciones con aliados estratégicos, entre ellos se ve, por la futura Administración, a Brasil como una oportunidad muy atractiva en la región.
- ¿Seguirá creciendo en América Latina el impacto de la crisis económica iniciada en Estados Unidos?
- Es difícil cuantificar el efecto de la crisis de EE.UU. en esos países. Los propios expertos discrepan sobre cuán profunda será y cuánto tiempo va a durar. Lo que ya está claro, sin embargo, es que, contrariamente a las reacciones iniciales, estas economías no están disociadas o desvinculadas de lo que ocurre en esta parte del continente. La sensación de invulnerabilidad ha pasado, como lo demuestra la baja en los precios de las "commodities", de los valores de los mercados y la salida de capitales de la región.
- ¿Cómo ve la situación de los países del sur?
- A causa de la mejora de gestión en la economía, Brasil probablemente pueda capear el temporal con menos problemas que la Argentina. Y sobre Uruguay, no hay duda que se verá afectado por lo que ocurra en sus vecinos, Brasil y Argentina, aunque las más graves consecuencias vendrán por el lado de la caída de los precios de sus productos de exportación y la baja o enlentecimiento de la demanda externa, ya de Estados Unidos, la Unión Europea, Rusia o China. Mucho dependerá de la gestión que cumplan sus autoridades para aliviar el impacto haciendo los ajustes necesarios en los gastos tanto en el nivel público como en el privado.
- En lo referido a Cuba, ¿se insiste en la posibilidad de un acercamiento del nuevo gobierno de Obama?
- Sin duda, el presidente electo será más abierto en la política con Cuba de lo que ha sido el actual presidente George W. Bush o incluso anteriores administraciones. Pero en la realidad, no está diciendo mucho en sus discursos o entrevistas. Sería sorprendente si levantara el embargo, al menos de inmediato. Eso le podría traer dolores de cabeza que seguramente Obama preferiría evitar. En cambio, es probable que cumpla su promesa de campaña de eliminar las restricciones sobre las remesas y los viajes de cubano-americanos a la isla. Êsto sería un modesto paso, pero importante, para iniciar la colaboración con Cuba y sería de relativamente bajo costo, sobre todo teniendo en cuenta los cambios que se han registrado en la comunidad cubano-americana.
- Uno de los asuntos que más insistió Obama en sus discursos previos a su triunfo electoral fue el referido a la prisión de Guantánamo, que está situada en Cuba.
- Creo que Obama cerrará, definitivamente y con urgencia, la base militar de Guantánamo, enviando un fuerte mensaje simbólico de cambio.
- El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ha enviado contradictorios mensajes a su futuro colega de Washington. ¿Cuál cree que será la actitud del gobierno de Estados Unidos hacia Venezuela?
- En los momentos actuales, con los precios del petróleo cayendo y Venezuela experimentando graves problemas de inflación y delincuencia, es difícil imaginar que Obama se muestre demasiado ansioso, ya para abrazar a Chávez o para enfrentarlo. Lo más probable es que mantenga cierta distancia, que actúe con cautela y vea cómo juega el mismo escenario de política interna en Venezuela. Seguramente, se reintegren a los embajadores en Caracas y Washington y, tal vez, se lleven a cabo algunas consultas bilaterales sobre el combate a la droga. Pero el nuevo mandatario estadounidense no buscará ningún contacto personal. Y pienso que Chávez, perdido el objetivo perfecto que es Bush, no tomará mucho tiempo en atacar a Obama, porque para él el imperio seguirá siendo el imperio, a pesar de que ahora tiene una cara más atractiva.
- ¿Cree que se cumplirán los anuncios sobre revisiones o anulaciones de los Tratados de Libre Comercio?
- No hay duda que existirá una gran presión de la política doméstica americana. Se sabe bien que la situación en Estados Unidos es bastante mala y no se desea ampliar sus espacios comerciales por ahora. Pero él sabe perfectamente que ante una crisis, y más de la gravedad de la actual, lo peor es encerrarse, mirar sólo hacia el interior. Tendrá que cumplir con los capítulos sociales, desempleo, salud, educación, pero sin cerrar las puertas completamente al comercio exterior, entre el cual está, sin figurar dentro de sus prioridades, Latinoamérica.
- ¿Cómo definiría a Obama?
- Es una persona muy abierta a escuchar e interesarse de todos los problemas, mantiene la cabeza fría y trata de conciliar y evitar las posiciones de enfrentamiento. Es un hombre muy pragmático y equilibrado. Ahora buscará invertir y fortalecer la capacidad del Estado para generar y estimular el empleo. También aclaro, que si el mundo está esperando un gobierno de izquierda, va a quedar absolutamente decepcionado.
Perfil
Nombre:
Michael Shifter
Cargo:
Vicepresidente del influyente instituto Diálogo Interamericano
Prensa:
Es columnista de los principales diarios de EE.UU.
Un experto muy solicitado
Hay poca gente en Estados Unidos que conozca más de América Latina, y de los vínculos de la mayor potencia mundial con la región que este hombre, catedrático de política latinoamericana de la Universidad de Georgetown. Es por eso que cada vez que el Congreso busca una opinión calificada sobre un tema que atañe a la región, acude a él. También tiene mucho que ver que sea columnista habitual en los diarios The New York Times, Los Angeles Times y The Washington Post, tres de los más influyentes del país. También es solicitado con regularidad por las principales cadenas televisivas del país, tanto las de habla hispana como inglesa. No se trata solamente de un experto en el tema a partir de la teoría, su foja de vida incluye residencias en las capitales de Chile y Perú, Santiago y Lima, respectivamente, lo que le ha brindado a su currículum un conocimiento "in situ" de la realidad latinoamericana. También escribió varios libros sobre la región.