EN VERACRUZ

México detiene a cientos de migrantes camino a EE.UU.

Comienzan a aplicar mano dura ante amenzas de Trump.

Migración mexicana. Foto: Reuters.
El gobierno mexicano se comprometió a mitiar el flujo migratorio en su país. Foto: Reuters.

Las autoridades mexicanas detuvieron este fin de semana a 791 migrantes en el Estado de Veracruz, que viajaban en la zona de carga de cuatro tráilers. Los extranjeros han sido arrestados por la Policía Federal y agentes del Instituto Nacional de Migración.

La operación se produce ocho días después de que México se comprometiera con Washington a endurecer su política migratoria para contener así la mayor crisis diplomática que ha tenido el presidente Andrés Manuel López Obrador con su vecino del norte.

El Gobierno mexicano pactó en una ronda de negociaciones con el Ejecutivo estadounidense celebrada la semana pasada frenar el flujo migratorio en un plazo de 45 días, y Trump ya advertió que de no cumplir su promesa, México pagará las consecuencias. Por el momento, está en juego que el país latinoamericano pueda pasar a convertirse en “tercer país seguro” -aquel que recibe a los refugiados-, algo que reclama Washington y a lo que el Ejecutivo mexicano se niega.

Las detenciones afianzan el mensaje de mano dura que quiere escuchar la Casa Blanca y alejan los fantasmas de aranceles, con los que ya amenazó Trump a México el pasado 30 de mayo si no se comprometía a reducir la migración que llega hasta la frontera estadounidense.

De los migrantes detenidos en los operativos "sin precedentes", 368 son menores de edad. Los extranjeros indocumentados, entre los que se encuentran 39 salvadoreños, 413 guatemaltecos y 330 hondureños, fueron trasladados a estaciones migratorias de la zona. De acuerdo a las fuentes, los migrantes viajaban “hacinados y en condiciones infrahumanas” en las cajas de carga.

Compromiso

El estado de Veracruz es paso obligado de migrantes que buscan llegar a los Estados Unidos. Pero la región está dominada por carteles del narcotráfico que se disputan el trasiego de drogas y el control territorial, que incluye el cobro de “peaje” a empresarios y el tráfico de personas.

México y Estados Unidos han apuntado a Centroamérica como el epicentro del problema migratorio.

Entre los compromisos que el Gobierno mexicano adquirió con el estadounidense está enviar a la frontera 6.000 miembros de la Guardia Nacional. El nuevo cuerpo creado por el Ejecutivo, que tenía en un principio por objetivo frenar la violencia en el país, está previsto que complete su despliegue mañana martes.

Pero la política migratoria que está aplicando el Ejecutivo contradice las palabras de López. En un evento celebrado el sábado, el presidente llamó a proteger los derechos de los extranjeros. “Tenemos que darle un buen trato a todos los seres humanos, hayan nacido en cualquier parte del mundo”.

A pesar de las declaraciones del presidente, México es consciente de que son cruciales los mensajes que lance a Washington durante las próximas semanas. Si la imagen de que se trata de un Gobierno inclemente con los migrantes no llega pronto a la Casa Blanca, el Ejecutivo de López Obrador se verá obligado a ceder y a amoldar aún más su política migratoria a la deseada por Estados Unidos.

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