Problema

En México sigue la escasez de nafta y crece el nerviosismo

Consecuencia del combate al robo de combustibles.

Siguen las largas colas en las estaciones mexicanas. Foto: Reuters
Siguen las largas colas en las estaciones mexicanas. Foto: Reuters

Los problemas en el abastecimiento de combustible prosiguen en diez estados mexicanos con compras de pánico, caos de tráfico en las cercanías de la gasolineras y cierto miedo en la población por la proliferación de noticias falsas al respecto.

La estrategia para combatir el robo de combustible en México ha generado una situación de nerviosismo e incertidumbre en el país que refleja las graves carencias del sector energético en el sistema de abastecimiento de gasolinas.

"Estamos ante una situación endeble porque la capacidad del sistema para resolver problemas de desabastecimiento es baja y porque no ha habido una planeación logística para aguantar el tiempo que durara este shock", dijo a Efe Pablo Zárate, director de Pulso Energético de la Asociación Mexicana de Empresas de Hidrocarburos.

Desde los últimos días de diciembre algunos estados, principalmente del centro del país, han padecido escasez de gasolina y la paranoia ha derivado en compras urgentes por parte de la población y pérdidas económicas en estaciones de servicio.

Juan Pablo Castañón, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), criticó la falta de un plan de emergencia para atender la escasez. Explicó que en el caso de Jalisco, por ejemplo, se requerirían 750 pipas (camiones cisterna) para abastecer al estado normalmente, pero solo se reciben entre 150 y 200 vehículos.

La falta de combustible en estados como Jalisco, Guanajuato, Michoacán, Hidalgo, Puebla y Estado de México se ha prolongado ya por varios días, mientras que aumentan el número de estaciones de servicio en la ciudad de México sin gasolina.

Pablo Zárate señaló que una de las principales razones de esta crisis es que el gobierno mexicano no ha planteado un objetivo estratégico claro.

El desabastecimiento de gasolina se ha provocado al decidir el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador cortar el suministro de combustible por los oleoductos hasta las terminales de distribución de Pemex (Petróleo de México) para evitar el robo de gasolina.

Se calcula que anualmente los denominados "huachicoleros", grupos del crimen organizado, roban por diversos métodos gasolina por valor de 3.000 millones de dólares al año.

López Obrador volvió ayer miércoles a reclamar a la ciudadanía "serenidad y tranquilidad" y aseguró que el servicio se normalizará pronto. Agregó que el problema se ha hecho tan grande debido a que desde hace tres sexenios los gobiernos de Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto "sabían" de la operación de los "huachicoleros" pero nunca actuaron para detenerlo. "Era una especie de tolerancia, algo pactado o que se daba por hecho desde un tiempo atrás", aseguró.

"Vamos a resistir todas las presiones que sean y le pido a la gente que nos ayude. ¿Cómo nos pueden apoyar? Actuando con prudencia", dijo.

Desde el martes se registraron también largas filas de automovilistas en estaciones de servicio de Ciudad de México, aunque la petrolera estatal Pemex asegura que la capital sigue siendo abastecida de manera regular.

Algunas gasolineras cerraron operaciones y otras restringieron la cantidad de combustible que podían vender.

López Obrador dijo el martes por la noche que las refinerías de Pemex están produciendo unos 200.000 barriles por día (bpd) de gasolinas de los 800.000 bpd que se consumen diariamente en el país, que lleva años importando ingentes cantidades del combustible desde Estados Unidos.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados