DISCRECIÓN Y LUJO

Cómo es Montecito, el refugio de los millonarios en California

Ubicado a 90 minutos del norte de Los Ángeles, tiene un ambiente relajado gracias a una de las mejores playas de Santa Bárbara, La Mariposa.

Casa lujosa en Montecito. Foto: AFP
Casa lujosa en Montecito. Foto: AFP

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En Montecito el lujo se oculta. A diferencia de otros de los sitios más exclusivos de California, en esta pequeña área del condado de Santa Bárbara la ostentación no existe. Las inmensas fortunas que habitan el Pacífico y las montañas de Santa Ynez están protegidas detrás de muros verdes. Tupidos setos, altos robles y sicomoros, además de enredaderas, protegen las elegantes mansiones de estilo californiano y mediterráneo que componen uno de los mercados inmobiliarios más opulentos de Estados Unidos.

Un domingo reciente, un solitario Ferrari paseaba por las sinuosas carreteras, rompiendo el silencio de la mañana.

En esencia, Montecito es un pueblo playero que tiene una atmósfera que recuerda la isla italiana de Capri o alguna localidad de la Costa Brava. Ubicado a 90 minutos del norte de Los Ángeles, tiene un ambiente relajado gracias a una de las mejores playas de Santa Bárbara, La Mariposa.

Sin embargo, esta diminuta comunidad, de menos de 9000 habitantes, ha ganado fama recientemente por sus nuevos vecinos. El príncipe Harry y Meghan Markle compraron por 14,65 millones de dólares un hogar de 1000 metros cuadrados en la zona. Lo hicieron por recomendación de Oprah Winfrey, la presentadora de televisión, que es una de las grandes propietarias junto a otra de sus competidoras, la comediante Ellen Degeneres, quien con su esposa, la actriz Portia de Rossi, se dedica a comprar propiedades para rediseñarlas y venderlas.

A la propiedad mejor valorada de Winfrey en la zona se la conoce como La Tierra Prometida, una mansión de 2000 metros cuadrados del estilo del sur estadounidense en medio de un terreno de 16 hectáreas. Oprah la compró hace 20 años por 50 millones de dólares.

Boom

El activo mercado de las celebridades también trajo recientemente al barrio a Orlando Bloom y a Katy Perry, quienes fueron padres en 2020. Y el actor Rob Lowe, protagonista de Parks & Recreation y El ala oeste de la Casa Blanca, cambió su mansión por una residencia más modesta construida en 1925 y de estilo mediterráneo.

Es difícil pensar que hace algunos años, en 2016, el acaudalado empresario Patrick Nesbitt, fundador del grupo hotelero Windsor Capital Group (Embassy Suites, Marriott), tuvo problemas para hallar comprador de su mansión de 11 cuartos y 22 baños, que ofrecía por 65 millones de dólares y donde fue filmado parte del video de la canción Radar, de Britney Spears.

El hotelero añadió en 2018, para hacerla más atractiva, lo que en ese entonces era la cava más grande del condado, a la que solo se podía acceder por unas escaleras secretas, además de un helipuerto. A finales de 2020, Nesbitt seguía sin encontrar quién se la quitara de las manos, por lo que decidió rebajar diez millones de dólares y subastarla.

Degeneres tuvo ese mismo problema antes de la pandemia. Para poder vender una de sus propiedades debió quitar 11 millones de dólares del precio inicial. A diferencia de Nesbitt, sí encontró comprador: Ted Sarandos, uno de los principales ejecutivos de Netflix. Sarandos, quien se encarga de dar luz verde a los títulos que produce el gigante del streaming tuvo que desembolsar 35 millones de dólares para hacerse de una villa estilo toscana que está en medio de decenas de olivos.

Degeneres y De Rossi compraron la propiedad en 2012 y la transformaron para venderla. En los últimos años, la pareja ha hecho lo mismo con media docena de casas en la localidad. En junio del año pasado, el matrimonio tuvo como clienta a Ariana Grande, quien compró una casa por 6.5 millones de dólares.

Pero antes del boom inmobiliario provocado por la pandemia, Montecito ya era un refugio para los famosos y ultrarricos. John F. Kennedy y Jackie Onassis pasaron su luna de miel en 1953 en el Rancho San Ysidro, un enorme complejo enclavado en la cadena de montañas de Santa Ynez y rodeado de mansiones con establos y ruedos para criar caballos.

Hoy cuenta, entre sus habitante,s a celebridades como el vocalista de Maroon 5, Adam Levine, Gwyneth Paltrow y Meg Ryan. También acoge a empresarios como Eric Schmidt, el ex consejero delegado de Google, y al milmillonario Riley Bechtel, ex consejero delegado del muy poderoso Bechtel Group, una de las mayores constructoras de Estados Unidos, quien pagó hace unos meses 63 millones de dólares por un inmenso rancho de 95 hectáreas.

Bechtel es un hombre de negocios de bajo perfil que ha encontrado en Montecito el mejor lugar para ser inmensamente rico de forma discreta.

Así es la mansión de Harry y Meghan
Casa de los duques de Sussex. Foto: AFP

En agosto del año pasado, los duques de Sussex, el príncipe Harry y su esposa Meghan Markle, compraron una mansión en la zona de Montecito (Santa Bárbara, California) para para echar raíces permanentes y criar a su hijo Archie tras su salida de la familia real británica en enero.

La mansión en cuestión se encuentra rodeada de montañas y su elevación ofrece despejadas vistas al mar. La edificación consta de 1.000 metros cuadrados en una parcela de más de dos hectáreas de terreno. Por la finca los duques pagaron 14,65 millones de dólares.

La casa de estilo mediterráneo con exteriores en color beige y madera consta de piscina, estanque, cancha de tenis, amplia zonda de solárium y lujosos jardines y terrazas en la segunda planta.

Se construyó en 2003 y suma 16 baños y 9 habitaciones además de salón, más de un comedor, biblioteca, cocina equipada con dos islas y horno de piedra.

Algunos baños cuentan con chimeneas, lo que es señal del lujo y el espacio al que se han mudado los duques.

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