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Miles de inmigrantes varados en la frontera entre Grecia y Macedonia

Una gran mayoría son personas mayores o con discapacidad, mujeres embarazadas y niños menores de cinco años provenientes de Siria, Afganistán o Irak.

Mohamed, 65 años, afgano, en una pequeña casa donde los migrantes buscan refugio. Foto: Alessandro Penso.
Mohamed, 65 años, afgano, en una pequeña casa donde los migrantes buscan refugio. Foto: Alessandro Penso.
Tres hombres afganos descansan en la frontera entre Grecia y la Antigua República Yugoslava de Macedonia (ARYM). Foto: Alessandro Penso.
Tres hombres afganos descansan en la frontera entre Grecia y la Antigua República Yugoslava de Macedonia (ARYM). Foto: Alessandro Penso.
Un grupo de alrededor de 150 sirios se lanza a cruzar la frontera ARYM. Foto: Alessandro Penso.
Un grupo de alrededor de 150 sirios se lanza a cruzar la frontera ARYM. Foto: Alessandro Penso.
Un inmigrante huye de Turquía en dirección a Europa. Foto: Alessandro Penso.
Un inmigrante huye de Turquía en dirección a Europa. Foto: Alessandro Penso.
Sarah, 20 años, de Uganda. Embarazada de seis meses y viaja con su hermana Bárbara, el bebé de su hermana y un amigo ugandés. Foto: Alessandro Penso.
Sarah, 20 años, de Uganda. Embarazada de seis meses y viaja con su hermana Bárbara, el bebé de su hermana y un amigo ugandés. Foto: Alessandro Penso.
Dos bebés sirios duermen cerca del Hotel Hara, cerca de la frontera griega con ARYM. Foto: Alessandro Penso.
Dos bebés sirios duermen cerca del Hotel Hara, cerca de la frontera griega con ARYM. Foto: Alessandro Penso.
El equipo de Médicos Sin Fronteras (MSF) brindando asistencia en la frontera griega con la ARYM. Foto: Alessandro Penso.
El equipo de Médicos Sin Fronteras (MSF) brindando asistencia en la frontera griega con la ARYM. Foto: Alessandro Penso.
Una psicóloga y un traductor de MSF hablan con un padre iraní y su hijo durante una clínica móvil. Foto: Alessandro Penso.
Una psicóloga y un traductor de MSF hablan con un padre iraní y su hijo durante una clínica móvil. Foto: Alessandro Penso.

Un aumento de la vigilancia en la frontera por parte de las fuerzas especiales y de la Policía macedonia ha provocado que más de 2.000 personas que se dirigían hacia el norte de Europa se hayan quedado bloqueadas en la localidad griega de Idomeni, situada en la frontera helena con la Antigua República Yugoslava de Macedonia (ARYM). Algunas de ellas estarían tratando, ahora, de cruzar por otros puntos fronterizos.

La frontera griega con la ARYM se encuentra cada vez más bajo el control de traficantes de personas y es cada vez menos segura, por lo que los migrantes tratan de cruzar la frontera en grandes grupos para poder defenderse.

A menudo, los hoteles están completos y los migrantes no tienen el dinero para pagar por las habitaciones, por lo que paran a descansar y a reunir fuerzas en las áreas de estacionamiento antes de continuar su viaje hacia ARYM.

La mayoría de las personas atendidas por el equipo médico de Médicos Sin Fronteras (MSF) están huyendo de la guerra y la violencia en Siria, Afganistán e Irak. Algunas se encuentran en situación de especial vulnerabilidad dado que se trata de personas mayores o con discapacidad, mujeres embarazadas y niños menores de cinco años. Muchos viven en condiciones precarias, en el monte o en la estación de tren, y carecen de refugio, alimentos o acceso a instalaciones de higiene.

MSF facilita, desde abril, consultas médicas, apoyo psicológico y
artículos de primera necesidad. En las próximas fechas, MSF reforzará sus actividades en la zona con el despliegue de un equipo móvil adicional.

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