DIÁLOGO

Nicaragua: Ortega afloja y acepta llamar a elecciones

Obispos retoman las negociaciones desde mañana viernes

Managua: represión del régimen de Ortega a manifestantes. Foto: Reuters
Managua: represión del régimen de Ortega a manifestantes. Foto: Reuters

Los obispos católicos de Nicaragua convocaron ayer miércoles al gobierno y la oposición a retomar el diálogo mañana viernes, luego de que el presidente Daniel Ortega les respondiera a una propuesta de democratización, en medio de una crisis política que ya deja unos 152 muertos por las protestas desde el 18 de abril.

"Estamos convocando a la Mesa Plenaria del Diálogo Nacional para el próximo viernes 15 de junio", cuando se presentará la respuesta de Ortega a la propuesta de la Conferencia Episcopal de adelantar las elecciones como parte de un plan de democratización, anunciaron los obispos.

El diálogo había sido suspendido el pasado 23 de mayo tras la propuesta de los sectores civiles de adelantar las elecciones, algo que el régimen de Ortega tildó entonces de "golpe de Estado".

"En dicha mesa (de diálogo) estaremos dando a conocer a la comunidad nacional e internacional la propuesta que presentamos al señor presidente y la carta que él nos ha enviado con su planteamiento, lo que someteremos a debate para buscar un consenso", anunciaron los obispos en un comunicado publicado en la cuenta de Twitter del obispo de Managua, Silvio José Báez.

Los obispos plantearon el pasado 7 de junio a Ortega una hoja de ruta para poner fin a la crisis más sangrienta que vive el país desde los años de 1980, y el mandatario les pidió unos días para reflexionar sobre la propuesta.

Ante la demora de Ortega en responder a los obispos, la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, que aglutina al sector privado, sociedad civil, estudiantes y trabajadores rurales, anunció el martes la convocatoria de un paro nacional para hoy jueves en reclamo de un diálogo.

Las protestas contra Ortega y su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo, comenzaron por unas fallidas reformas a la seguridad social y se convirtieron en un reclamo que pide la renuncia del líder, después de once años en el poder, con acusaciones de abuso y corrupción en su contra.

Violencia y éxodo.

La crisis provocó que miles de nicaragüenses buscaran desesperadamente tramitar sus documentos para migrar a países vecinos por temor a los grupos armados que siembran el terror en las calles.

"Miles de gentes vienen a diario a hacer trámites para irse a Costa Rica, Honduras o El Salvador, la mayoría con sus hijos, la gente está abandonando el país por miedo", dijo a AFP una gestora de migración, Nubia Manzanares.

Postura. El presidente Daniel Ortega ratificó que se queda. Foto: AFP.
Postura. El presidente Daniel Ortega ratificó que se queda. Foto: AFP.

Las filas en las oficinas de Migración son interminables. La mayoría son jóvenes que se alistan para migrar o pedir asilo en Costa Rica, el principal destino de los nicaragüenses desde la última guerra civil que vivió este país en la década de 1980.

La afluencia de solicitudes de pasaportes creció hace dos semanas cuando varias ciudades, incluida la capital, comenzaron a ser asediadas por hombres encapuchados que, según la población, pasan disparando con armas de fuego desde sus camionetas o motocicletas. A juicio del analista y ex diputado opositor Eliseo Núñez, la estrategia de Ortega es causar pánico para empujar la migración, sobre todo de la clase media, uno de los sectores más críticos con su gobierno.

Una noche "estaban jugando unos muchachos afuera y pasaron dos motos, luego una camioneta blanca con encapuchados, después la policía y empezaron a disparar" en el barrio, cuenta agobiada Mireya Alegría, quien hace fila con sus dos hijos en una oficina migratoria con la finalidad de viajar a Costa Rica. Los nicaragüenses dicen que los jóvenes, que encabezan las protestas contra el gobierno, son blancos de estos grupos.

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