VALLA POLICIAL ANTE LA OLA MIGRANTE

México cumple con EE.UU. y despliega 6.000 agentes en la frontera con Guatemala

El comienzo del despliegue de agentes de la Guardia Nacional, por etapas, en la frontera sur de México no ha desalentado a cientos de migrantes.

Muro fronterizo entre México y Estados Unidos. Foto: Reuters
La valla fronteriza entre Estados Unidos y México, en una zona de gran presión migratoria. Foto: Reuters

México comenzó el viernes sus acciones para frenar el flujo migratorio -en su mayoría formado por centroamericanos, pero también con presencia de personas de otras zonas del mundo, como es el caso de oriundos de países africanos y de Medio Oriente- y cumplir el compromiso asumido con Estados Unidos, por el cual despliega 6.000 efectivos de la Guardia Nacional en la frontera con Guatemala para el próximo martes, así como contrata 825 nuevos agentes migratorios.

De este modo, se busca avanzar con un plan migratorio que el viernes recibió el respaldo de los gobiernos estatales del sur de México. Para oficializar su apoyo, los gobernadores de Campeche, Chiapas, Tabasco, Oaxaca y Veracruz estuvieron en el Palacio Nacional junto al presidente Andrés Manuel López Obrador y el canciller Marcelo Ebrard.

Ante la amenaza del presidente de Estados Unidos, Donald Trump de aplicar aranceles del 5% a las importaciones desde México, -la medida fue detenida tras alcanzar un acuerdo la semana pasada en Washington- el gobierno mexicano cuenta con 45 días para frenar el flujo migratorio y disipar las sombras de una posible guerra comercial.

El comienzo del despliegue de agentes de la Guardia Nacional, por etapas, en la frontera sur de México no ha desalentado a cientos de migrantes a seguir cruzando la línea divisoria con Guatemala para continuar su recorrido por el país rumbo a Estados Unidos. Según lo programado por las autoridades mexicanas, el despliegue de los agentes se dará en 13 coordinaciones territoriales y concluirá el martes.

Andrés Manuel López Obrador, presidente de México. Foto: Efe.
Andrés Manuel López Obrador, presidente de México. Foto: Efe.

Ayer sábado, Efe constató que agentes de la Policía Federal, Militar y Naval, que conforman la Guardia Nacional cumplen operativos sobre la franja fronteriza en los municipios de Motozintla, Frontera Comalapa, Comitán, Tapachula, Suchiate, Talismán, todos en el estado de Chiapas.

La Guardia Nacional -un nuevo cuerpo de seguridad formado por policías federales, militares y marinos- entrará oficialmente en funciones en México el 30 de junio. No obstante, el choque diplomático con Estados Unidos y su amenaza de imponer aranceles a los productos mexicanos aceleró su presencia en el sur del país.

Mientras se realiza el despliegue de la Guardia Nacional, se intensificaron los resfuerzos, con más retenes migratorios y controles en las carreteras

Aunque el temor a ser detenidos y deportados es grande y una amenaza constante para los migrantes, mayormente centroamericanos, éstos han replanteado su estrategia para cruzar el río Suchiate, frontera natural entre México y Guatemala, para evitar los operativos que se han instalado en puntos estratégicos en el límite.

“Hay una gran crisis humanitaria en Centroamérica y mucha gente por necesidad va a buscarse la vida a Estados Unidos y pasan por nuestro territorio, les puedo decir que el 80% de los migrantes son centroamericanos”, dijo ayer el presidente López Obrador, en un acto en el estado de Chihuahua.

Apuntó que México no puede darle la espalda o maltratar a los migrantes, ni violar sus derechos humanos. “No debemos de actuar de manera mezquina, porque eso se llama xenofobia, rechazar al extranjero, siempre tenemos que darles buen trato a todos los seres humanos de cualquier parte del mundo”, sostuvo López Obrador.

A media semana, la ministra de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, aseguró que la Guardia Nacional no sería como la Border Patrol (Patrulla Fronteriza) de Estados Unidos en la frontera sur, y solo apoyará para regular el flujo migratorio, no para frenarlo.

Ganancias ilícitas

Por su parte, el canciller Ebrard, defendió el jueves que México cumpla un registro de migrantes al señalar que su país no quiere que solo crucen el territorio para ir a Estados Unidos, país con el que tiene el acuerdo para reducir la migración a cambio de no aplicar aranceles a sus productos.

Apuntó que el problema con Estados Unidos se debe a que el flujo de centroamericanos creció tres veces en menos de un año.

Como solución a esta crisis migratoria, México ha propuesto un plan para Centroamérica que ya cuenta con el apoyo de países como Alemania y España.

Según el acuerdo alcanzado el 7 de junio con Estados Unidos, México tiene 45 días para reducir el flujo migratorio que atraviesa su territorio con destino a Estados Unidos o, de lo contrario, se deberán considerar otras medidas.

El gobierno de México considera que el tráfico ilegal de migrantes es una lacra a exterminar. El canciller Ebrard informó que esa actividad ilegal deja beneficios de US$ 6.000 millones anuales a los traficantes. Al mismo tiempo, hace estragos en miles de familias, las cuales se ven forzadas a pagar entre US$ 3.500 y US$ 7.000 por cruzar a Estados Unidos.

Refuerzo.

En paralelo a la Guardia Nacional, el Instituto Nacional de Migración (Inami) también se verá reforzado con 825 nuevos funcionarios que comienzan su labor esta semana. Se incorporan después del despido de 500 empleados involucrados en casos de corrupción. El refuerzo del Inami también contempla la instalación de controles fronterizos en 68 puntos que están sin vigilancia y que permiten cruzar libremente desde Guatemala.

Paralelamente, México abrió una mesa de diálogo con Guatemala, Honduras y El Salvador, y solicitó la participación de la ONU.

“Es uno de los flujos migratorios más grandes del mundo, entonces si queremos tener una política migratoria distinta en el mundo, tenemos que hacer causa común”, dijo el canciller Ebrard.

Con una extensión de 1.179 kilómetros, la frontera que México tiene con Guatemala y Belice integra 12 puntos oficiales de control fronterizo y los migrantes han comenzado a buscar pasos irregulares en el río y la selva, dificultando su entrada al país.

Por su parte, el presidente Trump -en una entrevista con la cadena Fox- aplaudió las medidas que México ya pone en práctica tras el acuerdo con Estados Unidos.

“Hay una gran diferencia en la frontera entre ahora y la semana pasada. México ha hecho un trabajo estupendo. ¡Ah, 6.000 soldados! Y si no funciona regresamos a medidas muy fuertes”, sostuvo el mandatario, al subrayar que “aún se necesita arreglar el asunto del asilo”.

Renuncia el jerarca de migración mexicano

El comisionado del Instituto Nacional de Migración (Inami), Tonatiuh Guillén, presentó su renuncia al cargo al presidente López Obrador, en medio de la creciente presión de Estados Unidos para que México detenga la oleada de indocumentados. No se detallaron los motivos.

Guillén asumió el cargo tras la llegada de López Obrador a la presidencia, en diciembre pasado, y tuvo que gestionar en los últimos meses el fenómeno de multitudinarias caravanas de migrantes, en su mayoría centroamericanos, que buscan llegar a Estados Unidos.

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