INFIERNO EN LA TIERRA

Los 100.000 niños de Alepo rehenes de la guerra siria

El cerco de las fuerzas de Damasco y rusas no deja salida a la población.

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Trampa mortal: el asedio a la ciudad de Alepo. Foto: Reuters

Unos 100.000 niños se encuentran en el este de Alepo —la ciudad siria que las fuerzas gubernamentales apoyadas por la aviación militar rusa intenta arrebatar a grupos rebeldes— y pueden convertirse en víctimas de la estrategia utilizada en el pasado por el gobierno de "rendirse o morir".

Así lo denunció ayer la Comisión de la ONU que investiga los crímenes perpetrados en más de cinco años de guerra en Siria y que considera que los ataques contra barrios tomados por los rebeldes "parecen ser el preludio de un cerco (armado), ideado para capturar la ciudad mediante una estrategia bien documentada que implica rendirse o morir".

La comisión expresó su alarma no sólo por los niños, sino por todos los civiles atrapados en Alepo y sujetos a bombardeos diarios de las fuerzas del régimen sirio y de Rusia.

Denunció que sólo este año 25 hospitales han sido destruidos por bombardeos aéreos en Siria, que además han matado a pacientes y personal médico.

"Aquellos que están dentro de los barrios controlados por los rebeldes describen horrores, bajo la constante amenaza de morir por un bombardeo. La comida, agua y productos para bebes y niños están limitados y prácticamente no existe ninguna atención médica", señaló la comisión que integran cuatro eminentes juristas provenientes de distintos países.

Este grupo ha desarrollado en sus casi cinco años de investigaciones distintos medios para obtener testimonios directos e independientes sobre lo que ocurre en Siria, incluso en zonas sitiadas.

La comisión también acusó a una coalición de grupos rebeldes islamistas —Ahrar al Sham y Yaish al Islam— y al yihadista Frente de la Conquista del Levante", antiguo Frente al Nusra de lanzar ataques indiscriminados contra zonas residenciales en la parte de la ciudad controlada por el gobierno.

"La guerra tiene reglas y urgimos a las partes combatientes que actúen de acuerdo a las normas internacionales", reclamó, tras subrayar la urgencia de que se reanuden las negociaciones políticas para poner alto a la guerra en el devastado país.

Bombardeos.

Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, al menos 19 civiles perdieron la vida y decenas sufrieron heridas en los distritos de Al Sajur y Tariq Al Bab, en el este de Alepo, bajo control de la oposición. El Observatorio no precisó si los aviones que lanzaron los bombardeos pertenecían al Ejército de Siria o al de Rusia, aliada del régimen de Damasco.

Por otra parte, al menos 12 rebeldes murieron en bombardeos de la aviación rusa sobre la zona de Al Ramusa, en el sur de Alepo, donde los grupos armados opositores luchan para defender el corredor de acceso a la parte oriental de la ciudad, que abrieron para romper el cerco impuesto por el régimen sobre sus barrios a mediados de julio. Decenas de bombardeos han golpeado ayer los barrios de Al Zubdiya, Bustan al Qasr, Al Sukari, Al Moasalat, Al Fardús, Qadi Askar, Al Yasmati y Bab al Hadid, en la zona rebelde, así como las localidades de Al Mansura, Kafr Dae, Al Atareb y Dara Eza, al oeste de la ciudad y controladas también por los insurgentes.

Por otra parte, Rusia también atacó ayer posiciones del EI en las provincias de Alepo e Idleb (norte), y Deir al Zur (este), por primera vez con bombarderos desplegados en la base aérea de Hamadán, en el oeste de Irán, situada a menos de mil kilómetros de Siria.

Los bombarderos estratégicos Tu-22M3 destruyeron cinco grandes arsenales de armas, un campo de entrenamiento, tres puestos de mando, además de un "gran número de guerrilleros", según un comunicado del Ministerio de Defensa ruso.

Los bombarderos fueron acompañados en su misión por cazas rusos SU-34 con base en el aeródromo sirio de Hamimim, en la provincia costera siria de Latakia.

Por su parte, las Fuerzas de Siria Democrática (FSD), una alianza kurdo-árabe que recibe apoyo de EEUU, arrebataron ayer al EI el control de tres localidades cercanas a Manbech, ciudad que fue liberada el pasado fin de semana después de más de dos meses de ofensiva.

Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, las aldeas liberadas son Ilan, Al Gora al Kubra y Al Gora al Sugra, al sur y sureste de Manbech, ubicada en el norte de la provincia de Alepo. Mientras, EEUU desea que las FSD avancen hacia el bastión y capital de facto del EI en Siria, la ciudad de Al Raqqa, después de su victoria en Manbech, situadas a unos 117 kilómetros de distancia.

HRW denuncia armas incendiarias.

El Ejército sirio y el ruso han empleado armas incendiarias en sus operaciones militares en áreas pobladas por civiles de Siria, lo que viola la ley internacional, denunció ayer la ONG Human Rights Watch (HRW) en un comunicado. Este tipo de armamento, que provoca quemaduras a las personas e incendios, fueron empleadas al menos 18 veces en las pasadas seis semanas, entre el 5 de junio y el 10 de agosto, tal y como pudo documentar HRW. Las fotografías y vídeos tomados en el momento de los ataques indican que hubo al menos 18 de esos incidentes contra zonas controladas por los rebeldes en las provincias de Alepo e Idlib, y como resultado doce civiles resultaron heridos.

Las evidencias que HRW detectó en las imágenes son las estelas de fuego que producen en el aire las bombas cuando son lanzadas, así como los pequeños fuegos que genera cada munición contenida en las bombas de racimo en el tiempo desde que son arrojadas hasta que explotan. "El Gobierno sirio y Rusia deben detener inmediatamente los ataques contra áreas pobladas por civiles con armas incendiaras", dijo el director de armamento de HRW, Steve Goose, en la nota. "Estas armas producen heridas horribles y un dolor insoportable (en las víctimas), por lo que todos los países deben condenar su uso en las zonas residenciales", añadió.

La ONG pidió a los países miembros de la Convención sobre Armas Convencionales, que se reunirán en Ginebra el próximo 29 de agosto, que condenen el uso de las armas incendiarias en Siria.

Rusia utilizó bases aéreas iraníes.

Bombarderos rusos atacaron ayer posiciones yihadistas despegando, por primera vez, desde un aeródromo en Irán, un paso más en la cooperación militar entre los dos principales aliados del gobierno sirio. Estados Unidos, que lidera una coalición aérea internacional antiyihadista en Siria, aseguró que había sido informado de las operaciones rusas. El ministerio ruso de Defensa declaró que bombarderos Tu-22M3 y Su-34 despegaron de la base militar de Hamedan, en el noroeste de Irán, para atacar en Siria posiciones del grupo Estado Islámico (EI) y del Frente al Nusra, actualmente conocido como Frente Fateh al Sham, tras renunciar a su lealtad a Al Qaeda. AFP

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