LA TRANSICIÓN EN ESTADOS UNIDOS

Multinacionales ceden ante Trump

Gigantes como Ford, Fiat, GM, Walmat y Amazon renuncian a inversiones fuera de EE.UU.

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Trump asume como el presidente más impopular de EE.UU. en cuatro décadas. Foto: Reuters

Donald Trump asumirá el viernes como el presidente de Estados Unidos más impopular en cuatro décadas, y sin embargo la mayoría de los estadounidenses cree que podrá recuperar los empleos perdidos en las zonas más afectadas del país.

Desde que ganó las elecciones, varias empresas descartaron construir nuevas fábricas en el extranjero y anunciaron inversiones en Estados Unidos.

Fue el caso de las automotoras Ford y Fiat Chrysler, la fabricante de acondicionadores de aire Carrier, la japonesa SoftBank y hasta Amazon, que prometió nada menos que 100.000 nuevos empleos. General Motors anunció inversiones en Estados Unidos por 1.000 millones de dólares, y la creación de 5.000 empleos en los próximos años. En consonancia, la red de supermercados Walmart anunció un plan para crear 10.000 empleos e inversiones por 6.800 millones de dólares. En proceso de fusión, Bayer y Monsanto dijeron que invertirán 8.000 millones de dólares en Estados Unidos y crearán allí millares de puestos de trabajo de alta tecnología y bien remunerados.

Después de utilizar una rara mezcla de invectivas y amenazas para que las empresas retornen a invertir en el país, Trump se atribuyó la responsabilidad por esos anuncios. "Con todos los empleos que estoy trayendo de retorno, con las plantas automotrices que estoy trayendo al país y las enormes reducciones de costos que he negociado en gastos militares, creo que la gente está viendo grandes cosas", dijo en Twitter.

De acuerdo con un sondeo realizado por CNN y ORC, el 61% de los estadounidense cree que Trump será capaz de crear empleos bien remunerados en áreas muy afectadas por el desempleo. Al mismo tiempo, un sondeo del Washington Post y la red ABC mostró que 61% espera que Trump haga un trabajo "bueno" o "excelente" en el plano económico.

Sin embargo esta confianza en su capacidad son excepciones dentro de la visión general que se tiene sobre Trump. El futuro presidente tiene la mitad de la popularidad que Barack Obama cuando asumió en enero de 2009, de acuerdo con el Washington Post y ABC.

Trump es menos popular que cualquier presidente desde los años de Jimmy Carter.

Trump, fiel a su estilo, atacó esos sondeos, y recordó que durante la campaña electoral todas las encuestas pronosticaban la victoria de la demócrata Hillary Clinton. "La misma gente que hizo esas sondeos electorales falsos, que estaban completamente equivocados, ahora están haciendo estudios de aprobación. Son tan corruptos como antes", afirmó.

Convencido de que su proteccionismo devolverá a los estadounidenses empleos arrasados por la globalización, Trump puso en su mira a la industria local del automóvil, que sufre por los vehículos fabricados con mano de obra más barata en México y que son vendidos en Estados Unidos. Trump ha prometido renegociar, o directamente renunciar, al TLCAN, el tratado de libre comercio con Canadá y México. Aseguró además que está dispuesto a gravar hasta en 35% las importaciones mexicanas, lo cual supondría un severo golpe para la industria del automóvil.

Gracias al TLCAN y sus precios de producción bajos, México se convirtió en una poderosa base de fabricación de autos para los mercados de Estados Unidos y Canadá.

GM, Ford y Fiat Chrysler, los tres gigantes estadounidenses del automóvil, abrieron numerosas plantas en México desde los años 2000 para poder hacer frente a la competencia de la producción asiática, también más barata que la estadounidense. Entre 1999 y 2013, las inversiones extranjeras directas en México superaron los 30.000 millones de dólares, según el lobby Pro México. Y en el primer trimestre de 2015, Estados Unidos se convirtió en el primer destino de los autos exportados por México (70%), según la asociación especializada mexicana AMIA.

Las presiones de Trump de fabricar en Estados Unidos so pena de pagar altos aranceles llegaron a fabricantes no estadounidenses. Primero fue la japonesa Toyota, y el lunes la alemana BMW que está construyendo su primera fábrica en México que estará pronta en 2019. "Le diría a BMW que si quiere construir una planta en México para vender autos en Estados Unidos sin pagar una tasa de 35%, será mejor que lo olvide", advirtió Trump.

Protesta feminista ante estatua de Trump.

Una activista del grupo feminista Femen irrumpió ayer martes en la presentación de la figura de Donald Trump en el Museo de Cera de Madrid, con el pecho descubierto. La mujer surgió de entre el público y los medios que asistían en el patio del museo a la presentación de la figura de Trump. Allí, la mujer se despojó de una chaqueta gris, se encaró a la estatua y gritó: "hay que coger de los huevos al patriarcado". Consigna que llevaba escrita en el pecho con letras negras "grab back" y en la espalda "grab patriarchy by the balls", frase que gritó en inglés y luego en español, en alusión a "Grab them by the pussy". Luego de varios forcejeos, la mujer fue retirada por funcionarios de seguridad que buscaban desesperadamente taparle los pechos.

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