EL VIAJE DEL PAPA

Un mensaje social y por la paz

En Chile y Perú el Papa apoya a indígenas y excluidos y reanima a la iglesia tras escándalos.

Un enorme cartel del Obispado da la bienvenida al Papa Francisco, en la ciudad de Lima. Foto: Reuters
Un enorme cartel del Obispado da la bienvenida al Papa, en la ciudad de Lima. Foto: Reuters

El papa Francisco arribará mañana lunes a Chile en una gira que también incluye a Perú, donde escuchará los problemas que afectan a los pueblos indígenas, como las reivindicaciones de los mapuches en Chile, y lanzará su llamamiento para la defensa del medioambiente desde el umbral de la Amazonia.

En la visita que finalizará el domingo 21, Francisco también tendrá que lidiar con algunos problemas de las iglesias locales, como los casos de abusos sexuales en la diócesis chilena de Osorno o la petición de prisión al fundador de la organización católica peruana Sodalicio de Vida, Luis Fernando Figari.

Este es el sexto viaje del Papa a Latinoamérica, ya que visitó Brasil (2013), Ecuador, Bolivia y Paraguay (2015), Cuba (2015), México (2016) y Colombia (2017). Hasta ahora, no ha visitado Argentina, aunque ha recibido en el Vaticano a diversas delegaciones de ese país, incluyendo a la ex presidente Cristina Kirchner y al actual mandatario, Mauricio Macri.

Francisco, de 81 años, que estudió en Chile y como jesuita visitó Perú, vuelve a América Latina en un momento político particular. Chile se encuentra en plena transición política después de la victoria en las elecciones presidenciales del multimillonario Sebastián Piñera, quien asumirá el cargo en marzo, mientras Perú es sacudido por una grave crisis política después del indulto que el presidente Pedro Pablo Kuczynski otorgó al ex mandatario Alberto Fujimori, lo que le permitió salvar su mandato.

En Chile, el Papa será recibido por la presidente saliente, Michelle Bachelet, una laica que promovió el matrimonio entre personas del mismo sexo y la despenalización del aborto, medidas muy criticadas por la iglesia.

La estadía en Perú se celebra en medio de una de las peores crisis políticas que ha atravesado ese país, después del indulto concedido a Fujimori, condenado a 25 años de prisión por corrupción y crímenes de lesa humanidad, lo que desató una ola de protestas.

Francisco regresará a Latinoamérica con su encíclica "Laudato Si" sobre la "defensa de la Creación" bajo el brazo y que será fuente de inspiración para sus discursos.

El viaje comenzará en la capital de Chile, el país que peor valora al pontífice según el último Latinobarómetro, donde pronunciará un discurso ante las autoridades.

Ya en ese primer discurso se prevé que el Papa intervendrá en defensa de los pueblos originarios, algo que marcará todo el viaje.

Aunque será en Temuco, en la Araucania, donde Francisco, al igual que Juan Pablo II en 1987, celebrará una misa y se encontrará con los habitantes de la región con el telón de fondo del conflicto mapuche aún no resuelto 30 años después.

Una región que el pontífice ha pedido visitar también por su vulnerabilidad socioeconómica, ya que presenta el mayor índice de pobreza del país, con más del 23 %.

Los mapuches católicos esperan "que el acento de sus homilías favorezca la paz social. Pero no esperan de él soluciones políticas para resolver todos los problemas, porque él es un pastor, no es el presidente de Chile ni tampoco un ministro con poderes especiales", aseguró a la agencia de noticias de los misioneros Fides, Isolde Reuque Paillalef, secretaria ejecutiva para la comisión de la "pastoral Mapuche" de la diócesis chilena de Temuco.

Mientras que los mapuches del "Consejo de Todas las Tierras" pretenden que Francisco haga un llamamiento para que se reconozca el genocidio de este pueblo, según afirmó el líder Aucán Huilcamán a los medios chilenos.

En su tercera etapa chilena, en Iquique, donde se espera una gran presencia de inmigrantes de los países vecinos, muchos bolivianos, Francisco hablará sobre la inmigración y la acogida.

Gesto.

En Iquique, antes de partir hacia Perú, Francisco se reunirá con dos víctimas de la dictadura militar de Augusto Pinochet, en la década de los 70, un gesto simbólico para recordar los años más negros de la historia de ese país.

El vocero del Vaticano, Greg Burke, no descartó que el Papa se reúna en Perú también con familiares de víctimas de violaciones a los derechos humanos que están indignadas con el indulto otorgado a Fujimori.

"La visita del Papa va a tener un papel positivo para la iglesia", reconoció el embajador de Chile ante la Santa Sede, Mariano Fernández, refiriéndose a los estragos realizados en 2010 por el caso de Fernando Karadima, declarado culpable de abuso sexual por el Vaticano, que lo condenó a retirarse "a una vida de oración y penitencia".

De acuerdo con la base de datos de la ONG estadounidense Bishop Accountability, las denuncias de abuso sexual han involucrado a cerca de 80 religiosos en Chile.

Reivindicaciones.

El pontífice viajará a Perú el jueves 18, adonde llegará por la noche.

Al día siguiente, el Papa se trasladará a Puerto Maldonado para reunirse con los indígenas y a su regreso a Lima recibirá a las autoridades del país.

En Puerto Maldonado, una de las puertas de entrada a la selva amazónica, Francisco verá a los representantes de los pueblos de la Amazonia, escuchará sus reivindicaciones y, como ya ha hecho en otras ocasiones, ante más de 2.000 indígenas lanzará su llamamiento a los gobernantes para que sean respetados y se escuchen sus demandas.

Desde este acceso a la selva amazónica, amenazada por las industrias madereras y mineras, el Papa reiterará uno de los mensajes de su pontificado: la necesidad de defender la naturaleza no solo por las consecuencias medioambientales sino, sobre todo, por las repercusiones sociales.

También almorzará con un grupo de estos representantes y visitará el hogar "El Principito", que acoge a niños huérfanos y es un ejemplo de la acción misionera de la Iglesia católica.

Las reivindicaciones de los indígenas, la destrucción del Amazonas y los grandes problemas de la Iglesia en estas zonas alejadas y aisladas son las principales cuestiones que abordará en este viaje y que pondrá sobre la mesa del Sínodo de los obispos para la región Panamazónica, que tendrá lugar en Roma en octubre de 2019.

Diálogo por la situación del ambiente y el clima

La situación de las poblaciones vulnerables y del medioambiente, son los temas que abordarán Francisco y el presidente de Perú Pedro Pablo Kuczynski durante el encuentro privado que sostendrán el próximo viernes en Lima, informó la primera ministra, Mercedes Aráoz. Analizarán la preocupación por la situación climática en el planeta, dada la importancia que Francisco le da al ambiente.

Asimismo, comentó que "será una experiencia importante la presencia del presidente Kuczynski en la misa papal en Lima y en las ciudades que va a recorrer el Papa".

Seis ciudades, casi 10.000 kilómetros y 20 discursos

Francisco regresa a Latinoamérica, esta vez a Chile y Perú, en un recorrido de cerca de 10.000 kilómetros en los que tocará seis ciudades y pronunciará una veintena de discursos centrados por la actualidad política y las reivindicaciones de los pueblos indígenas, así como oficiará cinco misas.

El martes, encabezará la misa multitudinaria, a la que se espera asistan 500.000 personas, en el Parque OHiggins, en la capital de Chile, a la que asistirán numerosos argentinos.

Asimismo, tendrá encuentros con jóvenes en el Santuario de Maipú y en la Pontificia Universidad Católica.

El jueves 18, celebrará misa en la gigantesca playa de Lobito, donde se espera una alta presencia de inmigrantes, sobre todo bolivianos.

65% dice que tiene confianza en iglesia

El catolicismo ha perdido adherentes frente al auge de la religión evangélica y un acelerado proceso de secularización, según un sondeo de Latinobarómetro presentado en Santiago. Pero, la mayoría de los ciudadanos confía en la Iglesia.

El estudio muestra la evolución de la religión en 18 países latinoamericanos entre 1995 y 2017.

"Lo más importante es la fuerte caída del catolicismo y el fuerte aumento de los que declaran no tener ninguna religión, que son agnósticos o ateos", afirmó la directora de Latinobarómetro, Marta Lagos.

Los latinoamericanos evalúan al papa Francisco con un 6,8, una nota inferior al 7,2 que recibió en 2013, cuando asumió el cargo. El 6,8 promedio de la región contiene diferencias por países. Los que le dan una mejor evaluación al pontífice son Paraguay (8,3), Brasil (8) y Ecuador y Colombia (7,5), mientras que en el otro extremo aparecen Uruguay (5,9) y Chile (5,3). Según la religión que profesan los encuestados, los católicos le dan una nota de 7,7 al Papa, los evangélicos 5,1 y los ateos o agnósticos 5,3.

El 65% dice confiar en la Iglesia. Las naciones donde tiene más crédito son Honduras (78%), Paraguay (77%) y Guatemala (76%), mientras que en Chile solamente el 36% de los ciudadanos tiene confianza en la institución.

Según Marta Lagos, el punto de quiebre en el caso chileno es la condena por abusos sexuales contra el influyente sacerdote Fernando Karadima que el Vaticano dictó en 2011. Antes que se destapara ese escándalo, la confianza de los chilenos en la Iglesia católica bordeaba el 60%, pero en 2011 descendió al 38%.

La cantidad de latinoamericanos que se declaran católicos ha caído de manera paulatina durante las dos últimas décadas. Si en 1995 los católicos representaban el 80%, este porcentaje bajó al 59% en 2017.

Los países donde hay más personas que se declaran católicas son Paraguay (89%), México (80%), Ecuador (77%), Perú (74%), Colombia (73%) y Bolivia (73%). En el otro extremo, están República Dominicana (48%), Chile (45%), Guatemala (43%), Nicaragua (40%), El Salvador (39%), Uruguay (38%).

En Chile y Uruguay, el descenso de católicos se explica por el alza de la población que no profesa ninguna religión, que es atea o agnóstica. En Uruguay este grupo representa el 41% de sus ciudadanos y en Chile el 38%. (Fuente: EFE)

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