SALUD

Medidas drásticas en España por coronavirus

Limitan movimientos con excepción del trabajo y compras en los súper y medicamentos

Estació França de Barcelona. Foto: Reuters.
Estació França de Barcelona. Foto: Reuters.

Las medidas que adoptamos son drásticas y van a tener consecuencias”, ha explicado el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, ayer sábado después de una reunión extraordinaria del Consejo de Ministros que ha durado siete horas y ha estado marcada por las discrepancias entre el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y Unidas Podemos por el plan de choque económico. Sánchez ha dicho que el estado de alarma afecta a todo el territorio español durante 15 días y podrá prorrogarse.

Las medidas fueron aprobadas después de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha asegurado que Europa es ahora el epicentro de la pandemia, en tanto el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha declarado la emergencia nacional.

El decreto aprobado por el Gobierno de España para limitar los movimientos de los ciudadanos en toda el país será efectivo desde mañana lunes, a las 8:00 horas. Se permite ir a trabajar, a comprar comida o medicinas, así como retornar al lugar de residencia y los viajes para atender a mayores, menores y dependientes.

Pero Sánchez ha advertido que “la circulación ha de hacerse individualmente” salvo que se acompañe a una persona dependiente. El texto también contempla la posibilidad de requisar temporalmente bienes e imponer prestaciones personales obligatorias.

Varias ciudades han anunciado que suspenden las procesiones de Semana Santa entre ellas: Sevilla, Málaga, Murcia, Cuenca y Zamora. Murcia se ha unido este sábado a Madrid, Galicia, Asturias y Cantabria, comunidades que ya habían ordenado cerrar todos los comercios, salvo los de alimentación y primera necesidad. El virus ha contagiado en España a más de 6.200 personas y ha provocado 191 muertes, según los últimos datos del Ministerio de Sanidad y de las comunidades autónomas (hay más de 500 altas médicas).

El Gobierno -de acuerdo con lo que explicó Sánchez- limitará al máximo el movimiento de los ciudadanos para frenar el contagio del coronavirus. Toda España queda formalmente cerrada con la aprobación del decreto del estado de alarma. Una gigantesca cuarentena de 46 millones de personas, que solo podrán salir a la calle en soledad, según el presidente, para trabajar, siempre que no se pueda hacer desde casa, para comprar comida o medicamentos. El Gobierno paraliza así el país pero no completamente la producción, que se mantedrá activa según el decreto, y los ciudadanos podrán desplazarse entre ciudades en coche o en avión para trabajar.

El Gobierno moviliza al Ejército, centraliza todas las decisiones pese al estado autonómico y cierra todos los comercios que no sean imprescindibles. Entre los servicios básicos que sí seguirán abiertos están las peluquerías, algo que generó rápidamente muchos comentarios en las redes. Será la policía la que vigilará que todo el mundo cumpla esta norma, aunque el presidente no habló de multas.

Joven en Barcelona con tapaboca por coronavirus. Foto: Reuters.
Joven en Barcelona con tapaboca por coronavirus. Foto: Reuters.

Debate

Para tomar esta decisión, el Consejo de Ministros necesitó siete horas, uno de los más largos de la historia, en medio de un intenso debate entre dos sectores del Gobierno sobre todo por las medidas económicas, que enfrentan al grupo liderado por la vicepresidenta Nadia Calviño, con otro encabezado por Pablo Iglesias, líder de Unidas Podemos, aunque en este asunto no se sigue estrictamente la disciplina de partido y hay alianzas cruzadas.

Y para explicarlo, el presidente necesitó más de tres horas de preparación, ya que la reunión terminó a las 18:00 y él compareció pasadas las 21:00, más de siete horas después de lo previsto, un retraso que desató todo tipo de especulaciones durante una jornada especialmente tensa.

Sánchez llamó especialmente a la unidad de todas las comunidades y de todos los ciudadanos para vencer al virus. “Usaremos todos los recursos a nuestro alcance para combatir la curva del contagio. Es importante no equivocarnos de enemigo, es el virus, y todos debemos combatirlo unidos”, aseguró. “Las medidas que vamos a adoptar son drásticas y van a tener consecuencias”, insistió. El presidente dejó muy claro que todo el país se tiene que poner al servicio de la lucha contra el virus, incluido todo el sector privado y el Ejército. Y todos los cuerpos autonómicos también. “Todos los cuerpos de policía quedarán bajo las órdenes directas del ministro del Interior. Dispondremos de la actuación de las Fuerzas Armadas, el Ejército ya está preparado para ello”, aseguró.

Aplazan

Sánchez pidió disculpas por haber tardado tanto en comparecer y descartó las discrepancias internas con Unidas Podemos. El presidente aseguró que en las siete horas el Consejo de Ministros se dedicó a evaluar con detalle el decreto de alarma y sus consecuencias, y se justificó en que era una situación muy especial. Las medidas económicas quedan, ha explicado, para el próximo consejo. Sánchez trató de disipar la sensación de que la coalición ha quedado tocada después de este cruce. “Hemos tenido un debate sosegado, intenso”, esquivó Sánchez.

El gobernante trató de dar esperanzas a los ciudadanos con la idea de que ahora es el momento más difícil pero más adelante se logrará aplanar la curva de los contagios hasta lograr que haya más curados que nuevos infectados. “Cortemos la cadena de transmisión del pánicos, paremos los bulos, actuemos con responsabilidad”, insistió en un día lleno de especulaciones ante el retraso del propio Consejo de Ministros. “La emergencia va a pasar, volveremos a los parques, a las terrazas, y nos dispondremos a la recuperación económica y a la normalidad. Pero hasta entonces vayamos todos a una”, insistió para frenar la ola de críticas que ya está recibiendo el Ejecutivo y tratar de rebajar el enfrentamiento político.

El presidente detalló los puntos centrales del decreto de alarma, en el que quedan muy claras las limitaciones de movimientos: los ciudadanos “únicamente podrán circular por las vías de uso público para la realización de las siguientes actividades: adquisición de alimentos, productos farmacéuticos y de primera necesidad. Asistencia a centros sanitarios. Desplazamiento al lugar de trabajo para efectuar su prestación laboral, profesional o empresarial. Retorno al lugar de residencia habitual. Asistencia y cuidado a mayores, menores, dependientes, personas con discapacidad o personas especialmente vulnerables. Desplazamiento a entidades financieras. Por causa de fuerza mayor o situación de necesidad”.

Coronavirus. Foto: AFP.
Coronavirus. Foto: AFP.

Compras

Básicamente nadie puede moverse salvo para ir al trabajo -siempre que sea imprescindible y no pueda teletrabajar- volver a casa o buscar alimentos y medicinas.

El Gobierno exige a las empresas que establezcan el teletrabajo para todos siempre que sea posible, pero deja abierta una puerta para no frenar la producción.

“Los empleadores, tanto públicos como privados, estarán obligados a facilitar medidas que permitan la prestación laboral o funcionarial de los empleados por medios no presenciales siempre que ello sea posible”, señala el texto. Esto deja abierto un espacio para que no se interrumpa la producción completamente, pero sí obliga a todos los empresarios a mandar a casa a todos los trabajadores que puedan.

“Todos podremos ir a comprar el pan, medicamentos, o sacar al perro, pero no podremos ir a la playa ni a esquiar. Hay que quedarse en casa”, insistió el presidente.

Uno de los insumos informatuivos que tuvo en consideración el Gobierno es la situación en Madrid.

La Dirección General de Salud Pública ha confirmado un total de 2.940 casos positivos de coronavirus en la Comunidad de Madrid, de los que 133 han fallecido en distintos hospitales de la red pública, una cifra de muertes que duplica la del día anterior. En Madrid, casi el 30% de camas de los CTI ya se destinan a pacientes con coronavirus y la región registra el 69,2% de los casos críticos de todo el territorio nacional. Además, los profesionales de Atención Primaria están realizando seguimiento telefónico domiciliario activo a 3.618 ciudadanos que se encuentran en su domicilio con sospecha.

Panorama

China, país origen de la pandemia, con más de 3.000 muertos, registra en cambio cifras diarias bajísimas de contagio y fallecimientos. Ayer, solo hubo 11 infectados.

Pero el Covid-19 llega a nuevos países cada día. En las últimas horas se registraron los primeros casos en Ruanda y Guinea Ecuatorial, y Ecuador y Dinamarca lamentaron respectivamente su primer muerto.

Italia, el segundo país con más decesos detrás de China (1.441 muertos y 21.157 casos), vivía un fin de semana en silencio, su población recogida en los domicilios. Milán y Roma decidieron cerrar sus parques y jardines para impedir concentraciones de gente.

En todo el planeta, la epidemia vacía poco a poco las calles, confina en casa a millones de ciudadanos y transforma las vidas cotidianas. El saludo con un beso, el café en la barra del bar, las reuniones de trabajo o ver una película en el cine se convierten en actos cada vez más raros, o imposibles.

además

El mundo con más de 150 mil infectados

El coronavirus superó ayer sábado la cifra de 150.000 afectados en el mundo, y todos los países, desde a Estados Unidos a España, pasando por Rusia, cierran fronteras y aceleran sus medidas destinadas a atenuar el impacto de la pandemia.

En Francia, igual que en España, el Gobierno también ordenó el cierre de todos los locales públicos “no esenciales”, como bares, restaurantes y cines, y se aumentó el nivel de alerta de la epidemia a fase 3. Solo podrán abrir los comercios relacionados con la alimentación, las farmacias, los bancos, los estancos y las estaciones de servicio. Aún así, se mantuvo la organización de las elecciones municipales, prevista hoy domingo.

El Covid-19 ya ha matado a más de 5.700 personas en 137 países, según el recuento de la AFP a partir de cifras oficiales, que sitúan los contagiados en 151.767.

Ese recuento, sin embargo, oculta el verdadero impacto de la pandemia a nivel mundial, ya que los métodos de conteo difieren de un país a otro y en naciones como Venezuela, donde se anunciaron los dos primeros casos, puede poner en jaque al devastado sistema sanitario.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que el viernes dio luz verde a un acuerdo con los demócratas para un gran plan de lucha contra el Covid-19, anunció que se había sometido al test del coronavirus, cuyos resultados se darán a conocer.

La Casa Blanca anunció también que se tomará la temperatura de “todas las personas en contacto cercano” con Trump y su vicepresidente Mike Pence, “como precaución”.

Ante la pandemia, los gobiernos adoptan medidas de emergencia para limitar los viajes o las concentraciones de personas, cerrando fronteras y ordenando la suspensión de vuelos.

Estados Unidos, que estremeció a la economía mundial al prohibir los vuelos procedentes de Europa por 30 días, extenderá la medida al Reino Unido, reveló Trump a periodistas.

El gobierno británico, por su parte, se dispone a ampliar sus medidas de combate ante la imparable progresión de la crisis sanitaria.

Rusia decidió cerrar el domingo sus fronteras terrestres a los extranjeros, en tanto Noruega anunció el cierre de puertos y aeropuertos.

En Israel cierran todos los restaurantes, hoteles, centros comerciales, cafeterías y gimnasios y se prohibirán las reuniones de más de diez personas. (Con información de AFP)

El personal de la salud está exhausto
Imagen de enfermera agotada difundida en redes causa impacto
Coronavirus. Foto: AFP.

Una enfermera exhausta dormida sobre el teclado de su ordenador. La foto, compartida en las redes sociales, se ha convertido en la imagen del agotamiento extremo del personal sanitario del norte de Italia, en primera línea de la lucha contra la epidemia del coronavirus.

Elena Pagliarini trabaja en el hospital de Cremona (norte), una institución de primera línea que se ocupa del contagio.

Lombardía, la zona con más poder económico del país, que suma 890 muertos por el coronavirus, tiene uno de los mejores sistemas de salud del mundo, pero los que lo hacen funcionar, como Elena Pagliarini, están sin aliento.

“Por un lado, estaba avergonzada de ser vista por tanta gente, avergonzada de mostrar mi fragilidad. Pero ahora, me siento feliz, recibo hermosos mensajes de personas que se sienten afectadas por mi historia”, dijo al diario Il Corriere della Sera, sobre la foto tomada por un colega de urgencias después de una noche de trabajo.

“De hecho, no me siento físicamente cansada, podría trabajar 24 horas seguidas si fuera necesario, pero no oculto que en este momento estoy ansiosa porque lucho contra un enemigo que no conozco”, prosigue.

Médicos, enfermeras o cuidadores, son muchos los que se expresan en los medios de comunicación o que comparten en internet su vida cotidiana con los servicios de reanimación saturados y los pacientes a los que hay que “clasificar”.

En el hospital San Giovanni Bosco de Turín (norte), un equipo de asistencia psicológica da apoyo desde el miércoles al personal médico, bajo presión.

En la ciudad de Bergamo (norte), unos 50 médicos han dado positivo al virus.

Más al sur, en Toscana, los hospitales también están empezando a sufrir.

En la provincia de Foggia, 76 empleados de un hospital de San Giovanni Rotondo fueron puestos en cuarentena, después de haber estado en contacto con pacientes que habían dado positivo al coronavirus.

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